Presidente del Consejo de Relaciones Exteriores dice que la diatriba de Pompeo sobre China es “incoherente” e inviable

1 de agosto de 2020

1 de agosto de 2020 – En un agudo artículo de opinión publicado el 28 de julio en el diario Washington Post, firmado por Richard Haass, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York (CFR, por sus siglas en inglés) vapulea al secretario de Estado Mike Pompeo por la diatriba que lanzó contra China el 23 de julio en la Biblioteca Presidencial Nixon. El artículo se titula “Lo que Mike Pompeo no entiende sobre China, Richard Nixon y la política exterior”, y en el Haas dice que, fue bastante malo ya de por sí que Pompeo fue muy poco diplomático, pero lo peor “fue su distorsión de la historia y su omisión de sugerir una vía coherente o viable para avanzar en la gestión de una relación que, más que ninguna otra, definirá esta era”.

Como miembro prominente de la casta política angloamericana, Haass está de acuerdo plenamente en la retórica contra China, y sostiene que se tienen que tomar medidas contra China para “forjar su conducta”, y alega neciamente que China está en desventaja debido a su “inadecuado sistema de salud pública, y su modelo económico insostenible que descansa en grandes cantidades de inversión para el crecimiento y depende un pesado liderato que suprime la creatividad”, entre otras cosas que incitan la hilaridad. No obstante, advierte que con su perorata del 23 de julio, Pompeo “ha procurado comprometer a Estados Unidos en una trayectoria que está condenada al fracaso. No está en nuestro poder decidir el futuro de China, mucho menos en transformarla”.

Haass coincide en que hay muchos problemas internos en China, como por ejemplo el papel del Partido Comunista de China, pero sostiene que “todo esto y más… le toca al pueblo chino y a sus líderes determinar qué hacer. Por ahora, para parafrasear a Donald Rumsfeld, Pompeo y sus colegas tienen que negociar con el gobierno chino que tienen”. Por supuesto, “lo que puede y debe hacer Estados Unidos es tratar de forjar las opciones de China”, recomienda Haass, y sugiere que Estados Unidos trabaje estrecha con socios como la Unión Europea, Corea del Sur y Japón para crear “un frente colectivo” contra las actividades de China en el Mar de China Meridional, por ejemplo. Por lo pronto, dice, el gobierno de Trump está “socavando las posibilidades de moderar el comportamiento de China”. Haass está de acuerdo en que se deben condenar las violaciones de China a los derechos humanos, pero “nuestra postura al criticar a China sería mucho mayor si fuésemos igualmente duros con Rusia, Turquía y Arabia Saudita”. Concluye con una referencia a Theodore Roosevelt, quien “aconsejaba que Estados Unidos hablase suavemente y cargara un gran garrote. Este Presidente y su diplomático en jefe están muy peligrosamente cerca de hacer todo lo contrario”.

Toma forma la tormenta perfecta en Estados Unidos. ¿Cuándo tocará tierra?

30 de julio de 2020 – Hay todo un conjunto de asuntos económicos críticos en Estados Unidos que se están juntando para formar una tormenta perfecta que se desataría en las próximas semanas: 1) La reducción o quizás hasta la finalización de los pagos de apoyo al desempleo a más de 32 millones de trabajadores desempleados; 2) la finalización de los préstamos a las pequeñas empresas para garantizar la nómina, que les ha permitido hasta ahora mantener a sus trabajadores con un pago aunque sin trabajo; 3) la finalización de la indulgencia sobre el pago mensual de hipotecas y de los alquileres, con los desalojos de consecuencia; y 4) ya empezó una segunda ola de despidos, en la medida que aumentan los cierres de empresas en sectores de la economía afectados por la nueva ola de la pandemia de COVID-19.

El sitio electrónico de la revista Fast Company, orientada hacia las empresas, tiene un artículo en donde pasa revista al punto 3) de arribe, el cual señala que antes de la pandemia, cada año hay un promedio de 2.3 millones de familias estadounidenses que reciben un aviso de desalojo en algún momento. Actualmente se estima que el déficit en pago de rentas de alquiler es como de unos $22,000 millones de dólares, y según las estimaciones de los observadores de la materia podría haber en breve –si el gobierno nacional no toma medidas adicionales—unos 2 millones de desalojos al mes. “La empresa de asesoría global Stout, con datos de la Coalición Nacional por el Derecho Civil a la Defensa (NCCRC, por sus silgas en inglés), utilizó los resultados de la encuesta del censo y los datos sobre ingreso para hacer una nueva herramienta de estimación de los desalojos, la cual evalúa cuántas familias podrían estar en riesgo de desalojo, en la medida que termina la moratoria y se abren los tribunales, y los esfuerzos para el alivio de las rentas no alcanzan”, dice el artículo. “Más de 16 millones de familias que alquilan están en peligro de desalojo, según esa herramienta, y más de 11 millones de familias podrían recibir, durante los próximos cuatro meses, las órdenes de desalojo”. El Instituto Aspen calcula que la cifra de familias en riesgo de desalojo es de unos 20 millones.

Los expertos de la NCCRC señalan también que hay una aguda disparidad con relación a la raza de las familias. “Esto no es una diferencia pequeña, entre la confianza del arrendatario para inquilinos blancos frene a inquilinos negros o latinos. Es enorme”, dijo el coordinador de la NCCRC, John Pollock. El artículo concluye: “En la encuesta del 22 de julio, un 47% de inquilinos negros y latinos dijeron que no tienen casi nada de confianza en que puedan pagar la renta del mes próximo; para los inquilinos blancos, la duda fue de un 20%. ‘Ya tienes una enfermedad que está diezmando las comunidades negras… Y entonces, cuando ves esas cifras por encima de eso, y lo comparas con lo que sabemos históricamente sobre cómo los inquilinos negros tienen que comparecer en el tribunal de vivienda, en forma desproporcionada, es otro aspecto de la urgencia que queremos que vea el Congreso’, dijo” Pollock.