Pompeo y O’Brien dicen que no van a “poner la otra mejilla” y prácticamente le declaran la guerra a China

12 de octubre de 2020

12 de octubre de 2020 – Parece que el secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, y el Asesor de Seguridad Nacional, Robert O’Brien, tratan de iniciar una guerra contra China, en la que quieren meter no solo a Estados Unidos sino a otros países también. Pompeo ha dado una multitud de entrevistas de radio, desde que regresó de Tokio luego de la reunión con sus homólogos de Japón, India y Australia, que con EU integran el llamado “Quad”, el pasado 6 de octubre, en donde entre otras cosas exageró hasta el infinito ante los participantes, la imaginaria amenaza de China. “Los indios están viendo a 60,000 soldados chinos en su frontera norte”, dijo Pompeo en una entrevista en el programa de Guy Benson el viernes 9, según informó la agencia Press Trust of India (PTI). “Estuve con mis homólogos, los ministros del exterior de India, Australia y Japón… Cuatro economías poderosas, cuatro naciones, cada una de las cuales tiene riesgos reales asociados con las amenazas impuestas, que pretende imponer el Partido Comunista Chino. Y ellos lo ven en sus países también”, dijo Pompeo en tono arrebatado. En realidad, ni Japón ni Australia mencionaron a China en la información que publicaron sobre la reunión, e India no publicó nada sobre la reunión.

Pompeo calificó su reunión con el ministro de Asuntos Exteriores de India, Subrahmanyam Jaishankar como “productiva”. Alegó que “ellos ven que la gente en sus naciones [los otros tres países] entienden que todos nos dormimos con esto por demasiado tiempo. Por décadas, occidente permitió que el Partido Comunista Chino pasar sobre todos nosotros. El gobierno anterior dobló una rodilla, permitió con demasiada frecuencia que China se robase nuestras propiedades intelectuales y los millones de empleos que le acompañan. Ellos también ven eso en sus países”, dijo Pompeo en la entrevista.

En otra entrevista, Pompeo dijo que en cada uno de los demás países del Quad, la gente ve al Partido Comunista Chino como la amenaza que el alega que es. “El mundo ha despertado. La ola empezó a volverse. Y Estados Unidos bajo el liderazgo del Presidente Trump ha creado una coalición que va a responder contra la amenaza y va a mantener el buen orden, la norma de la ley, y la decencia cívica elemental que sale de las democracias que controlan el mundo y no de los regímenes autoritarios”, desvarió Pompeo.

En su tercera entrevista con Fox News, Pompeo dijo que Estados Unidos, bajo el gobierno de Trump, empezó a construir el edificio de la estructura y los aliados y la coalición para responder contra China. “Apuntamos a proteger al pueblo estadounidense de la amenaza que plantea el Partido Comunista Chino”, insistió.

Con el mismo tipo de lenguaje de combatiente anticomunista de la Guerra Fría, O’Brien dio un discurso en Utah la semana pasada, en donde alegó que China pretende “tomar” por asalto la Línea de Control Real en la frontera con India como parte de su agresión territorial.

O’Brien también lanzó un ataque rabioso contra la Iniciativa de la Franja y la Ruta. “El programa de desarrollo internacional bandera de Pekín, Una Franja Una Ruta, involucra a las compañías empobrecidas que toman un préstamo chino, opaco e insostenible, para pagar a las empresas chinas que emplean a trabajadores chinos para construir su infraestructura”, alegó O’Brien. Muchos de estos proyectos son innecesarios, construidos burdamente y no son más que “elefantes blancos”, siguió con el cuento. “Y ahora la dependencia de esos países con la deuda china los deja con una soberanía carcomida y sin más opción que seguir la línea del partido en las votaciones de la ONU o sobre cualquier otro tema que el Partido Comunista Chino considere como línea rojo”.

Pero aquí está el meollo: “Llegó el momento de aceptar que ni el diálogo ni los acuerdos van a persuadir o forzar a la República Popular China a que cambie. No se gana nada con voltear la cara y ver al otro lado, o con poner la otra mejilla. Ya hemos hecho eso por demasiado tiempo”, proclamo. Y ya con tono arrebatado también, prácticamente proclamó ¡al diablo con el Sermón de la Montaña!.

Luego dijo que Estados Unidos ha respondido de dos maneras a la imaginaria agresión territorial y económica de China. Primero, mejorar la capacidad de resistencia y adaptación de las instituciones estadounidenses, sus alianzas y asociaciones para prevalecer frente a los desafíos que presenta China; y segundo, con la imposición de costos tangibles a fin de forzar a Pekín a cesar o reducir las acciones perjudiciales a los intereses vitales de Estados Unidos y a los de sus aliados y naciones socias.

“El Presidente Trump ha tomado la acción decisiva para cumplir estos objetivos. Él trabaja para entorpecer a las compañías que responden al aparato de inteligencia y seguridad del PCC”, según O’Brien. Y cerró con la proclama de que ya se les cerró el paso a los gigantes chinos de las telecomunicaciones, Huawei y ZTE, para que no tengan acceso a los datos privados de los estadounidenses ni a los secretos nacionales.