El Presidente Piñera de Chile se hunde rápidamente, aferrado al modelo económico de Pinochet

20 de diciembre de 2019

20 de diciembre de 2019 — Las últimas encuestas muestran que el millonario Presidente de Chile, Sebastián Piñera, se hunde rápidamente, con solo un 13% de aprobación en el país. Aunque las protestas que sacudieron al país hace pocas semanas se han reducido, la furia de la población no ha disminuido ni su demanda por un cambio radical; eso es, la eliminación del libre mercado, el modelo de los “Chicago Boys” impuesto por el dictador Augusto Pinochet a mediados de la década de 1970.

Piñera hace alardes de que ha sido diligente al responder a las exigencias de los manifestantes que piden aumentar las pensiones, los sueldos, etc. Pero en su conferencia de prensa más reciente, advirtió que nadie debe pensar que los dos meses de protestas van a resultar en un cambio del modelo económico, informó el diario El Mostrador. Quienes proponen tal cambio, dice que favorecen el modelo de Venezuela (al que califica de “socialismo”), en donde los derechos humanos se ven pisoteados a diario. Alega que detrás de las manifestaciones violentas hay una intervención extranjera —y mencionó a Venezuela como la culpable— y para probarlo citó como su fuente y autoridad en la materia al corrupto secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y al Departamento de Estado, es decir, al patrón de Almagro.

Varias organizaciones de derechos humanos han atacado a Piñera por no llamar a orden a la policía (los carabineros) por cometer graves violaciones a los derechos humanos en contra de los manifestantes. Pero el más reciente, proveniente del Alto Comisionado de la Organización de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que encabeza la ex Presidente de Chile Michelle Bachelet, es particularmente duro en contra de los carabineros, y documenta “el excesivo e innecesario uso de la fuerza trayendo como resultado pérdidas de vida arbitrarias, heridos, torturados y abusos, asaltos sexuales y detenciones arbitrarias”. Ahorita hay 17,000 personas arrestadas.

El informe denuncia que los carabineros no hicieron diferencia alguna entre los manifestantes violentos y los pacíficos, atacándolos a todos con la misma saña. Señala que la práctica común de los carabineros es dispararles a los ojos a los manifestantes, trayendo como resultado una “epidemia” de ciudadanos que han perdido la vista de un ojo o incluso perdieron la vista por completo.

Defensivamente, Piñera admitió sus “errores” y pidió disculpas, pero defendió fervientemente al jefe de los carabineros, general Mario Rozas, e insistió que había hecho todo lo “humanamente posible” para evitar las violaciones a los derechos humanos.