Fascistas se unen al Departamento de Estado de EU para dar un golpe de Estado tipo “Maidan” en Bolivia

13 de noviembre de 2019

12 de Noviembre de 2019 —- Del mismo modo que con el golpe de Estado que derrocó al gobierno legítimo de Ucrania en el 2014, hoy en Bolivia el Departamento de Estado de Estados Unidos se unió a una horda de fascistas declarados para derrocar al gobierno legítimo del Presidente Evo Morales, creando otro “Maidan”, esta vez en Suramérica.

Desde que Morales asumió la Presidencia en el 2006, ha sido una piedra en el zapato para los partidarios del viejo orden colonialista y neoliberal que hoy se está desmoronando. Sus programas dirigistas iniciaron toda una era de prosperidad económica, una impresionante reducción de la pobreza, y la aplicación de la ciencia y la tecnología avanzada para generar un gran orgullo y optimismo entre la población.

Esto fue algo que los financieros imperialistas de la City de Londres y de Wall Street no iban a tolerar, y desde hace tiempo decidieron que Morales tenía que salir de la Presidencia. A través de la combinación de fuerzas del fascista católico fundamentalista Luis Fernando Camacho, líder de los grupos de choque denominados eufemísticamente “comités cívicos Pro Santa Cruz”, quien promueve la independencia de Santa Cruz por su “blancura”, y con la intervención del Departamento de Estado de EU para guiar el proceso paso a paso, Bolivia ha sido arrojada ahora por completo a una inestabilidad, con un vacío de poder total, sin gobierno alguno, y mientras tanto el país sigue sometido a los ataques de terror de las hordas fascistas contra la población.

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha venido obrando sistemáticamente para destituir a Morales. Luego de las elecciones del 20 de octubre, el Departamento de Estado expresó su “profunda preocupación por las irregularidades” en el conteo de la votación, y exigió “un conteo riguroso de los votos... o una segunda vuelta que sea creíble y transparente”. El miércoles 6 de noviembre, el subsecretario interino de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, amenazó en una audiencia del Congreso que si Bolivia no “respetaba” el voto de sus ciudadanos, “nosotros les hemos dejado claro que van a haber serias consecuencias en sus relaciones con la región”.

Luego de que la delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA) que realizó la auditoría de las elecciones, anunció sus resultados preliminares el sábado 9 (antes de la renuncia de Morales), el Secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, habló efusivamente del “trabajo profesional” de la comisión técnica de la OEA, pidió que se dieran nuevas elecciones y que la OEA enviase otra misión a Bolivia para “supervisar el nuevo proceso electoral”.

El lunes 11, la segunda vicepresidente del Senado, Jeanine Áñez Chávez, del partido de oposición de los separatistas de Santa Cruz, anunció que formará un gobierno, siempre y cuando se presenten los suficientes legisladores para que voten sobre la renuncia de Morales y acuerden la formación de un gobierno de transición. Pero muchos de los legisladores del partido de gobierno, el Movimiento al Socialismo (MAS) han sido amenazados en sus vidas y no tienen ninguna garantía para aparecer en público, pues las hordas de choque de Camacho siguen atacando a los partidarios de Morales, a los miembros del gabinete y hasta a empleados del gobierno, a muchos de los cuales les han incendiado sus hogares y los han golpeado. La casa de Morales en Cochabamba fue saqueada e incendiada. Camacho, por su parte, justifica esta persecución a los ex miembros del gobierno y miembros del MAS como “justicia divina”, no venganza. Ya ha tuiteado extasiado que hay una orden de arresto contra Morales –-cosa que negó el jefe de la policía— y que tanto Morales como el ex vicepresidente Álvaro García Linera, serán llevados a juicio.

Por lo pronto, esto se frustró luego de que Morales, junto con García Linera y otros funcionarios de su gobierno, recibieron asilo en México, luego de un arduo periplo del avión de la Fuerza Aérea Mexicana que fue a recogerlos.