La campaña de Tulsi Gabbard se aferra a la realidad en política de exterior

3 de diciembre de 2019

3 de diciembre de 2019 — La representante demócrata por Hawai, Tulsi Gabbard, sigue inyectando algo de realidad en las campañas primarias demócratas para la postulación presidencial; en una de las entrevistas que le hicieron esta semana, el 26 de noviembre en el programa de la cadena Fox de TV “The Issue Is...” (que dirige Elex Michaelson) —el cual ella vinculó a su cuenta de Twitter y sus páginas de Facebook— dijo: “Como Presidente, mi primera responsabilidad para con ustedes, pueblo estadounidense, será reducir la tensión entre Estados Unidos y los países que tienen armas nucleares como Rusia y China. Tenemos que utilizar la diplomacia para resolver las diferencias, acabar con la guerra fría y la carrera armamentista, y evitar una catástrofe nuclear”.

El 25 de noviembre se presentó en el programa (podcast) de la página electrónica “The Joe Rogan Experience” junto con Jocko Willink, ex SEAL de la Armada de EU, en donde aprovechó para poner en su lugar a Hillary Clinton por tratar a la mitad del país como “deplorables”, y rechazó la histeria de los demócratas que la critican porque ella se ha atrevido a presentarse en Fox News. “Yo me voy a presentar en Fox News, MSNBC, CNN y estoy dando a conocer el mismo mensaje al pueblo y estamos construyendo una base de apoyo que va en aumento entre las personas que ven esos tres diferentes canales... No vas a poder tener nunca un diálogo... o ganarte el apoyo de gente a quienes tratas como si fueran basura, a quienes irrespetas, a quienes les pones apodos, a quienes llamas deplorables. ¿Pero cómo esperas dar liderato como Presidente a cada uno de los estadounidenses en este país, si has desechado a la mitad de ellos?”, señaló Gabbard.

En una reunión de cabildo abierto que se llevó a cabo en Manchester, New Hampshire, el 30 de noviembre, Gabbard hizo hincapié en su experiencia en las fuerzas armadas y su conocimiento de los asuntos de la política exterior durante su ejercicio en el Congreso, y prometió que de ser electa, terminaría con “estas guerras de cambio de régimen y de derrocamiento de dictadores, y evitaría que sucedieran nuevas guerras”.

Estos comentarios destacan su papel en los debates presidenciales, en los cuales ella señaló que el Partido Demócrata ya no es “de, por, y para el pueblo... es un partido que ha sido y sigue siendo un partido controlado por la élite dominante en la política de relaciones exteriores de Washington, que representan la postura de relaciones extrajeras de Hillary Clinton y de otros, que es la del complejo militar industrial y de otros codiciosos intereses corporativos”.

Desafortunadamente, ella le da credibilidad al fraude ecologista del “cambio climático”, que la hace manipulable por parte de las mismas fuerzas a las que ella busca oponerse.