Conferencia del Instituto Schiller en Alemania, une a quienes tienen la buena voluntad para crear un Nuevo Paradigma

18 de noviembre de 2019

18 de noviembre de 2019 — Dos acontecimientos la semana pasada muestran los dos futuros opuestos que enfrenta la humanidad hoy día. En Washington, DC, el inaudito proceso de la inquisitoria para un juicio político contra el Presidente Donald Trump, patentemente fraudulento, por parte de los demócratas y de corruptos funcionarios de inteligencia y de la burocracia diplomática que dejaron las presidencias fallidas de George Bush y Barack Obama, que a pesar que más bien aburre a la mayoría de los estadounidenses porque no pueden identificar siquiera cual es el delito que se investiga, no obstante es una peligrosa continuación del intento de golpe de Estado contra el Presidente de Estados Unidos por las mismas agencias de inteligencia angloamericanas y sus aliados neonazis en el anterior gobierno de Ucrania, impuesto por ellos tras el golpe de 2014. En esta ocasión, si no se derrota al golpe y a los golpistas, significaría casi con certeza una guerra mundial en el corto plazo contra Rusia y China.

Por otra parte, la conferencia internacional del Instituto Schiller congregó a más de 300 “patriotas de sus naciones y ciudadanos del mundo” (como definía Schiller a la verdadera ciudadanía). La conferencia se dedicó a la memoria y a las ideas vivas de Lyndon LaRouche, con el título de “El futuro de la humanidad como especie creativa en el universo”. La fundadora y presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, dio el discurso inaugural, con el tema “Podemos forjar una nueva era de la humanidad”. Entre los oradores participantes, estuvieron:

* Wang Weidong, ministro consejero de la Embajada de China en Alemania, director del Departamento de Economía y Comercio, quien habló sobre “El potencial de la Nueva Ruta de la Seda para Europa”.

* Natalia Vitrenko, doctora en ciencias económicas, dirigente del Partido Socialista Progresista de Ucrania, ex miembro del Parlamento de Ucrania, quien habló sobre “La ciencia de la Economía Física de LaRouche como la clave para resolver los problemas de Eurasia y Ucrania y del mundo”.

* Profesor Andrei Ostrovskii, subdirector del Instituto de Estudios del Lejano Oriente de la Academia de Ciencias Rusa, sobre “El papel de Rusia en la Iniciativa China de la Franja y la Ruta: posibilidades y perspectivas”.

* Jozef Miklosko, ex viceprimer ministro de Checoslovaquía, sobre el tema de “LaRouche y la ciencia”.

* Theo Mitchell, ex senador estatal de Carolina del Sur, sobre “El hombre que debió haber sido Presidente de Estados Unidos: LaRouche”.

* Nino Galloni, ex director general de los Ministerios de Presupuesto y del Trabajo de Italia, sobre “La patria, la nación y el Estado como lo ven los católicos progresistas y Lyndon LaRouche”.

Participaron también otros oradores, miembros y amigos del Instituto Schiller de Estados Unidos, Grecia, Francia, Iraq, Yemen y Líbano. En la primera noche del evento de dos días, se llevó a cabo un concierto con música de Beethoven, Schumann y Schubert, dedicado a la memoria de Lyndon LaRouche.

En su comentarios inaugurales la señora Zepp-LaRouche resumió el aspecto esencial de las ideas de su finado esposo para que hoy los “ciudadanos del mundo” superen el estado de guerra permanente, degradación cultural y del derrumbe del sistema financiero mundial que se viene sobre el mundo entero, y para crear un nuevo paradigma basado en un renacimiento global de creatividad artística y científica.

“Es absolutamente algo único en LaRouche, que ha demostrado la fusión entre la física relativista y la creatividad de la mente humana como tal, y el nexo de ese dominio con las formas clásicas del arte y del estadismo. Lyn proporcionó amplias pruebas de que es solo mediante las formas clásicas de la poesía, del drama y la música, que se desarrollan las facultades de la mente capaces de generar hipótesis válidas de nuevo discernimiento sobre la legalidad del universo. Porque en la música, en la poesía y el drama, se tienen que pelear las mismas batallas contra las concepciones reduccionistas y deductivas, y por lo tantota cualidad de la metáfora, la ironía, y la idea de Furtwängler de tocar entre las notas, son decisivas para elevar la mente hacia estados mentales riemannianos superiores. Con ello va la educación de las emociones para superar el reino de lo sensual y profano, hacia el nivel de las pasiones agápicas. El modelo oligárquico de la sociedad y su imagen del hombre reduce al individuo a una criatura de deseos hedonistas, fácilmente manipulable, y que acepta el papel de los ‘subordinados’ al poder del ‘orden basado en las reglas’ de Trasimaco. La experiencia cognoscitiva inherente a las formas de composición clásica liberan al individuo al evocar la belleza de la mente y desatar el tipo de amor agápico para la humanidad, necesario para escoger el Nuevo Paradigma de la humanidad única, y dejar atrás el malvado empeño mesquino de los supuestos intereses geopolíticos de una clase privilegiada a costa de las clases inferiores”.