Congreso Nacional del Pueblo contempla la ley de seguridad para Hong Kong; la pandilla antichina hace rabietas

22 de may de 2020

22 de mayo de 2020 – Funcionarios chinos anunciaron este jueves 21 que se introducirá para su aprobación una nueva ley de seguridad para Hong Kong en la reunión del Congreso Nacional del Pueblo que comienza hoy 22 de mayo. La llamada Ley Básica —la legislación local de Hong Kong que acordaron entre el Reino Unido y China cuando éste país recuperó la soberanía de Hong Kong en julio de 1997— plantea que es necesario adoptar una ley de seguridad, o código penal, pero cada vez que se ha intentado elaborar uno y aprobarlo, ha sido saboteado por las fuerzas de la oposición y los promotores de la democracia liberal británica. En 2003 se presentó esa propuesta a la legislatura de Hong Kong, pero los oponentes, con una manifestación de unos 500,000 individuos, forzaron a retirar el proyecto. Con el grado de violencia anarquista y terrorista que casi destruyó la ciudad el año pasado, el gobierno de Hong Kong y el gobierno de Pekín han decidido imponer una ley de seguridad nacional con el recurso del “Anexo III” de la Ley Básica, que considera las leyes nacionales que también se deben seguir en Hong Kong.

Algunas figuras de la oposición en Hong Kong han protestado histéricamente que esto significaría el fin de la condición de “Un país, dos sistemas” que rige en Hong Kong, y que la autonomía limitada de que goza Hong Kong (hasta el 2047) sería abolida en lo esencial. Eso en rigor no es verdad, dado que la Ley Básica plantea la necesidad de una ley de seguridad nacional. Sin embargo, el secretario de “Cambio de Régimen” de Estados Unidos, Mike Pompeo señaló en su diatriba contra China el 20 de mayo que el considera que el arresto en abril pasado, de los instigadores de la violencia terroristas, significa que ya la autonomía no se respeta.

En noviembre pasado el Congreso de Estados Unidos aprobó una ley contra China (¿y que tiene que legislar Estados Unidos sobre China?, se preguntaría cualquiera) llamada “Ley de la Democracia y los Derechos Humanos en Hong Kong de 2019”, la cual le permite a Pompeo, en su caprichosa imaginación, qu si decide que Hong Kong no está respetando la autonomía, él puede eliminar las normas preferenciales de comercio e inversión de Estados Unidos en Hong Kong, pero no para el resto de China. Esto dañaría obviamente no solo a Hong Kong sino al resto de China, pero también a los intereses de la banca internacional que dependen de Hong Kong para una enorme gama de operaciones, algunas de carácter mercantil normales, otras no tan legítimas (el centro bancario de Hong Kong ha sido el centro de operaciones de la mafia financiera del imperio británico desde las Guerras del Opio).

Una fuente de Pekín le dijo al diario South China Morning Post que la nueva ley prohibiría todo tipo de actividad sediciosa dirigida a derrocar al gobierno central, prohibirá la interferncia externa en Hong Kong, y calificará las actividades terroristas. También prohibirá la profanación dela banera nacional o la destrucción de los emblemas nacionales en Hong Kong, cosas que los terroristas hicieron de manera rutinaria durante los siete meses de anarquía el año pasado.

Si la Asamblea Nacional del Pueblo aprueba la moción, delegará a la Comisión Permanente par que elabore la legislación correspondeinte para Hong Kong, la cual incluiría el Anexo III de la Ley Básica, según la fuente del Post. Luego la ley se introduciría en Hong Kong mediante la promulgación, sin legislación local.

Como era de esperarse, el diario Washington Post tiene un comentario menriroso con el encabezado de “China señala que tomará control total de Hong Kong, para realinear el estatus de la ciudad”. El último gobernador general del imperio británico de la colonia de Hong Kong, Chris Patten, terció en la discusión el 20 de mayo, antes de que se anunciara la nueva ley. Patten exhortó a los manifestantes de la “revolución de color” y de los disturbios a que “no se amilanen. No pierdan su sentido de dignidad, decencia y moderación”, les dijo en una entrevista por Internet que le hizo el Club de Corresponsales Extranjeros de Hong Kong.

THE SNEAKER BULLETIN