Borrell quiere eclipsar a Pompeo en su guerra contra China

1 de septiembre de 2020

1º de septiembre de 2020 – El representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, anda compitiendo con Mike Pompeo para ver quién puede ser el más histérico por el ascenso de China y exigir que se le detenga. En un artículo de opinión que publicaron algunos periódicos franceses y españoles el pasado fin de semana (en un obvio intento de sabotear la exitosa gira europea del ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi) Borrell declaró a China como un “nuevo imperio” a la par de Rusia, y exige a los Estados miembros de la UE, que en lugar de mejorar las relaciones con China, se pongan de acuerdo para “corregir” los desequilibrios económicos con Pekín antes de que sea “demasiado tarde”.

El diario South China Morning Post destaca también que este bombardeo mediático se da a dos semanas de la fecha programada para que el Presidente de China, Xi Jinping, asista a una cumbre auspiciada por los mandatarios de la UE para negociar un acuerdo comercial y de inversiones entre China y la Unión Europea.

“Rusia, China y Turquía comparten tres características comunes: son soberanistas por fuera y autoritarios por dentro. Luego de 30 años en que la visión europea parecía ganar terreno, la visión soberanista ha recuperado la ventaja con estos nuevos imperios”, escribió Borrell en el diario francés Le Journal du Dimanche. (Cabe señalar que Turquía es miembro de la OTAN, pero no de la UE). “A diferencia del principio de soberanía que se basa en la voluntad popular, su soberanía pone por delante la soberanía única del Estado, lo cual es una cuestión completamente diferente”, alega Borrell.

Por lo tanto, agrega, la UE tiene que mostrar su superioridad: “Pero para poder negociar pacíficamente y resolver los conflictos [con] estos nuevos imperios, construidos sobre valores diferentes a los nuestros, nosotros también tenemos necesariamente que aprender a hablar lo que he llamado el idioma del poder”.

¿Cuál es la prueba de que China tiene una visión imperial? El programa de “Hecho en China 2025” y la idea del “sueño de China”, que según Borrell expone la “ambición de liderazgo” de China sobre el resto del mundo. Borrell alega que hubo “un cambio substancial en la actitud de los dirigentes chinos actuales”, desde que lanzaron el programa de “Hecho en China 2025”, que es el plan de China para mejorar y desarrollar sus industrias de tecnología de punta. “El ‘sueño de China’ que propone el Presidente Xi, sería la manera de alcanzar esto [hecho en China 2025]. Eta ambición de liderazgo es la diferencia principal con el pasado”, según Borrell.

Se tiene que detener el avance tecnológico de China, dijo Borrell, lo cual seguramente hizo sentirse a Pompeo muy orgulloso. “Nuestra relación es excesivamente asimétrica para el nivel actual de desarrollo chino”, advierte. “Y eso se tiene que corregir. Si no lo hacemos ya, en unos cuantos años será demasiado tarde. Los productos chinos seguirán subiendo en la cadena de valor y nuestra dependencia económica y tecnológica va a aumentar”, se queja Borrell.

China es un país “resuelto”, “expansionista” y “autoritario”, cuyo “objetivo es la transformación del orden internacional hacia un sistema multilateral selectivo con características chinas, en el que se da prioridad a los derechos económicos y sociales sobre los derechos políticos y civiles”. ¿Cuál es la prueba? Ah, pues ellos fomentan los ideales chinos como una “comunidad de destino compartido”.

China es también una amenaza militar, agrega. “El embargo a la venta de armas decretado contra China desde los acontecimientos de Tiananmen en 1989 está vigente todavía, pero ya China no depende de las importaciones de equipo militar”, dice él. “Ha desarrollado una industria de armas, en especial naval y balística del primer orden, y cada año aumentan sus exportaciones. Aunque las capacidades del ejército chino están todavía muy lejos de las de Estados Unidos, la distancia es menor que hace unas cuantas décadas, y en algunas áreas apenas si hay alguna diferencia”, concluye Borrell su queja.