La farsa sobre la “democracia” boliviana de los halcones neoconservadores estadounidenses

18 de enero de 2020

18 de enero de 2020 — Los neoconservadores empotrados dentro y en torno al gobierno de Trump tienen una campaña mediática para convencer al mundo de que Bolivia se encuentra ahora rumbo a una verdadera “democracia”, luego del golpe fascista que derrocó al Presidente legítimo Evo Morales en noviembre del año pasado, con el apoyo de la burocracia de la OEA y del Departamento de Estado de Mike Pompeo.

El miércoles 15 estuvo en Bolivia Mauricio Claver-Carone, el fanático neoconservador cubano-estadounidense que puso John Bolton como jefe de la división para el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional. Claver-Carone se reunió en La Paz con la “presidente” golpista Jeanine Áñez para transmitirle un supuesto mensaje del Presidente Trump, de alabanza por el gran trabajo que ha hecho en la restauración de la “democracia”.

Luego de su reunión con Añez, Claver le dijo a los periodistas que “vine a este viaje a nombre del Presidente (Donald) Trump para saludar y reconocer la labor de la presidenta (Jeanine) Áñez en este momento de transición y de optimismo para Bolivia”, según informó la Agencia Boliviana de Información (ABI). Trump observa con optimismo a Bolivia, dijo Claver, porque “tiene una oportunidad hacia el futuro con más democracia, con un estado de derecho y transparencia”. Dijo que Estados Unidos y Bolivia son aliados naturales, pero “desafortunadamente estuvimos separados por gusto y de una manera poco natural”, agregó, “pero nuevamente tenemos los mismos intereses y valores democráticos”, subrayó con todo cinismo.

En realidad, ¿qué es Bolivia actualmente? Luego del golpe de las fuerzas armadas y la policía, con el apoyo de la burocracia de la OEA (que anuló un proceso electoral que ahora todos los especialistas en el tema proclaman que fue un proceso totalmente legítimo) hay una persecución sistemática contra cualquier persona u organización que estuviese ligado al gobierno de Morales, a quienes los encarcelan de manera humillante frente a los medios noticiosos, y ahora recién anunció el gobierno golpista que la policía y las fuerzas armadas llevarán a cabo un patrullaje conjunto en varias ciudades del país, con el pretexto de evitar cualquier posible manifestación en contra del gobierno. El ejército anunció también de manera provocadora que realizarán “ejercicios militares” en la región del Chapare, donde se localiza la mayor base de apoyo político de Morales. Al mismo tiempo, las pandillas paramilitares neonazis han organizado escuadrones de “resistencia” desplegados para hostigar a los ex funcionarios del gobierno en sus hogares luego de que mantuvieron un asedio a la embajada de México en Bolivia, en donde se encuentran asilados varios miembros del gabinete de Morales.

En cuanto a los “intereses comunes” a los que se refirió Claver, cabe señalar que Áñez ya empezó a desmantelar algunos de los programas económicos proteccionistas de Morales, y anunció que ha invitado al país a las ONG que habían sido expulsadas (entre estas la USAID del Departamento de Estado de EU) debido a sus actividades subversivas. Esas entidades y agencias, muchas de las cuales forman parte del aparato del mentado “Proyecto Democracia” para imponer cambio de régimen, repartían grandes cantidades de dinero a organizaciones indígenas, sindicatos y otros grupos para que actuaran contra Morales. Varias organizaciones empresariales del departamento separatista de Santa Cruz recibían la generosidad de la USAID. Estas ONG serán invitadas a regresar al país, dijo Áñez, para que “ayuden a desarrollar el país”, pero de acuerdo a los nuevos “intereses comunes” de Clavier, porque ya Morales había enrumbado el país hacia un desarrollo y prosperidad general que nunca se había visto, y sin ayuda de las ONG.