El dizque "gobierno" boliviano desata el terror contra congresistas opositores, periodistas, y la base de apoyo de Evo Morales

19 de noviembre de 2019

19 de noviembre de 2019 — Para que no haya duda de que en Bolivia hubo un golpe de Estado contra el gobierno legítimo de Evo Morales, tomen en consideración que el gobierno espurio impuesto por los aliados de Londres y Wall Street ha desatado una campaña de terror para matar, encarcelar, y reprimir cualquier oposición. Eso incluye a los congresistas, periodistas, y a sectores fundamentales de la base de simpatizantes del depuesto Presidente de Bolivia, Evo Morales. Para hacer esto posible, el 16 de noviembre, la presidente espuria Jeanine Añez Chávez, primero anunció un decreto por medio del cual las fuerzas armadas o la policía boliviana estarían “exentos de responsabilidad penal” por las acciones que tomen para "preservar el orden público", informó la Agencia Boliviana de Información (ABI).

Ese decreto se dio un día después de los violentos enfrentamientos en Sacaba, Cochabamba, donde el ejército y la policía abrieron fuego contra una reunión de "cabildo abierto” de simpatizantes de Evo que en su mayoría era población indígenas “cocaleros” quienes exigían, entre otras cosas, que se detenga la represión de parte del ejército y la policía. Hubo nueve personas asesinadas y 153 heridas. En un período de cinco días, la semana pasada, murieron 23 personas y otras cientos resultaron heridas como resultados de esta violenta represión.

La situación es tal que incluso la ex Presidente de Chile, Michelle Bachelet, quien es ahora la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), se vio conminada a emitir una declaración en donde advierte que la “situación en Bolivia puede salirse de control”, debido al "uso innecesario o desproporcionado de la fuerza por parte de personal policial o militar"; luego de condenar las muertes, Bachelet afirmó, que esto es "en extremo peligroso, pues, lejos de apaciguar la violencia, es posible que la empeore”. informó ReliefWeb.

Los congresistas del partido político de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS), controlan las dos cámaras del Congreso, de tal manera que también podrían decidir la convocatoria a nuevas elecciones así como la elección de las nuevas autoridades para el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que es el órgano que supervisa las elecciones nacionales. El gobierno espurio de Añez no puede disolver legalmente el Congreso, así que gobierna por decreto, pasando por encima de la potestad del Congreso, o desata una campaña de terror para matar, encarcelar o exilar a los congresistas de la oposición, o puede hacer ambas cosas como se muestra en los hechos.

Por su parte, el sanguinario ministro del relaciones interiores del gobierno espurio, Arturo Murillo, quien ha jurado que va "a la caza" de cualquiera de los ministros ex miembros del gabinete de Morales que todavía se encuentren en el país, anunció ayer que había descubierto que hay senadores y diputados del MAS que están "incitando a la violencia", y que la lista de sus nombres los han proporcionado ciudadanos preocupados que los han denunciado. En el mismo tenor, dijo que había detectado que un "grupo criminal" tenía un plan de asesinato contra Jeanine Añez. El diario Infobae informó que Murillo dijo haber creado un grupo especial que va a perseguir y arrestar a los congresistas subversivos. Al mismo tiempo, según la Agencia Boliviana de Información (ABI), Rosana Lizárraga, ministra de Comunicación del gobierno de facto, dijo que hay periodistas que son "culpables de sedición" que tendrán que ser castigados.

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