Cristina Fernández lanzó un agudo ataque al mentado “lawfare”, el empleo del sistema judicial para ejercer persecución política

7 de diciembre de 2019

5 de diciembre de 2019 — Durante el interrogatorio al que fue citada por un panel de tres jueces el lunes 2 de diciembre en Buenos Aires, sobre uno de los siete casos por los que estaba acusada de corrupción, la ex Presidente de Argentina y ahora vicepresidente electa Cristina Fernández de Kirchner, en vez de responderles hizo una denuncia aguda de tres horas y media de la doctrina “judicial” que la persiguió a ella, a sus aliados, y a sus hijos, a instancias del Presidente neoliberal Mauricio Macri. Los tres jueces, a quienes ella acusó de ser cómplices de una cacería de brujas judicial en su contra, se quedaron mudos. Ella se negó a responder el cuestionario de 150 preguntas que ellos habían preparado; les dijo más bien: "¿Preguntas? Preguntas tienen que contestar ustedes, no yo… A mí me absolvió la historia. Y a ustedes seguramente los va a condenar la historia" dijo la vicepresidente electa.

Lyndon LaRouche y sus asociados fueron víctimas de este mismo “sistema judicial”, una guerra judicial y financiera como la guerra contra el ex Presidente de Brasil, Lula da Silva, por medio de la operación “Lava Jato” que fue una estrategia del departamento de Justicia (DOJ en sus siglas en inglés) de Estados Unidos; y contra el ex Presidente de Ecuador, Rafael Correa, con medidas similares. Las redes del mismo DOJ y del Departamento de Estado que dirigen la operación de “Lava Jato” también colaboraron para llevar a cabo esta persecución contra Fernández.

Fernández de Kirchner indicó que Macri, junto con la prensa cómplice, utilizó el sistema de justicia para satanizarla a ella y a sus aliados de ladrones que han lapidado a Argentina. Ella señaló con ironía, que es asombroso que ella tuviera tiempo para ser Presidente y gobernar, cuando supuestamente ella estaba involucrada en cuatro casos de “asociación ilícita”, que es el término con el que salen cuando no te pueden inculpar por ningún otro delito, dijo Fernández.

Fernández de Kirchner desbarató metódicamente cada uno de los casos en su contra, por el hecho de que no hubo ninguna otra evidencia sino la que dieron “denunciantes” pagados por el gobierno. Hubo agencias gubernamentales y jueces que se involucraron en acciones ilegales de escuchar y espiar para crear “pruebas” en su contra, argumentó, que luego fueron filtradas a la prensa corrupta que sacaron titulares sensacionalistas a nivel nacional. ¿Por qué no investigaron el hecho de que Macri despidiera al director de la Unidad de Información Financiera (UIF) del gobierno, encargado de investigar los delitos financieros, y nombró en su lugar a un ex empleado del Fondo Monetario Internacional y del HSBC (siglas en inglés del banco The Hong Kong and Shanghai Banking Corporation) “una entidad financiera que ha sido perseguida internacionalmente por lavado de dinero”, señaló ella.

Y ¿qué está detrás de la persecución a mi persona?, preguntó Fernández de Kirchner. “Había que condenar a un gobierno, el de Néstor Kirchner [su antecesor en la Presidencia y finado esposo] que desendeudó el país, había que traer de vuelta al FMI y para traer al Fondo había que convencer [a la gente] que el que los desendeudó era un chorro [ladrón] y vino a saquear el país. Eso es lo que hicieron y por eso estoy sentada acá”.