El gasoducto oriental de Rusia a China, “Energía de Siberia”, comenzó a funcionar oficialmente el 2 de diciembre

5 de diciembre de 2019

5 de diciembre de 2019 — El gasoducto más largo del mundo, el gasoducto de 8,000 kilómetros de la ruta oriental de Rusia a China, el gasoducto “Energía de Siberia”, se inauguró el lunes 2 de diciembre. Una videoconferencia entre el Presidente de China, Xi Jinping, y el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, le dio relieve a esta ocasión sumamente importante; ambos mandatarios celebraron el logro y señalaron que habrán obras similares en el futuro con la cooperación entre sus naciones y el mundo. (Vea las páginas 96 a 98 del Vol. 2 del informe titulado “The New Silk Road Becomes the World Land-Bridge”).

Un editorial del periódico chino Global Times capta el significado mucho más amplio de este proyecto: “Deberían haber más gasoductos como esos y puentes en el mundo. La mentalidad que entorpece esos proyectos debería ser cosa de la historia”.

El acuerdo entre Putin y Xi que marcó un hito para construir el gasoducto se realizó en el 2014, luego de que ambos países lo habían negociado por más de 18 años. Luego de cinco años de construcciones en tierras congeladas y cubiertas de nieve, el gasoducto de 8,000 kilómetros (5,000 kilómetros en China y 3,000 kilómetros en Rusia) se inauguró oficialmente en la fecha prevista.

Xi lo calificó de “un proyecto transcendental de cooperación energética entre China y Rusia y un paradigma de convergencia profunda de los intereses de los dos países y una cooperación en la que todos ganamos… Es además un nuevo comienzo por la cooperación futura”. Xinhua informó que Xi además recalcó que “él y Putin llegaron al acuerdo de seguir colocando los nexos bilaterales como una prioridad de las relaciones exteriores de cada país y fortalecer la coordinación y cooperación estratégica”. Según Xinhua, Putin declaró que la inauguración del gasoducto “ha llevado la coordinación estratégica a un nuevo nivel”. Cabe destacar que de todos los proyectos económicos y de infraestructura sobre los que han hablado los dos jefes de Estado desde el 2014, este es el único que se ha materializado.

Un editorial del periódico Global Times del 3 de diciembre destacó que el gasoducto representa una “nueva era en el campo económico y comercial”. Es además “una cooperación en la que todos ganan entre Pekín y Moscú, que le da a ambos países mayor ventaja en sus negociaciones con otros países”. Por ejemplo, anteriormente la mayoría de las exportaciones de gas de Rusia iban a Europa. Ahora, 38 mil millones de metros cúbicos se enviarán anualmente a China. Eso es el 14% del consumo total gasífero de China durante el 2018.

“En tanto se fortalece la confianza mutual, los dos países tendrán mayor espacio para cooperar comercialmente. El gasoducto transfronterizo y la infraestructura de puentes mejora la cooperación general para ambos países. Esto probablemente va a afectar la geo-economía en toda la región. En Rusia, el gasoducto va a estimular la economía en los lugares por donde pase. Para China, muchas ciudades van a gozar de energía limpia de Rusia, que va a ayudar al medio ambiente en el noreste y el este de China. China defiende el desarrollo con centro en la gente, una idea que si se internacionalizara, maximizaría la cooperación equitativa y mudamente provechosa entre los países. El gasoducto beneficia a los dos pueblos”, concluye la editorial.