Los ‘verdes’ se movilizan en contra de la expansión del Puerto de Valencia

17 de octubre de 2019

17 de octubre de 2019 —Al mismo tiempo que Grecia, por iniciativa de la Unión Europea, tomó la decisión iniciativa de detener los planes para la expansión del Puerto del Pireo (propiedad de China) el movimiento verde europeo, encompinchado con fanáticos cero-crecimentistas españoles, se están movilizando para bloquear la expansión del Puerto de Valencia, España. La expansión de ambos puertos es fundamental para extender la muy necesaria extensión de la Iniciativa de la Franja y la Ruta a Europa.

El 27 de septiembre, el grupo “verde” del Parlamento Europeo introdujo una investigación parlamentaria, firmada por Margrete Auken, del Partido Socialista Popular y representante por Dinamarca ante el Parlamento Europeo, quien argumenta que los planes para construir un cuarto terminal de contenedores en el Puerto de Valencia, con un túnel submarino para alimentar el tráfico de carga resultante a un centro logístico ampliado ahí cerca sin obstruir el tráfico de la ciudad, viola las normas legales de la Unión Europea (UE) para la protección del medio ambiente. Los grupos verdes alegan que el puerto no hizo la Evaluación Ambiental Estratégica requerida, y su ampliación traerá “enormes desórdenes”, como emisiones de polución, la construcción de nuevas carreteras, removerá parte del fondo marítimo, y cambiar “la dinámica a lo largo de la costa”, lo cual va a afectar al Parque Natural Alburfera que está cercano.

La iniciativa parlamentaria en contra de la ampliación del puerto la están coordinando con el grupo “Ciutat-Port” que se formó en Valencia con el único propósito de bloquear el crecimiento del puerto. Ciutat-Port exige una moratoria de todas las obras de ampliación –lo cual ya está sucediendo— y alegan que no solo es ilegal, sino que además “contradice de manera escandalosa” la declaración reciente de “emergencia climática” hecha por los gobiernos de la provincia y la ciudad de Valencia, y que en vez de esto apuesta por un “modelo de desarrollo anacrónico, contaminante e insalubre”.