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El cuadro estratégico global parece arrasado por un huracán; la cooperación internacional es indispensable

28 de agosto de 2020

28 de agosto de 2020 — En medio de la pandemia global del coronavirus y los efectos en la economía mundial, el cuadro estratégico global parece el escenario de una tormenta que arrasa con las instituciones que hasta ahora parecían eternas. El secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, amenaza con que Estados Unidos impondrá sus sanciones a quienes quieran independientemente del mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, y amenaza con sabotear la Asamblea General de la ONU en septiembre; Hillary Clinton aconseja que el Partido Demócrata no acepte un triunfo de Trump, aunque gane, porque se lo van a quitar en las calles, como en cualquier otra “revolución de color” que han ejecutado los servicios de inteligencia del “Proyecto Democracia”; y los bancos centrales pretenden salvar la gigantesca burbuja financiera en que se ha convertido el sistema financiero transatlántico insolvente, a costa de destruir la economía mundial; y la histeria contra China que encabeza Pompeo en Estados Unidos tiene la intención de acabar con el proyecto de desarrollo más grande de la historia de la humanidad, que inició China con la Iniciativa de la Franja y la Ruta, para reproducir en el mundo entero el “milagro chino” de sacar de la pobreza a 800 millones de personas.

Frente a esta tormenta estratégica, la respuesta cuerda y racional debe ser la de hacer todo lo que sea posible para generar la deliberación internacional sobre las alternativas. Este es el objetivo de la conferencia internacional del Instituto Schiller que se llevará a cabo los días 5 y 6 de septiembre, por internet y con interpretación simultánea, con el tema: “¿Un plan de guerra hacia el Armagedón o un Nuevo Paradigma entre las naciones soberanas unidas por las metas comunes de la humanidad?”. La movilización del Instituto Schiller en torno a la conferencia tiene el objetivo de generar un coro de voces a nivel mundial a favor de la realización de una cumbre de los mandatarios de los 5 países miembros permanentes (P5) del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido) los cuales han aceptado en principio, pero para lo cual no se ha concretado ninguna fecha.

Los orates que en Estados Unidos quieren provocar una confrontación bélica con China, quieren empezar por “desacoplar” la economía de Estados Unidos y la de China. Para ese fin, el Departamento de Estado y el Departamento de Comercio anunciaron la inclusión de 24 importantes empresas chinas (que tienen actividades en todo el mundo) en la “lista de entidades” que no pueden realizar actividades en Estados Unidos, ni en ningúna otra parte del mundo que Estados Unidos diga. El gobierno de Estados Unidos acusa a China de “actos malignos”, en particular mediante sus proyectos de infraestructura de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y por la defensa de su soberanía en el Mar de China Meridional. Ya la embajadora de EU en Costa Rica amenazó al gobierno de ese país de que tiene que dar por terminados los proyectos viales y portuarios que se llevan a cabo en Costa Rica con la participación de empresas constructoras chinas.

Al mismo tiempo, la Fuerza Aérea de EU envió un avión espía el 25 de agosto al Golfo de Bohai, en donde China había advertido que se establecería una zona de exclusión aérea mientras que el Ejército Popular de Liberación de China realizaba maniobras militares con fuego real. Luego de que Estados Unidos desestimó las advertencias de China, el EPL lanzó dos misiles hacia la zona del Mar de China Meridional, desde dos lugares distintos, para dejarles en claro que no aceptarán las provocaciones en la zona. El riesgo de un error de cálculo puede provocar una confrontación en el momento menos pensado.

Por su lado, el secretario de la Defensa de EU, Mark Esper (compinche de Pompeo desde su época de West Point), se encuentra de gira por la región del Pacífico con el objetivo declarado de disuadir a los países de la región de que terminen sus relaciones con China y colaboren para aislarla. El 29 de agosto se reúne en Guam con el ministro de la Defensa de Japón, Taro Kono.

Esta beligerancia la introdujo Pompeo en la convención republicana en donde se postuló a Donald Trump para la reelección, en un discurso que dio desde Jerusalén (rompiendo con la tradición y con la ley, que prohíbe a los funcionarios en actividades oficiales intervenir en asuntos partidistas electorales). Pompeo fanfarroneó con las confrontaciones que está provocando en el mundo, y repitió su letanía de infundios y calumnias contra China, cuya actividad en el mundo dice Pompeo, no es más que la “agresión depredadora del Partido Comunista Chino”.

La única voz de cordura que se escuchó en la convención fue la del senador de Kentucky, Rand Paul, quien repudió la política belicista del gobierno y le dio su apoyo a Trump para que reitere su promesa de acabar con las guerras sin fin, que tantas veces ha señalado. “El Presidente Trump es el primer presidente en una generación que busca acabar con la guerra en vez de empezar otra”, dijo Paul.

En cuanto al proceso electoral de Estados Unidos, Hillary Clinton le dijo al candidato demócrata Joe Biden que bajo ningún motivo debe conceder el triunfo a Trump, en caso de que gane. Esperan ganar en la calle con el apoyo de los medios de desinformación, de la misma manera en que derrocaron al Presidente de Bolivia, Evo Morales, más recientemente, y como lo han hecho en muchos otros lugares del mundo. La misma “revolución de color” que ha desatado el “Proyecto Democracia” en Bielorrusia, ahora en Estados Unidos, a manos de los mismos autores.

Mientras tanto, las condiciones de vida para miles de millones de persona en el mundo se siguen deteriorando aceleradamente, debido a la acción conjunta de la pandemia y de la desintegración económica. El Programa Mundial de la Alimentación (PMA) de la ONU, informó el 20 de agosto que carece de recursos para distribuir alimentos y otros bienes y servicios de ayuda material que realizan en común con otras agencias de la ONU (distribución de medicinas, etc.). De los $5,000 millones que necesita el PMA para diciembre, solo les han prometido $750 millones.

Este panorama solo pone de relieve la importancia de la conferencia del Instituto Schiller. “Necesitamos que el mundo sienta el impacto de una cumbre del P5. Vamos en una trayectoria muy peligrosa, la cual, tarde que temprano, conducirá a una catástrofe”, si no cambiamos ese rumbo ya. ¡Regístrate para la conferencia e invita a los demás a hacer lo mismo!

https://es-schillerinstitute.nationbuilder.com/evento_09_05_2020