Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

Golpistas desesperados en EU; Biden y demócratas no hayan donde esconderse

22 de octubre de 2020

21 de octubre de 2020 – Las revelaciones que han salido de los correos electrónicos de Hunter Biden han hecho explotar el encubrimiento ya endeble del carácter corrupto y delincuencial de Joe Biden para llegar al día de la elección sin que la mayoría del pueblo estadounidense conozca la realidad. Su pandilla de mafiosos (la maquinaria de Obama y sus agentes de inteligencia así como sus promotores entre los banqueros de la City de Londres y Wall Street, los medios y el complejo militar industrial) se han venido cubriendo con la farsa del Rusiagate, cada vez que parece salir a la luz una parte de la verdad. Pero esta vez se convierte en el reconocimiento que de su culpa hacen los criminales y en sus propias palabras. Como le dijo Hunter a su hija en uno de los correos electrónicos, “no te preocupes, a diferencia de papi, yo no te voy a obligar a que me des la mitad de tu salario”. Ese “salario”, por supuesto, fueron los millones de dólares que recibió gracias a su trabajo como “hijo del vicepresidente”, para comprar la influencia de su papi, un “trabajo” que gozó entonces de la protección de su papi, como en la ya famosa amenaza que espetó Joe de que se despidiese al fiscal general ucraniano que investigaba los favores de Burisma a Hunter, o si no, Ucrania perdería mil millones de dólares en ayuda prometida por el gobierno de EU.

Pero esta pandilla de mafiosos, entre ellos los cabecillas de la inteligencia de Obama, el ex jefe de la CIA John Brennan y el ex director de inteligencia nacional James Clapper, no se puede rendir simplemente, así que ahora tratan de extender la farsa más lejos y por encima del nivel de credibilidad. Junto con otra docena de ex funcionarios de inteligencia de Obama, esos dos firmaron una carta que publicaron el 20 de octubre en donde alegan todavía, con base en su “profunda experiencia”, que lo que ellos llaman “la operación laptop”, tiene “todas las marcas clásicas de una operación de desinformación rusa”. Sin embargo, reconocen que no tienen la menor idea de si los correos electrónicos son o no genuinos, y que “no tenemos evidencia de la participación rusa”, pero no obstante, ¿para qué necesitan evidencia? Nunca la han tenido antes y aún así mantuvieron la farsa vigente por cuatro años. Después de todo, dicen en su carta, lo que ha generado el conocimiento de esos hechos “es congruente con los objetivos rusos… de crear un caos político en Estados Unidos y de profundizar las divisiones políticas, pero también para socavar la candidatura del ex vicepresidente Biden y por lo tanto ayudar a la candidatura del Presidente Trump”. ¡Y con eso se demuestra todo!

Pero ahora el Presidente Donald Trump tiene a un hombre capaz y de su confianza como Director de Inteligencia Nacional, John Ratcliffe, quien ha confirmado oficialmente que el contenido de la laptop de Hunter Biden y los correos electrónicos son auténticos. Por supuesto, todo el equipo obamista salió a decir que Ratcliffe “no es una voz creíble” y que ha “violado varias normas cardinales” de la comunidad de inteligencia según ellos, y sobre todo la principal: nunca decir la verdad. Pero ni Joe ni Hunter han negado que se trata de la laptop de Hunter ni que el contenido es auténtico. El candidato presidencial intelectualmente discapacitado, frenético por evitar que le pregunten sobre el caso, anunció el lunes 19 en la mañana que se ocultaría por cuatro días, no para esconderse en el sótano de su casa, sino para prepararse para el debate del jueves en la noche, y no se sorprendan si encuentran la manera de cancelar el debate.

Los ex funcionarios de la Agencia de Seguridad Nacional y conocidos denunciantes miembros del grupo de Veteranos Profesionales de la Inteligencia por la Cordura (VIPS por sus siglas en inglés), William Binney y Kirk Wiebe, quienes han desbaratado el cuento del Rusiagate de que los rusos hackearon las computadoras del Comité Nacional Demócrata, dieron una rueda de prensa ayer auspiciada por el Comité de Acción Política LaRouche, donde comentaron sobre la cuestión de los correos de Hunter y del esfuerzo en pánico de Facebook y Twitter para censurar la información y tratar de ocultarla a los votantes estadounidenses. “Estamos ya en una guerra civil”, con ese intento de censura, dijeron. Se puede ver el evento, en inglés, en este enlace: https://larouchepac.com/20201020/press-availability-j-kirk-wiebe-and-william-binney-we-are-now-civil-war-regard-hunter-biden

Trump mientras tanto se encuentra de lleno en la campaña, realizando mítines y reuniones con sus partidarios. En una de esas reuniones le exigió al fiscal general, William Barr, que abra una investigación con la flagrante evidencia de que Joe y su hijo Hunter han manejado desde hace años una “empresa criminal”, y que se debe presentar la verdad al pueblo estadounidense antes de las elecciones.

También está involucrado Trump en el frente de la política exterior, tan extremadamente peligroso. Ha enviado a Damasco a los asistentes de la Presidencia, no a los muchachos de Pompeo en el Departamento de Estado, cuatro veces en el período reciente, en una misión secreta pero claramente orientada a lograr que se cumpla su intención de que salgan las tropas estadounidenses de ahí, del mismo modo que ha señalado que se saldrán de Afganistán antes de la Navidad.

Se anunció también que Rusia y Estados Unidos llegaron a un acuerdo para extender el tratado Nuevo START sobre reducción de armas estratégicas por un año más, para dar tiempo a la negociación de un nuevo acuerdo que cubra los nuevos sistemas de armas que ha desarrollado Rusia y que está desarrollando Estados Unidos. Por lo pronto, se ha evitado una nueva carrera armamentista.

Por otro lado, Pompeo ha seguido con su campaña psicótica para satanizar a Rusia y a China, al punto de tratar de provocar una guerra. El representante alterno de la Misión Permanente de Rusia ante la ONU, Dmitry Polyanskiy, ridiculizó la pirueta de Pompeo de declarar que Estados Unidos podía pasar por encima del Consejo de Seguridad de la ONU y reimponer las sanciones caducas contra Irán. “Deje de humillar a Estados Unidos con esta empresa sin sentido”, escribió Polyanskiy. “Haga que Estados Unidos se respete de nuevo”, le dijo, en paráfrasis de la consigna de “hacer grande a EU de nuevo”.

Mientras tanto, el amigo de Trump, David Beasley, director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, convocó una reunión de emergencia en Dinamarca para abordar la hambruna que azota en la región del Sahel, una hambruna que según ha informado Beasley ya ha cobrado 7 millones de vídas este año en varias partes del mundo y amenaza con matar muchas más si no se toman medidas de inmediato. El Presidente Trump ha planteado que su política exterior estaría enfocada hacia el desarrollo, cosa que hasta el momento Mike Pompeo se ha encargado de evitar. La propuesta del Instituto Schiller para llevar a cabo un proyecto masivo de entrega de alimento, por medio de la reactivación de la capacidad productiva de los agricultores estadounidenses, y la utilización de la capacidad logística de las fuerzas armadas de Estados Unidos para entregar a tiempo esos alimentos, es una idea que Trump muy bien podría analizar con su amigo Beasley, para inspirar al mundo a emprender la necesaria cooperación internacional para abordar todas las crisis e iniciar un nuevo paradigma para la humanidad.

Air Max