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Sr. Presidente: Olvídese de la Reserva Federal; lo que se necesita son las Cuatro Leyes de LaRouche

3 de marzo de 2020

3 de marzo de 2020 – El sábado 29 de febrero, el Presidente Donald Trump habló con los periodistas y le preguntaron sobre la declaración poco común que dio el viernes anterior el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en medio de la desesperación de los corredores de bolsa, de que la Reserva Federal tomaría medidas para “apoyar la economía”. A los oídos de los banqueros y entidades financieras eso quería decir “mas emisión cuantitativa”, “más liquidez para el mercado repo”, y “recorte de emergencia en las tasas de interés”. Todo el domingo 1 de marzo la prensa financiera especulaba que habría otra declaración de la Reserva Federal antes de que abrieran los mercados asiáticos el Lunes. Todo esto fue la antesala al anuncio del martes de bajar las tasas de interés medio punto.

El Presidente respondió entonces: “Nuestra Reserva Federal debería de empezar a ser un líder. Nosotros deberíamos tener las tasas de interés más bajas. No tenemos las tasas de interés más bajas. Nuestra tasa de la Reserva es más alta. Si ven a Alemania, si ven a Japón, si ven otros países, muchos de ellos tienen tasas de interés negativas, y nosotros no estamos en esa posición debido a nuestra Reserva Federal. Y ahora tenemos este problema. Ya vieron que Alemania está bajando sus tasas y también inyectando un montón de dinero a su economía. Yo no he oído a nuestra Reserva Federal decir que deberían hacer esto”.

El Presidente Trump tiene enfrente un reto muy serio. Evitar una emergencia de salud pública; revivir al moribundo sector manufacturero y la producción industrial estancada; y apurarse a participar en la reunión que convoca el Presidente ruso Vladimir Putin para diseñar una arquitectura de seguridad global para todos, con los otros jefes de Estado de los cinco países permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Mientras tanto, algunos de sus oficiales militares hacen declaraciones a favor del empleo de armas nucleares y ataques a Siria que significan una provocación de una guerra nuclear.

Pero pedir que la Reserva Federal meta el acelerador en la “emisión cuantitativa”, lo único que va a provocar es una mucho mayor inflación, con estancamiento económico, si solo quiere decir soltar la imprenta de dinero a los banqueros, nada más para apoyar el mercado de valores que se sigue desplomando.

Eso no representa ninguna misión productiva nacional.

La presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, explicó muy claramente en su llamado a convocar una reunión cumbre entre los Presidentes Trump, Putin y Xi, y el primer ministro Modi, que las “Cuatro Leyes Económicas” de Lyndon LaRouche tiene que ser el tema del orden del día. Obviamente, el cortafuegos de protección que significa la reinstitución de la Ley Glass-Steagall contra la amenaza de un crac de las entidades financieras especulativas, se necesita ya de inmediato. Pero también, como lo indica en su llamado, “se debe crear una banca nacional en todos los países, según la tradición del Banco de Estados Unidos de Alexander Hamilton, o el Kreditanstalt für Wiederaufbau en Alemania de la posguerra, a fin de que se pueda proporcionar crédito estatal para las inversiones productivas a la economía física con los fondos necesarios”.

De la misma manera en que el Presidente Franklin Roosevelt creó la Corporación Financiera para la Reconstrucción, cuando los bancos dejaron de prestar productivamente, y la Reserva Federal no participaba en la emisión de préstamos productivos en la década de 1930 (igual que ahora), el Presidente Trump y el Congreso, ahora, tienen que olvidarse de la Reserva Federal y hacer lo mismo que Roosevelt. Entre las misiones de esa institución, estaría la de financiar la construcción de emergencia de nueva infraestructura hospitalaria y de atención médica (como hicieron en China) la cual se ha disminuido de manera crítica en Estados Unidos. Otra misión sería la de participar en la emisión de crédito productivo para la industria, y como dice en su llamado Helga Zepp-LaRouche, “la emisión de estos créditos debe ser guiada por los principios de la mayor densidad de flujo energético y un aumento óptimo de la productividad de las capacidades productivas y facultades del trabajo, mediante un énfasis en el avance científico y tecnológico”.

En vez de leer los informes de la bolsa de valores, lean de nuevo el llamado a convocar a las cuatro potencias en: https://es.larouchepac.com/20200227-3