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Hacia un nuevo orden económico justo y de seguridad mundial

4 de diciembre de 2019
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El Presidente Donald J. Trump se reunió con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, el 3 de diciembre de 2019, en la Winfield House de Londres. (Foto oficial de la Casa Blanca por Shealah Craighead).

4 de diciembre de 2019 — El sistema financiero transatlántico con centro en Londres está en quiebra sin remedio, y mantiene la apariencia de funcionar todavía solo mediante el saqueo mortal en todo el mundo, por las crecientes infusiones de fondos de rescate sin valor de los gobiernos, y la promesa de cada vez mayores infusiones en el futuro, una promesa que de ningún modo están en posición de cumplir.

El orden geopolítico mundial con centro en Londres también está en bancarrota, y solo se mantiene en pie mediante una cadena de guerras sinfín y desestabilizaciones de cambio de régimen, en los cuales la OTAN juega un papel importante.

No es ninguna sorpresa entonces, que el diario londinense Guardian se mostrase tan alarmado ayer de la perspectiva que tiene el imperio británico con un segundo período presidencial de Donald Trump, que según el diario de marras, podría “volverse totalmente aislacionista, abandonar la OTAN y otras alianzas internacionales”. La Cámara de los Lores del imperio británico ya había dado su alarma hace un año cuando señaló que se debe impedir a, cualquier costo, un segundo período de Trump, con lo cual se muestra la mano británica en el intento de golpe de Estado que está en marcha en Washington.

De hecho, la OTAN tuvo su reunión cumbre en París con los jefes de Estado y de gobierno de los países miembros, los días 3 y 4 de diciembre, y aunque el Presidente Trump no aprovechó la ocasión para anunciar la salida de Estados Unidos de ese organismo, sí dio una rueda de prensa en la que desafió al orden mundial británico en varios aspectos:

• Trump planteó que deben haber buenas relaciones con Rusia, y subrayó de nuevo que el pueblo estadounidense está a favor de esa perspectiva firmemente.

• Dijo que puede haber un gran avance en ese punto álgido que es Ucrania, en la próxima reunión de los Cuatro de Normandía (Ucrania, Rusia, Estados Unidos y Alemania) el próximo 9 de diciembre, para llevar la paz a ese país finalmente. El golpe de Estado nazi en Ucrania en 2014 está íntimamente conectado a la operación para derrocar a Trump, como lo ha documentado repetidamente el movimiento de LaRouche.

• Y luego informó Trump que él y el Presidente Vladimir Putin de Rusia habían hablado recientemente sobre la urgencia de alcanzar un nuevo acuerdo estratégico sobre armas nucleares, y puso de relieve que esto es uno de los asuntos más importantes que enfrenta la humanidad y que ambas partes quieren llegar a un nuevo acuerdo.

Pero así como el sistema financiero transatlántico se tiene que intervenir para ponerlo bajo reorganización de bancarrota y sustituirlo, de cabo a rabo, con un nuevo sistema crediticio hamiltoniano, del mismo modo el orden estratégico transatlántico construido en torno a la OTAN se tiene que sustituir por todo un sistema nuevo, basado en nuevos conceptos revolucionarios.

Y es en ese momento de los acontecimientos, el momento que enfrenta ahora la humanidad, en que se muestran las limitaciones de las valiosas contribuciones de Trump, Putin, Xi Jinping de China y otros. Es en ese punto en el que el mundo tiene que voltear, como decía el ex Presidente mexicano José López Portillo, para “escuchar las sabias palabras de Lyndon LaRouche”.

En un artículo que publicó EIR el 28 de junio de 1996, titulado “Now, Rid NATO of the Entente Cordiale!” (Ahora, liberen a la OTAN de la Entente Cordiale), Lyndon LaRouche escribió en la sección introductoria:

“Se tiene que arrancar de raíz la presente alianza antiestadounidense franco-británica dentro de la OTAN, y limpiar la tierra que ocupaba, como la contaminación venenosa de esa decadencia. Las implicaciones ofensivas de la OTAN se tienen que demoler por completo, en todas las capacidades multinacionales de la OTAN, tanto como organización militar, como organización política en especial....

“Hay objeciones razonables a la propuesta de disolver a la OTAN. Algunos advierten, correctamente, sobre los peligros de crear un vacío, y advierten también que una simple salida de Estados Unidos de la OTAN solo fortalecería el poder del principal adversario estratégico declarado actual de Estados Unidos, la Entente Cordiale entre Londres y París...

“Sin embargo, a pesar de lo razonable de estas objeciones y otras, todo se desvanece cuando se le somete a la luz ardiente de la crisis monetaria-financiera global que se nos viene encima y las crisis estratégicas relacionadas. Nos vemos forzados a tomar el tipo de acción que ya no se puede posponer....

“Como sustituto de la OTAN y demás dogmas obsoletos afines, Estados Unidos debe adoptar un concepto estratégico integral radicalmente nuevo, con eje en la comprensión de las realidades cruciales de la masa continental euroasiática. Esta comprensión es decisiva para el presente y futuro de la economía mundial, y del interés político mutuo de todos los socios presentes y potenciales de ese concepto. En suma: la importancia estratégica decisiva del puente terrestre euroasiático, que ahora se está desarrollando, a través de las enormes regiones despobladas de Asia central, define la urgencia de desarrollar y defender la cooperación económica entre Estados Unidos, Rusia y China, todos en colaboración con India, como lo fundamental para el mundo del siglo veintiuno”.

El lector atento de los comentarios anteriores de Lyndon LaRouche, escritos hace más de 33 años, no solo obtendrá un mejor entendimiento y más profundo de la situación estratégica actual (en la cual sucede el actual intento británico de golpe de Estado contra el Presidente Trump) y qué hacer al respecto. Ese lector atento entenderá fácilmente por qué hemos insistido en que la exoneración de Lyndon LaRouche es la cuestión estratégica central de nuestro tiempo.