Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

Los líderes del mundo deben unirse en torno a un enfoque como el de FDR para resolver la crisis existencial que enfrenta la humanidad

3 de julio de 2020

3 de julio de 2020 — La manera apropiada de conmemorar el venidero aniversario del 4 de julio, de la firma de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, un documento de importancia universal para todas las naciones hasta la fecha, es transmitiendo el mismo espíritu para organizar una cumbre urgente de líderes mundiales en torno de las políticas del Nuevo Trato y del Buen Vecino del estadista estadounidense Franklin Delano Roosevelt. En su videoconferencia semanal de antier, Helga Zepp-LaRouche, fundadora y presidente del Instituto Schiller, retomó el anuncio que hizo el Primer ministro británico, Boris Johnson, de que su gobierno adoptará una política económica al estilo del Nuevo Trato de Franklin Roosevelt, y señaló que:

“Sin embargo, si Boris Johnson habla en serio [sobre la adopción del Nuevo Trato] y si acepta de inmediato a participar en la cumbre que propuso Putin y si insiste que el Nuevo Trato en la tradición de Franklin D. Roosevelt sea el tema de discusión de esa cumbre del P-5, entonces se podría tomar en serio y sería realmente una contribución útil”.

Sin duda alguna, tal iniciativa sería recibida con beneplácito por el Presidente de China, Xi Jinping, quien le dijo a unos empresarios de Seattle, capital del estado de Washington, durante una visita que hizo a esta ciudad en el 2016: “En mis años de juventud estuve interesado en la vida y el pensamiento de Washington, Abraham Lincoln, Franklin Roosevelt y otros estadistas estadounidenses”.

Lo mismo se puede decir del Presidente de Rusia, Vladimir Putin, cuya propuesta por una nueva arquitectura de seguridad global, que hizo en su famoso discurso del 2007 en la Conferencia de Seguridad en Múnich, se basa en el propósito que tenía FDR para después de la Segunda Guerra Mundial: “Es bien sabido que el campo de la seguridad internacional va mucho más allá de los asuntos de estabilidad militar y política. Involucra la estabilidad de la economía mundial, la superación de la pobreza, la seguridad económica, así como el desarrollo de un diálogo entre civilizaciones. Esta naturaleza indivisible de la seguridad, que lo abarca todo, se expresa en su principio fundamental, que ‘la seguridad de cada uno es la seguridad de todos’. Como lo dijera Franklin Roosevelt en los primeros días después de que estalló la Segunda Guerra Mundial: ‘Cuando la paz se rompe en cualquier lugar, la paz de todos los países en todos lados está en peligro’. Esas palabras siguen vigentes hoy”.

El Presidente Trump también ha acudido a Roosevelt en numerosas ocasiones, como en su discurso de victoria la noche de su elección presidencial, en 2016, donde dijo “en nuestra nación, el hombre y la mujer olvidada, no serán más olvidados”. La participación destacada del Presidente Trump en esta cumbre internacional también sería la respuesta perfecta a los esfuerzos que está haciendo el imperio británico para derrocarlo, ya sea con escándalos fabricados (como el fraude absurdo del de las “recompensas” rusas) o tratando de derrotarlo en las elecciones de noviembre, intentando responsabilizar a Trump de la crisis económica y de la pandemia del coronavirus, las cuales en realidad causaron los británicos con sus políticas de saqueo económico de los últimos 50 años.

Tampoco hay duda alguna de que la crisis sistémica de desintegración global, hace que esta cumbre de líderes sea tanto más urgente, ya sea bajo la égida de las Cuatro Potencias (Rusia, China, Estados Unidos e India) como Lyndon LaRouche siempre propuso, o de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (P-5), como Putin ha propuesto; con tal y que la misión sea la construcción de un nuevo paradigma de paz mundial basado en el desarrollo económico universal.