Aquelarre en Madrid; la COP25, culto al cambio climático; Guterres exige a las cuatro potencias que acepten el genocidio

5 de diciembre de 2019

5 de diciembre de 2019 — El ex asesor del gobierno de Trump sobre ciencia climática, William Happer, se refirió de manera muy apropiada a la cumbre del COP25 que se lleva a cabo en Madrid como a la reunión de una “secta ecologista” para hablar sobre una “emergencia climática inexistente”. Asisten a la conferencia que se extenderá del 2 al 13 de diciembre, representantes de 200 naciones, que juraron en el primer día de sesiones llevar a cabo una “revolución verde”. La adolescente víctima del abuso de sus mayores, Greta Thunberg, acaba de llegar a Lisboa luego de su viaje transatlántico, y se espera que llegue a Madrid en breve.

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, fue quien sentó las pautas de este evento macabro cuando declaró cuán decepcionado estaba por los esfuerzos que se han hecho para reducir las emisiones de gases invernaderos, según la reseña de la agencia alemana Deutsche Welle.

“¿En realidad queremos que nos recuerden como la generación que enterró su cabeza en la arena?”, gritó Guterres, y exhortó a los delegados de los países presentes a que no tomasen “el camino de la rendición” al enfrentarse con el cambio climático.

Guterres atacó a los países por su dependencia en la producción de carbón.

“Recomendamos de manera muy firme a los países a que piensen seriamente antes de construir nuevas plantas eléctricas de carbón y para quienes puedan hacerlo que comiencen a eliminar las que ya tienen”, afirmó. Luego de manifestar optimismo porque Europa pueda marcar el rumbo hacia la reforma climática, porque acaba de dar el paso audaz de declarar una emergencia climática, Guterres se centró en las potencias principales, Rusia, China, Estados Unidos e India, las mismas que Lyndon LaRouche decía que podrían formar las bases para un nuevo sistema de Bretton Woods.

“Estoy convencido”, dijo Guterres, “que Europa estaría dispuesta a negociar con China, con India, con Estados Unidos, con Rusia, de manera que permita a todos entender que esto debe ser un esfuerzo colectivo y que todos ellos van a tener que corregir sus programas para poder reducir drásticamente las emisiones [de carbón]. [énfasis añadido].

Nancy Pelosi, vocera de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, hizo todo un papelito de sí misma, al decirle a los periodistas que ella estaba de acuerdo con el sentir de Guterres, y que los jefes de Estado deberían “atenerse a la ciencia” cuando se refiere al cambio climático. Voice of America News informó que Pelosi se había jactado de que varias comisiones del Congreso presididas por demócratas están trabajando por separado en lo que sería un plan amplio sobre el cambio climático.

“Este plan sobre el cambio climático sería una oportunidad extraordinaria para invertir realmente en una economía de energía limpia”, dijo Pelosi. “Para las futuras generaciones; esta es una misión, esta es una pasión, este es un enfoque sustentado en la ciencia, para todos. Estamos aquí para decirles a nombre de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, que seguimos comprometidos. Seguimos comprometidos”, dijo la Pelosi.

Entre otros líderes que decidieron tomarse el Kool Aid estuvo el nuevo ministro del clima polaco (cabe recordar que Polonia es uno de los países europeos que más produce carbón y depende de los combustibles fósiles en un 80% para su energía) quien dijo que su meta es duplicar lo que hasta ahora están haciendo para reducir las emisiones de gas carbono y desarrollar nuevas fuentes de energía limpia. El primer ministro interino de España, el socialista Pedro Sánchez, atacó a quienes niegan la “emergencia” climática, diciendo que “solo un puñado de fanáticos niegan la evidencia”.