Asesinato del principal científico nuclear iraní intensifica las tensiones con Irán

30 de noviembre de 2020

30 de noviembre de 2020 – Israel no ha reivindicado su responsabilidad en el asesinato del científico nuclear iraní, Mohsen Fakhrizadeh, cuya caravana de automóviles fue emboscada en un suburbio al este de Teherán el viernes 27 de noviembre. El diario Times of Israel incluye en su reseña del acontecimiento el discurso completo que dio el Primer ministro Benjamin Netanyahu en abril de 2018, cuando dio a conocer los archivos nucleares iraníes que supuestamente había robado la policía secreta israelí, Mossad, de un almacén en Teherán. En ese discurso, Netanyahu identificó a Fakrizadeh como el jefe del Proyecto Amad, el nombre en clave del programa de armas nucleares iraní hasta el 2003. “Recuerden el nombre, Fakhrizadeh”, dijo entonces Netanyahu. El diario Jerusalem Post informó con regocijo que nadie recordaría su nombre, "“excepto algunos, entre ellos los que lo asesinaron en una concurrida calle de Damavand, al este de la capital Teherán, el viernes”. El Post concluye que el mensaje implícito en el asesinato de Fakrizadeh es claro: “Recuerden, ningún científico nuclear está a salvo”. 

El periodista israelí Barak Ravid, escribió en el sitio electrónico noticioso estadounidense Axios que el asesinato de Fakrizadeh constituye una escalada de la campaña de presión máxima estadounidense-israelí en contra de Irán. “El asesinato de Fakhrizadeh viene a ser parte de lo que parece un esfuerzo del gobierno de Trump y del gobierno de Netanyahu para utilizar el tiempo que le queda antes de que el Presidente electo Joe Biden asuma el cargo para presionar más a Irán”, según Ravid. “El gobierno de Trump no ha escondido su ambición de hacerle más difícil a Biden reanudar las pláticas con Irán y volver a ser parte del acuerdo nuclear de 2015. Las sanciones, las operaciones encubiertas y las amenazas de ataque militar son parte de este esfuerzo”. 

La escalada a la que se refiere Ravid se remonta cuando menos a la historia que publicó el New York Times el 16 de noviembre (que muy bien podría ser una de sus tantas noticias inventadas) en donde alega que Trump se había reunido con su equipo de seguridad nacional el 10 de noviembre luego de que despidió al secretario de Defensa Mark Esper, para analizar opciones para atacar el programa nuclear de Irán. Desde entonces se empezaron a circular rumores de un posible ataque de Estados Unidos o de Israel contra Irán, que más bien parecía parte de la campaña de presiones contra Irán. Entre esos comentarios y rumores, está el artículo de Ravid del 25 de noviembre en el que alega que se les había ordenado a las Fuerzas de Defensa israelíes que se preparasen por la posible pelea de un ataque estadounidense en Irán. Ellos están tomando esas medidas no porque tengan alguna inteligencia o evaluación de que Trump va a ordenar ese ataque, sino porque los altos funcionarios israelíes anticipan “un período muy delicado” frente a la toma de posesión de Biden el 20 de enero, según Ravid. 

Los iraníes califican el asesinato como un ataque terrorista y un ataque a las capacidades científicas del país en general. El Presidente de Irán, Hassan Rouhani y el Líder Supremo Ali Khamanei prometieron ambos que el asesinato de Fakrizadeh no quedará sin respuesta. “”Con sus grandes esfuerzos científicos imperecederos, él sacrificó su vida en la vía de Dios y la noble condición del martirio e su recompensa divina”, escribió Khamenei en Twitter. “Todos los administradores pertinentes deben incluir seriamente dos asuntos fundamentales en sus agendas: primero, investigar este crimen y perseguir con firmeza a sus perpetradores y sus comandantes; segundo, continuar los esfuerzos científicos y tecnológicos del mártir en todos los sectores en los que el participaba”. 

“Los terroristas asesinaron a un eminente científico iraní hoy. Esta cobardía, con graves indicios de un rol israelí, muestra el belicismo desesperado de los perpetradores”, escribió el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Javad Zarif, en su cuenta de Twitter el viernes 27. “Irán hace un llamado a la comunidad internacional, y en especial a la Unión Europea, a que dejen ya su vergonzoso doble rasero y condenen estos actos de terrorismo de estado”, agregó. 

El jefe del Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas iraníes, el mayor general Mohammad Hossein Baqeri, promete una “dura venganza” por el asesinato de Fakrizadeh. Baqeri dijo en un mensaje el viernes que “una vez más los terroristas ciegos cobardes afiliados a la Arrogancia Global y el sucio régimen sionista de Israel en una acción salvaje martirizaron a uno de los gestores de la ciencia, la investigación en el campo de la defensa”. 

El ministro de Defensa de Irán, brigadier general Amir Hatami, dijo que Fakrizadeh fue una figura fundamental en la lucha de Irán contra la pandemia del coronavirus, con lo cual señala que el asesinato fue un ataque contra todos los iraníes. Hatami dijo en la TV estatal que Fakhrizadeh fue el líder de un equipo que desarrolló uno de los primeros kits iraníes para diagnosticar el coronavirus. “Él tenía un gran perfil científico y un largo historial en las innovaciones de defensa. Él entrenó a muchos estudiantes y sus trabajos en el campo de la defensa son enormes y fructíferos”, dijo Hatami. “Él fue un elemento efectivo en las innovaciones de la defensa. Lo que hizo el enemigo es claro: ellos atacan cualquier paso efectivo que da la nación iraní”, destacó.