Primer ministro de Iraq a Pompeo: manden un equipo para comenzar a arreglar el retiro de tropas

11 de enero de 2020

11 de enero de 2020 – El secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, llamó el jueves 9 por teléfono al primer ministro iraquí, Adel Abdul-Mahdi. Ambas partes emitieron declaraciones sobre el contenido de la llamada, pero los dos informes son totalmente distintos.

El sitio electrónico del Departamento de Estado dice que Pompeo condenó el ataque iraní con misiles a las bases militares iraquí-estadounidenses del miércoles 8, y que le dijo que “Estados Unidos va a hacer lo que sea necesario para proteger a los estadounidenses e iraquíes y para defender nuestros intereses colectivos”.

Abdul-Mahdi tiene un relato diferente. En una declaración que publicó el viernes 10, el primer ministro iraquí informa que le dijo a Pompeo que “envíe sus delegados a Iraq para preparar el mecanismo para llevar a cabo la resolución del Parlamento relacionada con la salida de tropas extranjeras de Iraq”. Según la reseña de la cadena CNBC, el premier iraquí le dijo a Pompeo que “los recientes ataques de Estados Unidos en Iraq fueron una violación inaceptable de la soberanía iraquí y una violación de los acuerdos de seguridad entre los dos países”. Le dijo también que “las fuerzas y drones estadounidenses penetraron Iraq y su espacio aéreo sin permiso de las autoridades iraquíes y esto fue una violación de los acuerdos bilaterales”, señala la declaración oficial.

Aunque el Presidente Trump no ha respondido todavía (hasta el viernes 10), en esencia Pompeo le enseñó el dedo medio a Abdul-Mahdi. “Vamos a continuar esa misión”, dijo Pompeo a los medios. El domingo 5 había ya aparecido en la cadena Fox News para mostrar su desdén hacia el gobierno iraquí: “el primer ministro es el primer ministro renunciado... Nosotros confiamos en que el pueblo iraquí quiere que Estados Unidos continúe ahí para luchar la campaña contra el terrorismo”. Luego la vocera del Departamento de Estado, Morgan Ortagus, dijo el viernes 10: “Por el momento, cualquier delegación que se envíe a Iraq estaría dedicada a discutir la mejor manera de volver a comprometernos en nuestra asociación estratégica, no a discutir el retiro de tropas, sino nuestra correcta y apropiada postura de fuerzas en el Medio Oriente”. (O sea, al carajo con la soberanía).