Agarraron a Schiff en mentiras delictivas

21 de noviembre de 2019

21 de noviembre de 2019 — Entre los muchas mentiras y abiertos hechos delictivos que se han puesto a la luz en los últimos días de la charada de inquisitoria para un juicio político al Presidente Donald Trump, el interrogatorio que hizo el representante republicano de Ohio, Mike Turner, al testigo “estrella” Gordon Sondland, embajador de EU ante la Unión Europea, le volteó las tablas por completo al propósito del despreciable Adam Schiff, presidente de la Comisión de Inteligencia que se ha convertido en la “Comisión de Enjuiciamiento a Trump”, y dejó al descubierto que se trata de perpetrar un golpe de Estado contra un gobernante electo, bajo el disfraz de una indagatoria de enjuiciamiento.

Turner reveló que Schiff le dijo a los periodistas durante un receso de la audiencia del miércoles 20, que Sondland había dejado caer “una bomba”, que supuestamente si hubo un quid pro quo en el condicionamiento supuesto de Trump al Presidente de Ucrania, y que por lo tanto era ya una certeza que Trump sería llevado a juicio. Turner informó que esa “noticia” ya estaba en los encabezados de CNN.

Turner arrinconó a Sondland hasta que admitió claramente que, él (Sondland) “creía” que había un quid pro quo para que Trump tuviera una reunión en la Casa Blanca solo si el Presidente Zelensky de Ucrania aceptara realizar una investigación por corrupción a la empresa Burisma y también investigara la intervención del gobierno ucraniano en las elecciones de 2016 en Estados Unidos (lo cual, por supuesto, ni es impropio y mucho menos un soborno), pero que había “supuesto” que también había un quid pro quo (es decir, un condicionamiento) de que no habría ayuda militar a menos que Zelensky diera esos pasos. Momentos antes había interrogado a Sondland el representante republicano de Ohio Jim Jordan, quien le preguntó a Sondland si le había dicho al Presidente Trump directamente que es lo que quería de Zelensky, y Sondland reconoció que Trump respondió: “Nada. Ningún quid pro quo. Dígale que haga lo correcto. Dígale que haga lo que prometió en su campaña electoral” (es decir, combatir la corrupción; Jordan pudo haber agregado, pero no lo hizo, que Zelensky también hizo campaña para terminar la guerra intestina en Ucrania negociando directamente con Putin).

Entonces Turner le dio a Sondland una lección de civismo: que “la evidencia de oídas”, que fue casi todo lo que había presentado Sonland y demás en estas audiencias, no se admitiría en ningún tribunal de verdad, ni en un proceso en el Senado para enjuiciar políticamente al Presidente. Pero además, una “suposición”, o sea, un hecho totalmente imaginario sacado de la nada, era simplemente una mentira, y en este caso (una declaración bajo juramento) es un delito, y eso, subrayó Turner, es lo que anda diciendo Schiff a la prensa y que el enjuiciamiento ya es pan comido.

Pero los hechos de la farsa están saliendo a la luz. Pero ahora falta sacar a la luz de nuevo toda la historia verdadera de la cuestión de Ucrania, que esos mismos demócratas se coludieron con el equipo de inteligencia de Obama y la inteligencia británica para imponer un régimen nazi en Ucrania con la intención de desatar una guerra con Rusia.