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Declaración de LaRouchePAC: Las élites se movilizan para secuestrar las elecciones: el futuro es de los patriotas, no de los globalistas

5 de noviembre de 2020
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Actualizado a las 5:00am hora del Este, el 4 de noviembre de 2020 - Fuente: https://ballotpedia.org/Election_results,_2020

4 de noviembre de 2020

por Barbara Boyd

Cuando comenzaba a lograrse la vuelta del Presidente Donald Trump a la Casa Blanca la noche del 3 de noviembre, se detuvo el conteo de votos en Michigan, Wisconsin y Pennsylvania. En todos estos Estados el Presidente iba a la cabeza. En el estado de Georgia, donde el presidente también llevaba las de ganar, se impuso un retraso a consecuencia de una “ruptura de un conducto de agua”. Carolina del Norte no se declaró a pesar de que allí también el Presidente iba a la cabeza. Fox News dio al resultado del estado de Arizona cuando no se habían contado todavía miles de votos del día de las elecciones. El patrón de fraude electoral es clásico: “Detengan todo, todo más lento, a paso de una tortuga, mientras no las ingeniamos para inventar más votos en los lugares que controlamos de las ciudades demócratas”, a saber, Detroit, Milwaukee, Filadelfia, y Atlanta.

Joe Biden se presentó en televisión a las 12:30 a.m., para declarar que estaba en camino de ganar la Presidencia. A esto le siguió la declaración del fiscal general de Pennsylvania, Josh Shapiro, el hombre a quien el estado encarga de garantizar la santidad del voto, quien dijo que Biden ganaría en Pennsylvania con base a que se contará “cada voto”. El único problema es que esta declaración se emitió el día antes de que hubiera alguna votación en persona. Siguió a una declaración de Biden en la que le decía a los votantes que él “no necesitaba de sus votos para ganar”, que lo que necesitaba era su respaldo después de que lo declararan ganador.

El Presidente Trump contraatacó con lo obvio, diciendo que los estadounidenses estaban siendo testigos de un fraude, una vergüenza para el país, ante sus ojos. Antes de que detuvieran la votación, el Presidente había ganado la elección. De inmediato salieron Facebook, Twitter, y Chris Wallace, la víbora furibunda de Fox, junto con todo el complejo de los medios corporativos y los insípidos RINOS (republicanos solo de nombre) como Chris Christie, a condenar a Trump. El Presidente prometió luchar y LaRouchePAC respaldará esa pelea. Al momento de publicar esto, el fraude continúa y está inclinando la elección a favor de Biden.

Hay una guerra en Estados Unidos. Por un lado están las élites decadentes de nuestra nación dirigidas por los británicos, que ha diezmado y subcontratado a la otrora orgullosa base industrial de esta nación, han atontado a la población por medio de plaga de drogas, han enviado a los jóvenes de las clases trabajadores y pobres a pelear guerras sin fin a nombre de los intereses geopolíticos británicos, destruyendo nuestro honor nacional, mientras que se hacen asquerosamente ricos en el proceso. Del otro lado está la clase media y trabajadora, y muchos pobres que votaron por Donald Trump en el 2016, y que siguen apoyándolo en cantidades cada vez mayores. Ellos han declarado que aman a la Constitución y a este país y que quieren a Donald Trump porque el lucha por ellos y se enfrenta a los pretendidos gobernantes podridos de la nación.

Los partidarios de Trump se hallan en una huelga de masas histórica que se sustenta en principios, no en los partidos. La clave para ganar esta pelea en definitiva, depende de su compromiso constante con esta batalla y de que entiendan a profundidad las verdaderas raíces de la Revolución Americana y la identidad de la Revolución como la concreción de las ideas del Renacimiento Europeo. Ese es el papel específico que va a jugar LaRouchePAC en esta batalla que no va a terminar cuando se conozca el resultado último de las votaciones presidenciales, que ahora, de manera fraudulenta se inclina a favor de Biden.

Donald Trump ha activado un movimiento, y ese movimiento está empeñado en una huelga de masas. Los partidarios de Trump han aprendido que esta batalla requiere de una determinación de acero para no darse por vencido nunca, siempre dar la pelea, y una visión del futuro. El que el Presidente Trump invocara el programa espacial para revivir la economía y que reconozca al optimismo como una verdadera fuerza física del universo, son los elementos más importantes de lo que él ha activado.

Hasta ahora, las élites han utilizado a las agencias de Inteligencia corruptas de la nación para espiar a la campaña electoral de Trump de 2016, y para desatar la sedición durante toda su presidencia, por medio de múltiples investigaciones penales fraudulentas y trampas utilizando el sistema judicial. Cuando eso fracasó, pasaron a hacerle un juicio político basándose en el hecho de le preguntó al Presidente entrante de Ucrania, sobre los obvios hechos de corrupción de Biden en ese país, corrupción tan bien conocida en los círculos de chismes de Washington, que Hillary Clinton amenazó a Biden con exponerlo para evitar que hiciera campaña en el 2016 en contra de ella. Cuando eso no resultó decidieron politizar la respuesta al COVID-19, lo cual costó la vida de miles y la confianza pública. Presentaron una encuesta fraudulenta tras otra para mostrar una delantera insuperable del hombre vacuo y senil, Joe Biden, para suprimir y deprimir el voto a favor de Trump.

La prensa y el Valle del Silicón han estado metidos en este juego desde el momento en que Trump anunció su campaña a la Presidencia, lanzando un torrente interminable de odio en contra de Trump y contra cualquiera que lo respaldara, y si llegan a prevalecer van a convertir a esta nación en un Estado fascista totalitario ligero. Ellos produjeron un pretendido Presidente senil, y una pretendida vicepresidente que es un ejemplo viviente de lo que le pasa al cerebro cuando se le expone a yerba en demasía. Las élites esperan controlar a Estados Unidos a través de estos personajes. Pero es una estrategia endeble, y como diría Lyndon LaRouche, está condenada, porque no es de ninguna manera congruente con las leyes del universo.

En cuanto a las elecciones mismas, ellos invirtieron miles de millones de dólares para derrotar a este Presidente y para ganar la Cámara de Representantes y del Senado, en su intento por establecer un Estado de un solo partido. Esta campaña fue tan intensa que gastaron millones de dólares tratando de quedarse con la Cámara de Representantes del estado de Texas. Mike Bloomberg, personalmente les dio $100 millones solo para Florida. Armaron manifestaciones por todo el país luego del asesinato de George Floyd, en respaldo de la idea falsa de que el Presidente era un racista. Si las elecciones se inclinan a favor del Presidente, esta maquinaria está preparada para movilizarse y prender fuego a las ciudades de la nación y cerrar el gobierno. Si Biden se roba las elecciones presidenciales, ellos van a mover a organizaciones infiltradas para crear violencia con la esperanza de desacreditar por completo y destruir al naciente movimiento de Trump.

Hasta ahora, los republicanos mantienen el control del Senado y han ganado nuevos escaños en la Cámara de Representantes, aunque todavía esta Cámara sigue en manos de los demócratas. Sin embargo, sin la continua lucha política de Donald Trump y del movimiento que él lidera, esta es una situación endeble ciertamente, a pesar del hecho de que Donald Trump llevó a la meta final a los principales senadores republicanos en peligro. LaRouchePAC tendrá mayores actualizaciones en tanto que seguimos evaluando la situación en desarrollo.

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