La geopolítica entorpece la discusión racional del tema de la cadena de suministro que aflora con el coronavirus

6 de marzo de 2020

6 de marzo de 2020 — La discusión en Washington, respecto a los efectos que tiene el brote del coronavirus en la cadena de suministro militar y de medicamentos, ha estado demasiado enfocada en torno a la geopolítica de la confrontación de Estados Unidos contra China, en vez de abordar los problemas que presenta la globalización.

La cadena informativa del Departamento de Estado, Voice of America, informó el 4 de marzo que el cierre de las industrias en China como parte de las medidas tomadas en contra del virus, mostró la debilidad de la cadena de suministro, en tanto que muchos de los insumos provenientes de las industrias chinas para ser procesados en otras partes, nunca llegaron. Dado que las fuerzas armadas de Estados Unidos depende de la misma cadena de suministros médicos del que depende el mundo civil, también les afecta. El Jefe del Estado Mayor Conjunto, general Mark Milley, la semana pasada presentó testimonio en una audiencia de la Cámara de Representantes, en donde dijo que “es una vulnerabilidad el hecho de que un país como China, lleva a cabo las manufacturas en altos porcentajes, no sé si es el 97%, 98% o el 80%, lo que sea, pero sí sé que es un alto porcentaje de los ingredientes para la industria farmacéutica estadounidense en todo el país, tanto militar como civil”.

La representante Vicky Hartzler, republicana por Missouri que es miembro de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, fue particularmente agresiva sobre la cuestión geopolítica.

“La mayoría de las fuerzas armadas de Estados Unidos recibe sus vacunas, sus antibióticos, y sus medicamentos directamente de China o a través de compañías en Estados Unidos que reciben de China, los componentes básicos de las medicinas”, le dijo Hartzler a Voice of America. “Si fuéramos a iniciar un conflicto con China”, dijo ella, “habría que preguntarnos si esto es algo que China pudiera utilizar en contra nuestra, ya sea reteniendo los medicamentos necesarios, las vacunas o colocando ingredientes inertes en estos, o meramente ponerles algo dañino”.

Estas declaraciones no van a contribuir a crear la confianza necesaria para que Estados Unidos y China enfrenten juntos la amenaza del coronavirus.