Fascistas usurpan la Presidencia de Bolivia. “Se consumó el golpe”: Evo Morales

15 de noviembre de 2019

15 de Noviembre de 2019 — La tarde del martes 12 de noviembre, la senadora de Santa Cruz, Jeanine Añez Chávez, miembro de la alianza opositora Unidad Democrática, se autoproclamó ilegalmente como presidente de Bolivia. No hubo el quórum necesario en la Asamblea Legislativa, dado que los miembros del Movimiento al Socialismo (MAS), partido del depuesto Presidente Evo Morales, no se presentaron, así que Añez simplemente se autoproclamó y dijo que no era necesario el voto del Congreso.

Desde México, el Presidente depuesto, Evo Morales, envió un tuit donde dijo que “Se ha consumado el golpe más artero y nefasto de la historia” en que una “senadora de derecha golpista se autoproclama presidenta del senado y luego presidenta interina de Bolivia sin quórum legislativo, rodeada de un grupo de cómplices y apañada por FFAA y Policía que reprimen al pueblo”.

El informe publicado por el periódico boliviano El Deber es revelador, en que señala que la acción de Añez contó con el respaldo de la Corte Constitucional y de la Iglesia Católica, la Organización de Estados Americanos (OEA) y del embajador de la Unión Europea en La Paz. Luego de ejecutar la usurpación, Añez se dirigió al Palacio Quemado, la sede del palacio presidencial, y con la Biblia en la mano se fue al balcón para saludar a sus partidarios. A su lado estaba el notorio fascista Luis Camacho, cuyos comités “cívicos” Pro Santa Cruz y las pandillas paramilitares que lo acompañan, habían sostenido ya 20 días de violencia racista en el país para forzar la salida de Evo Morales.

Próximamente, EIR publicará la documentación que muestra a las redes del mentado “Proyecto Democracia” del Departamento de Estado de EU, involucrados en al operación de cambio de régimen en Bolivia, las mismas redes que entrenaron a las fuerzas “democráticas” en Hong Kong y en Venezuela. Por lo pronto, basta con decir que el gobierno de Añez es una versión criolla de la falange española, los “católicos” racistas fundamentalistas con nexos a las redes fascistas de Europa oriental, cultivadas y financiadas por el gobierno de Estados Unidos, la USAID y la Fundación Nacional por la Democracia (NED, en sus siglas en inglés). El partido Unidad Democrática de Añez fue fundado por el actual gobernador de Santa Cruz, Ruben Costa, un rabioso separatista implicado en el complot para asesinar a Morales en el 2009.

Por su lado, los promotores del golpe fuera de Bolivia andan reburujando el arsenal de los sofismas para tratar de legitimar su farsa. El gobierno de Estados Unidos se apresuró a reconocer a Añez, por medio de un tuit del subsecretario de Estado interino para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, mientras que el secretario de la OEA Luis Almagro bramó durante la reunión de la OEA que el propio Morales había provocado un “autogolpe”. Sin embargo, la realidad es que nada está resuelto en Bolivia, y las organizaciones sindicales y campesinas, indígenas y demás base social de Morales han rechazado el golpe y se han movilizado en defensa de las instituciones.