El Sínodo Amazónico del Papa Francisco I, otro paso hacia la destrucción de la Iglesia

12 de octubre de 2019

11 de octubre de 2019 — Para dar seguimiento a su encíclica en contra de la población humana, “Laudato Si”, el Papa Francisco I inició una nueva fase del repudio de la Iglesia al mandato del Génesis —que dice “Fructificad y multiplicaos, henchid la tierra y enseñoreaos de ella”— al convocar a un Sínodo de Obispos para la región Pan-Amazónica en el Vaticano, Roma, del 6 al 27 de octubre. Pero el Sínodo tiene también otros asuntos que resolver.

El cardenal brasileño Claudio Hummes, quien preside el Sínodo de Obispos para la región Pan-Amazónica y fue escogido para ser el relator, colocó en la mesa de discusión el tema del matrimonio de los sacerdotes y del papel de las mujeres.

Francisco I está utilizando la pobreza y el aislamiento del Amazonas, con una carencia de sacerdotes (como casi en todas partes) como la razón necesaria para plantear el tema de que los curas católicos viri probati (hombres de probada virtud) puedan casarse, así como las mujeres dirigentes, como diáconos quizas. Algunos advirtieron que eliminar el celibato en el Amazonas podría ser un “caballo de Troya” que podría adoptarse más ampliamente.

El periódico electrónico Cruz, que se especializa en noticias relacionadas con la Iglesia Católica, informó que durante las etapas de consulta, las comunidades locales pidieron que se ordenara a hombres casados de sus comunidades. El argumento que se esgrime es que sin sacerdotes a los fieles se les niega el acceso a los sacramentos.

Antes de que hablara el cardenal Hummes, el cardenal italiano Lorenzo Baldisseri, secretario del Sínodo de Obispos, dijo que el propósito de reunirse es de concentrarnos en “este jardín de inmensa riqueza y de recursos naturales... que se ve amenazado por la ambición desenfrenada de los seres humanos en vez de ‘ponerlo a su cuidado’ ”.