China evade la “trampa de la deuda” con crédito productivo

8 de noviembre de 2019

8 de noviembre de 2019 — Un alegato frecuente contra la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) de China, es el de que China impone una carga insostenible con sus préstamos a países relativamente más pobres, y nomás se asegura las ganancias para los intereses chinos. En la conferencia sobre la Iniciativa de Inversiones para el Futuro que se realizó en Riad, Arabia Saudita, el mes pasado, salió otra vez ese alegato en un panel de discusión en el que participó el presidente del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (BAII), Jin Liqun, y el presidente del Banco Mundial, David Malpass, quien fuera funcionario del Departamento del Tesoro de EU, y es adverso a la IFR.

Según la reseña de la agencia Reuters, Jin Liqun explicó en la conferencia que “los problemas de deuda de estos países pobres se fueron acumulando durante los años. Yo no creo que sea justo adjudicárselos a la Iniciativa de la Franja y la Ruta”. Más aún, añadió, el propósito del programa es el de financiar proyectos de infraestructura básica y mejorar la conectividad y la cooperación regional, y de este modo allanar el camino para lograr el desarrollo de largo plazo.

Tenemos que aprender de la historia, dijo Jin. “Para muchos países, yo creo que la cuestión no es si tomaron prestado dinero de fuera; la cuestión es cómo se gasta el dinero que tomaron prestado. Se gasta bien o no se gasta bien”, señaló. China, por ejemplo, se ha endeudado mucho con el exterior durante los últimos 40 años, pero en opinión de Jin, China gastó el dinero de manera “juiciosa” y por lo tanto no ha experimentado nunca ningún problema para pagar su deuda.

Este es un aspecto fundamental de la ciencia de la economía física desarrollada por Lyndon LaRouche: si los fondos prestados se invierten en la economía real y en la producción real (y no en la especulación financiera u otros gastos improductivos), la riqueza generada será suficiente para pagar las deudas. Así ha funcionado cualquier sistema de crédito productivo a través de la historia.

En un evento posterior en Washington, D.C., Jin Liqun explicó que el objetivo del BAII no es maximizar la ganancia, sino solo obtener una ganancia “razonable”. Por lo tanto, se ha fijado una tasa de rendimiento ajustada al riesgo sobre el capital prestado, de un promedio de 3% para los préstamos soberanos, y de 7% para el financiamiento privado. En general, el rendimiento del banco sobre sus inversiones es de un 5%, lo cual es “compatible con el crecimiento orgánico”, pero también proporciona fondos a los clientes soberanos más barato que en los mercados crediticios globales.

El periodista Wade Shepard, que escribe a menudo en la revista Forbes, confirmó en un artículo del 1º de noviembre el atractivo que tiene China en los países africanos. “Los intereses de China están muy en línea con los de África cuando se trata del desarrollo de la urbanización y de la infraestructura. La Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, que aporta varios billones de dólares, se concentra principalmente en el establecimiento de una red apropiada de infraestructura física y digital por toda Eurasia y África, y esto significa la construcción de nuevas líneas ferroviarias, carreteras, plantas de energía, aeropuertos, sistemas de IT, que los países africanos necesitan y quieren desesperadamente”, escribió Shepard. Destaca asimismo qué tan positivamente se clasifica la contribución de China al desarrollo en muchos países africanos.