Siguen saboteando el acuerdo en Siria con trucos teatrales

8 de noviembre de 2019

8 de noviembre de 2019 — El pretexto absurdo de que las tropas estadounidenses permanecerán en Siria para “asegurar” los campos petroleros, cosa que desafortunadamente fue reafirmada por el propio Presidente Donald Trump la semana pasada, lo único que va a lograr es retrasar más una solución rápida para la crisis de Siria, e incluso puede crear otra crisis más. Es patente que los neoconservadores de Washington, y muy probablemente elementos dentro de las fuerzas armadas y de la mentada “comunidad de inteligencia”, salieron con este cuento al Presidente Trump para desviar su atención de su propósito de sacar las tropas estadounidenses por completo de Siria. Uno de estos neoconservadores que tienen mayor influencia es el senador, Lindsey Graham, que ha sido uno de los feroces críticos del plan de Trump para retirar todas las tropas estadounidenses de la región, pero es alguien a quien Trump necesita como aliado en el Senado en su guerra contra el juicio político. El 23 de octubre, Graham declaró que “si mantenemos el control de los campos petroleros en Siria, le vamos a impedir a Assad y a Irán unas ganancias inesperadas”. También dijo que “podemos utilizar parte de esos ingresos de ventas futuras de petróleo para cubrir nuestros gastos militares en Siria”. Cuatro días después, Trump anunció que estaba de acuerdo con el senador en la cuestión del petróleo.

Esas maniobras politiqueras son muy peligrosas, pero además no son realistas. Se trata de campos petroleros sirios, y no hay ninguna justificación legal para que ningún otro bando se apodere de ellos. Además, es imposible físicamente exportar el petróleo, a menos que Turquía acepte ayudarles a contrabandearlo. No hay ninguna otra forma en que pueda entrar a los mercados internacionales. Pero los turcos, que saben que parte de los ingresos se utilizarían para apoyar a los kurdos, no aceptarían esa opción. Pero incluso si la aceptaren, las fuerzas armadas sirias pronto estarán en posición de bloquear los caminos hacia la frontera turca, según el acuerdo entre Rusia, Turquía y Siria.

El otro absurdo es el supuesto de que los $28 millones de dólares que resulten de esa venta de petróleo, servirían para cubrir los gastos de las operaciones de Estados Unidos en Siria. El año pasado, el Pentágono calculó que gastaría unos $15,300 millones de dólares (¡!) en sus operaciones en Siria.

El único objetivo que tiene esta farsa es crear tensiones con Rusia. El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, criticó severamente esta acción contra el derecho internacional. “Estados Unidos y los miembros de la coalición que encabeza Estados Unidos están estacionados en Siria de manera ilegal, en contra de la postura del gobierno legítimo de Siria”, declaró. La protección de los campos petroleros contra los militantes del Estado Islámico, es solo un pretexto de los estadounidenses para seguir ocupando Siria ilegalmente, señaló Lavrov.

Por otra parte, los acontecimientos en el terreno indican que el ejército de Siria ha realizado una sustitución tranquila de las fuerzas kurdas, como lo planteaba el acuerdo del 22 de octubre entre Rusia y Turquía. El ministerio de la Defensa de Rusia informó el 30 de octubre que las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) respaldadas por Estados Unidos, habían finalizado su retiro hacia los 32 kilómetros de la frontera turca. Mientras tanto, la Comisión Constitucional Siria, que trabaja con el patrocinio de Rusia, Turquía e Irán, en el proceso de Astana, se reunió el 30 de octubre y siguió sus deliberaciones hasta el 1º de noviembre. Los representantes del gobierno sirio y de la oposición acordaron la composición de un grupo de 45 personas que inició sus trabajos el 4 de noviembre. El enviado especial de la ONU, Geir Pedersen, dijo que la sesión inaugural fue muy “solemne y auspiciosa” y continuó con dos días de reuniones “muy exitosas”.