Reacciones a la revelación de Paul Sperry sobre el “denunciante” de la CIA, generan una condena a la “yihad del enjuiciamiento”

3 de noviembre de 2019

2 de noviembre de 2019 — La revelación del “secreto a voces” que hizo el periodista investigador Paul Sperry en el portal RealClearInvestigations (https://www.realclearinvestigations.com/articles/2019/10/30/whistleblower_exposed_close_to_biden_brennan_dnc_oppo_researcher_120996.html) de que el posible “denunciante” es un operativo de CIA de Obama y de Biden, Eric Ciaramella, cuyos alegatos son la única base para desatar la inquisitoria de un juicio político al Presidente Trump, ha provocado comentarios generalizados sobre lo que el columnista del New York Post, Michael Goodwin, caracteriza de una “yihad del enjuiciamiento político” contra el Presidente.

Enseguida, una muestra representativa de los múltiples comentarios:

* Senador Rand Paul (republicano de Kentucky), en declaraciones que publicó el periódico The Washington Examiner, exhortó a los miembros de la Cámara de Representantes a que citen judicialmente al operativo de la CIA Eric Ciaramella, a quien Sperry señala como el denunciante. Paul tuiteó el jueves 31 de octubre, con un enlace al artículo de Sperry, que “se informa que el denunciante fue el representante de Joe Biden en asuntos de Ucrania”. Es imperativo, dice Paul, que “el denunciante sea citado a declarar y se le cuestione bajo juramento sobre Hunter Biden y la corrupción”.

* El 30 de octubre, los abogados tracaleros Mark Zaid y Andrew Bakaj, quienes representan al presunto “denunciante”, le dijeron al The Washington Examiner que “nosotros no confirmamos ni negamos la identidad del denunciante de la Comunidad de Inteligencia”. Pero si advirtieron que si sufre algún daño físico el denunciante o su familia, como resultado de las revelaciones, “los individuos y publicaciones que informan esos nombres serán responsables personalmente de ese daño. Ese comportamiento está en la cima de la irresponsabilidad y es intencionalmente imprudente”.

* Según las fuentes que cita el The Washington Examiner, se pararon las propuestas para que el denunciante prestase testimonio ante el Congreso, y según trascendió que dijo Patrick Boland, vocero del presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara (que preside la inquisitoria de juicio político), el representante Adam Schiff (demócrata de California), “yo no sé de ninguna discusión” al respecto de que el denunciante tenga que presentar testimonio. Esto es muy extraño, pues cuando Schiff inició la inquisitoria por su cuenta, anduvo fanfarroneando con que llamarían al denunciante a presentar testimonio.

* El presentador de noticias de CNN Chris Cuomo, no precisamente un ejemplo de virtud periodística, se vio en la necesidad de cuestionar al representante Schiff en su programa “Cuomo Prime Time” del jueves 31 de octubre, y señaló el hecho conocido de que Schiff no tiene realmente ningún testigo que puede alegar abiertamente que el Presidente cometió un delito. Aparte del testimonio que dio el teniente coronel Alexander Vindman, dijo Cuomo, ningún otro testigo parece considerar que las acciones de Trump en la llamada al Presidente Zelensky de Ucrania, hayan sido ilegales o un abuso de poder. “¿Cree usted que eso le perjudica?”, le preguntó Cuomo a Schiff.

* El columnista del diario New York Post, Michael Goodwin, calificó el viernes 1º de octubre a la resolución de la presidente de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi (demócrata de California) sobre la inquisitoria pública de juicio político, como una “yihad de juicio político… Otro día, otro paso gigantesco sobre el camino a la ruina. O ha perdido el juicio Nancy Pelosi o realmente quiere cavar la tumba de Estados Unidos… A solo un año antes de una elección [presidencial] y sin ningún argumento convincente de que el Presidente haya cometido nada que remotamente parezcan delitos graves y faltas leves, la acción es un abuso de poder por puros propósitos partidistas”. El mayor pecado de Trump, señala Goodwin, “fue derrotar a Hillary Clinton y aplastar el legado de Barack Obama. Por ello, tiene que ser destruido. Y si Estados Unidos se hunde con él, eso está bien para los lunáticos de extrema izquierda. A ellos nunca les gustó el país de cualquier modo”.

* Peter Van Buren, un veterano de 24 años en el Departamento de Estado, escribió en el periódico The American Conservative, que “a diferencia de los casos de Nixon y de Clinton, la Cámara [de Representantes] no está partiendo de una investigación existente de las agencias de la ley. Eso es lo que supuestamente haría Mueller. Más bien, la ‘investigación’ es una chapuza amañada en tiempo real, que consiste en un desfile bien ensayado de testigos con credenciales de ser hostiles que interpretan a su manera lo que dijo Trump. Es como un salón lleno de críticos enjuiciando a Bob Dylan para sacarlo del Salón de la Fama diciendo lo que sus canciones quieren decir reamente para él. Las opiniones no son prueba de nada”.

* Jeffrey Lord, un ex funcionario del gobierno de Ronald Reagan, escribió en el periódico The American Spectator que si es verdad que un “ex asistente de Obama y funcionario de la CIA Eric Ciaramella es en realidad el denunciante, entonces no busquen ya más al hombre que sin ayuda de nadie reeligió al Presidente Trump… Lo que están presenciando aquí los estadounidenses en todo esto, como lo señalado antes en este espacio, es en efecto un intento de golpe de Estado al estilo de ‘Siete días de mayo’ por parte de las élites de Washington en contra de un Presidente electo”.