Ministro de Defensa de Bolivia advierte que la situación amenaza con salirse de control, debido a la violencia racista

9 de noviembre de 2019

8 de noviembre de 2019 —- El ministro de Defensa de Bolivia, Javier Zavaleta, declaró el miércoles que “estamos a un paso de que esto se descontrole y comencemos a contar muertos por docenas”, informó el periódico El Deber. Zavaleta denunció con severidad a Luis Fernando Camacho, líder del Comité Cívico Pro Santa Cruz, por desplegar fuerzas de choque de jóvenes armados para provocar violencia en varias ciudades, en particular en La Paz, capital del país, en donde han provocado deliberadamente a la Policía” y han atacado en particular a las organizaciones indígenas y a individuos que apoyan al Presidente Evo Morales. “Lo que estamos presenciando”, advirtió “es una dictadura de criminales” que está aterrorizando al país y mandando al hospital a gente inocente.

Camacho alega que las elecciones del 20 de octubre en las que ganó Morales fueron un fraude, y ha prometido que va a “paralizar al Estado”, cerrando las instituciones públicas, las fronteras, y la actividad económica hasta que Morales renuncie. El 4 de noviembre las autoridades lo enviaron de vuelta cuando voló a La Paz para entregarle a Morales una carta de renuncia para que la firmara, sin embargo volvió de nuevo el 6 de noviembre y le fue permitido quedarse bajo protección de la policía. Luego anunció que va a marchar hasta el palacio de gobierno para confrontar a Morales, acompañado de sus violentos simpatizantes.

En un discurso en el palacio de gobierno el miércoles 6, el vicepresidente Álvaro García Linera destruyó los argumentos de Camacho, de que está peleando por la democracia o en contra de un fraude. “No hay política” detrás de lo que Camacho está haciendo, dijo García Linera. “La política no es que NO a una persona; la política es cómo hago que mi país tenga mejor salud, mejor educación, mejor transporte, mejor comunicación, mejor industrialización. ¡Eso es la política!...es un plan de gobierno”, señaló. El proyecto del MAS, partido gobernante, se sustenta en la industrialización, el sistema de salud, la educación, y la construcción de infraestructura. ¿Cuál es el programa de oposición? Es meramente “No a Evo”, y decir “NO” no es un programa político alternativo. García acusó a Camacho de desatar una “ola de violencia fascista”, como reminiscencia de los pasados golpes de Estado militares de la década de 1950.

Y fascistas son. En Santa Cruz, Cochabamba y La Paz, varios comités cívicos han desplegado pandillas violentas de “resistencia” motorizadas y armadas con bates, piedras y explosivos de confección casera para, en particular, crear terror estilo nazi entre los simpatizantes indígenas de Morales a quienes llaman “indios de mierda”. El 6 de noviembre, en la municipalidad de Vinto, a las afueras de Cochabamba, una de estas pandillas secuestró y vejó a Patricia Arce, la alcaldesa indígena de Vinto; le trasquilaron el cabello, se lo pintaron de rojo, e incendiaron sus oficinas. Estas pandillas atacan a mujeres y a niños, que visten con sus trajes tradicionales, y les obligan a que se arrodillen y “supliquen clemencia” de parte de sus agresores blancos.