Estudiante alemán denuncia a los manifestantes de Hong Kong; son como los de Maidan, Ucrania, del 2014

14 de diciembre de 2019

14 de diciembre de 2019 — Un estudiante alemán dio un informe de primera mano sobre el desarrollo de las manifestaciones en Hong Kong, en un evento en Mainz patrocinado por una sociedad alemana de amigos de China, en la cual estaban presentes miembros del Instituto Schiller.

El estudiante, quien estudiaba en la Universidad China de Hong Kong, se concentró en los sucesos que ocurrieron allí, entre ellos un asesinato cometido por un hongkonés en Taiwán quien luego viajó a Hong Kong, que fue una de las cosas por lo que se inició la ley de extradición.

El estudiante hizo una descripción gráfica de varios incidentes, de cómo hostigan e intimidan a los estudiantes de China continental. Por ejemplo cuando los estudiantes de China continental colocaron pequeñas banderas de China en sus ventanas para celebrar el 70 aniversario de la fundación de la República Popular China (RPC), los manifestantes les lanzaban líquidos por debajo de sus puertas y les tocaban insistentemente en ellas hasta alrededor de las 4:00 am. En otro incidente, en que el director de la Universidad no accedió a las exigencias de los manifestantes a dar declaraciones públicas sobre lo que ellos consideraban que era violencia policíaca, los manifestantes irrumpieron en su oficina, lo arrastraron hasta el patio, y delante de unas cámaras de video lo forzaron a dar una declaración en contra de la policía.

Luego, los manifestantes cerraron el restaurante de la Universidad, porque el servicio de comidas lo dirigía una compañía de China continental. Sacaron al personal del restaurante y lo hostigaron, haciendo caso omiso a todos los intentos del personal para entablar un diálogo. Los manifestantes se adueñaron de toda la comida que llegó a la Universidad, negándosela a cualquiera que no formara parte de las manifestaciones, o sea a estudiantes normales que no tuvieron nada para comer por al menos tres días.

Mientras la Universidad estuvo ocupada, los manifestantes lanzaron mesas y tubos de metal desde un puente hacia una autopista transitada. Como terroristas, cuando la policía llegó a la Universidad, hicieron explotar dos carros vacíos que tenían estacionados en lugares por donde esperaban que pasaría la policía.

La mayor parte de los estudiantes se quedaron en sus habitaciones, intentando evitar el hostigamiento. En cierto momento, este estudiante alemán decidió averiguar qué estaba pasando: lo que vio fue una fila de personas que estaban haciendo bombas Molotov en botellas llenas de sustancias químicas inflamables tomadas de los laboratorios de la Universidad, y esas bombas se las lanzaban a los policías.

Llegado ese momento el estudiante decidió escaparse con varios estudiantes chinos. Dado que cinco de las puertas de entrada de la Universidad estaban bloqueadas, tuvieron que salir por las entradas del patio hacia la estación del metro más cercana. Cuando dejaron la Universidad, se encontraron con que la calle estaba bloqueada con carros vacíos de los alumnos que los manifestantes habían estacionado en cuatro filas, y que los manifestantes habrían hecho explotar si la policía se hubiera acercado por ese lado.

Aunque el moderador del evento no permitió preguntas al final, los alemanes que estaban allí estaban muy sorprendidos por la información que acababan de escuchar, y estaban asombrados del contraste tan grande que había con lo que la prensa alemana les había hecho creer. Cuando la activista del Instituto Schiller le dijo al estudiante alemán que la violencia de la cual él había informado le traía a la memoria los sucesos en la plaza de Maidan, en Ucrania en el 2014, el estudiante respondió que estaba de acuerdo con ella y dijo que, de hecho, él sabía que manifestantes del grupo neonazi “Sector Derecha” de Ucrania estaban en Hong Kong.