Explosión de protestas violentas en Ecuador contra el brutal programa de austeridad del FMI impuesto por el Presidente Moreno

10 de octubre de 2019

9 de octubre de 2019 — Por cinco días seguidos Ecuador se ha visto agitado por manifestaciones a nivel nacional, algunas violentas, las cuales se generaron como respuesta al anuncio que hizo el 1º de octubre el Presidente Lenin Moreno de la implementación de un brutal programa de austeridad, acordado como condición para recibir un préstamo de $4,200 millones de dólares de parte del Fondo Monetario Internacional (FMI). La violencia llegó al punto crítico que Moreno declaró un estado de emergencia a nivel nacional y movió la capital del país de Quito a la ciudad de Guayaquil, informó el periódico The Guardian. Quito se ha convertido estos días en un campo de batalla entre los uniformados y los manifestantes.

Entre las medidas de austeridad se cuenta eliminar los subsidios a la gasolina y a los combustibles, lo cual en general beneficiaba al sector de menores recursos; reducir el sueldo de los empleados públicos del Estado en un 20%, privatizar las compañías estatales, es muy probable que privaticen el sistema de pensiones; y eliminar las otras protecciones y beneficios a los trabajadores, según la reseña que publicó el 6 de octubre el sitio electrónico de noticias Grayzone. Medidas similares que fueron implementadas en Argentina por el gobierno neoliberal de Mauricio Macri, sumieron al país en un completo desastre económico y social.

Moreno no obstante sigue impertérrito con su programa, y acusa al ex Presidente Rafael Correa y al Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de conspirar para derrocar a su gobierno. Guaidó, quien se autoproclamó presidente de Venezuela, respaldó las declaraciones de Moreno.

Moreno hizo que las tensiones se agudizaran cuando le dijo “zánganos” a los manifestantes, (“zángano” quiere decir: persona holgazana que se sustenta de lo ajeno, en referencia a las abejas macho, llamadas “zánganos”, que no trabajan) un término que las castas económicas adineradas ecuatorianas utilizan a menudo para referirse en forma despectiva a las clases bajas. Luego de que Moreno anunciara que “se acabó la zanganería” implicando que los pobres se han estado aprovechando del gobierno, los líderes del movimiento de protesta comenzaron a llamarse la “revolución de zánganos” y adoptaron como símbolo de su revuelta una abeja.

Correa negó absolutamente que él esté involucrado en las manifestaciones, y le dijo a la agencia de noticias rusa RT que Moreno lo ha culpado a él de todas las cosas que han salido mal en el país en los últimos dos años. La realidad, dijo, es que anunciar el paquete de austeridad y la eliminación del subsidio a los combustibles fue la gota que derramó el vaso. No hay nada de factores externos en estas protestas, afirmó, más allá de la mala gestión económica del propio gobierno. La única solución democrática a la situación actual, añadió Correa, sería llamar a nuevas elecciones.