Agentes del “Proyecto Democracia” del Departamento de Estado de EU desatan caos después de perder las elecciones en Bolivia

25 de octubre de 2019

25 de octubre de 2019 —- En un intento orquestado para crear el caos en Bolivia, y evitar que el Presidente Evo Morales asuma la Presidencia por un cuarto período, los operativos del aparato internacional del “Proyecto Democracia” del Departamento de Estado de EU (la mentada “National Endowment for Democracy” o “Fundación Nacional para la Democracia” que financian a todas las organizaciones neoliberales y neoconservadoras del mundo entero contra el Estado nacional) sostienen que el Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por Morales, cometió fraude en las elecciones presidenciales del 20 de octubre, y han desatado la violencia y el caos político en todo el país.

El partido de la guerra dirigido por Londres, y sus títeres en Washington y en varias ciudades iberoamericanas, está decididos a no permitirle a Morales permanecer en el gobierno. Sus políticas de desarrollo industrial, de reducción de la pobreza, y de darle motivos de optimismo a la población –en especial a los jóvenes—- por medio de la ciencia y la tecnología, son anatemas para quienes defienden la “democracia y el libre comercio” y que prefieren la geopolítica británica y las revoluciones de color a un desarrollo soberano.

El pretexto que esgrimen para denunciar un “fraude” se basa en el hecho de que el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia (TSE) detuvo brevemente el conteo provisional de los votos la tarde del 20, y dijeron que había informes confusos provenientes de otras provincias y que calificaban como estadísticas “oficiales”. En ese momento, el voto provisional mostraba que Morales tenía 45% y su opositor neoliberal Carlos Meza, de la alianza política Comunidad Ciudadana tenía 38%, lo cual habría hecho necesario ir a una segunda ronda, ya que Morales solo podría ganar en la primera con más del 40% de los votos, y una ventaja plena de 10% sobre Mesa. Sin embargo, una vez que se retomó el conteo de los votos provisionales, teniendo el 98% de los votos, el resultado mostró que Morales había sacado medio punto porcentual de la ventaja de 10% que necesitaba, y entonces se proclamó vencedor.

Tengan en cuenta que el conteo oficial del voto no se va a dar a conocer sino dentro de 5 a 7 días. Eso no detuvo a la oposición liderada por Mesa, de tomar las calles con actos violentos planeados con anticipación en nueve ciudades, prendiéndole fuego a las oficinas electorales del gobierno en cuatro de estas ciudades, enfrentando a la policía, colocando barricadas en llamas, etc. La embajada de Estados Unidos en La Paz rápidamente hizo un llamado a una manifestación de la “comunidad internacional” en “defensa de la democracia”. Michael Kozak, subsecretario interino del Departamento de Estado para el Hemisferio Occidental, envió un tuit diciendo que el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia (TSE) estaba tratando de “subvertir la democracia en Bolivia retrasando el conteo de los votos”.

El martes 22, según la Agencia Boliviana de Información (ABI), la Central Obrera Boliviana (COB) y la Coordinadora Departamental por el Cambio (Codelcam), que apoyan a Morales, declararon estado de emergencia y anunciaron una movilización nacional pacífica en defensa del voto de Morales. “Denunciamos a los intereses oligarcas y privatizadores que se esconden detrás de las acciones violentas”, dijeron, alertando que “la derecha está tratando de dar un golpe antidemocrático” en contra de Morales.