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Si no se detiene el golpe, acabará con el Proyecto Artemisa

1 de octubre de 2019
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El Presidente Trump, junto con el vicepresidente Pence, durante la ceremonia de bienvenida de las Fuerzas Armadas en honor del nuevo jefe del Estado Mayor Conjunto, el lunes 30 de septiembre, en el Campo Summerall de la Base Conjunta Myer-Henderson Hall, VA (Foto oficial de la Casa Blanca).

1º de octubre de 2019 — El financiamiento del año fiscal 2020 para despegar en serio la misión Luna-Marte del Proyecto Artemisa para regresar a la Luna en 2024, sigue totalmente en la incertidumbre en el momento en que ese año fiscal empieza hoy martes 1º de octubre. La derrota rápida del intento de golpe de los demócratas mediante el dizque enjuiciamiento político del Presidente Donald Trump, orquestado por el imperio británico que está detrás de todo esto, podría determinar finalmente si la misión Luna-Marte habrá de dar comienzo.

La Casa Blanca y el administrador de la NASA, Jim Bridenstine, han dejado en claro que si Estados Unidos va a regresar a la Luna en la fecha programada, los $5,000 millones de dólares asignados a la “colonización espacial” del presupuesto de la NASA, se tiene que elevar cuando menos a $6,600 millones en el año fiscal 2020, con lo que sería apenas un “adelanto” del presupuesto mucho mayor que se necesitará en los siguientes cuatro años fiscales.

Hasta donde se conoce, la Cámara de Representantes solo ha cubierto las necesidades de la NASA hasta el inicio del receso del Día de Acción de Gracias del 20 de noviembre próximo, con lo cual no se agrega nada al presupuesto de la exploración espacial tripulada. El Senado suspendió sus sesiones por dos semanas desde el viernes 27 de septiembre, sin votar sobre las asignaciones para la NASA. Pero el día anterior la Comisión de Asignaciones del Senado había elevado el presupuesto para la exploración espacial a $6,200 millones, y esa decisión se quedó a la espera de la votación del pleno del Senado. De ese aumento, unos $745 millones fue básicamente para el nuevo elemento del Proyecto Artemisa, que es el vehículo tripulado para alunizar; a esa cantidad le faltan varios cientos millones de dólares de lo que se necesita como mínimo. Más allá del voto de la votación en el pleno del Senado, falta que el Senado y la Cámara de Representantes tengan su reunión para conciliar sus proyectos de presupuesto.

El administrador Bridenstine y otros funcionarios de la NASA que están involucrados directamente en el desarrollo del alunizador han dicho que esas insuficiencias en el presupuesto se tienen que compensar antes de que termine el año fiscal para mantener el programa del despegue del Proyecto Artemisa al día. En cuanto a conseguir fondos de compañías comerciales o de socios extranjeros para compensar las insuficiencias propias, el jefe de la NASA puso un mensaje en su Twitter el domingo 29 de septiembre, con relación al anunció que hizo SpaceX sobre su programa de desarrollo de la nave espacial lunar.

Bridenstine dijo: “Estoy a la espera del anunció que hará mañana SpaceX [lunes 30 de septiembre]. Mientras tanto, la Commercial Crew tiene muchos años de atraso en el programa. La NASA espera ver el mismo nivel de entusiasmo enfocado en las inversiones del contribuyente estadounidense. Es hora de cumplir lo ofrecido”. El tuit no era una reprimenda para SpaceX, sino más bien un mensaje al Congreso y un indicio de de que tan decisivo es el financiamiento del lanzamiento del Proyecto Artemisa.

En los tres años que lleva la inteligencia británica con su intento de golpe contra el Presidente Trump, la última fase del mismo, del dizque enjuiciamiento político (la indagatoria para el enjuiciamiento que solicito la presidente de la Cámara de Representantes sin el necesario voto del pleno de la Cámara) es un juego para echar sobre el público todo el peso de la “guerra de información” de los medios informativos par que tolere que la Cámara de Representantes se lance de lleno por el enjuiciamiento. Si los demócratas de la Cámara piensa que el juego está funcionando, ellos se van a afincar en “darle nada al Presidente”, mucho menos su aventura Luna-Marte.

Pero este golpe contra Trump tiene el mismo formato, con las mismas fuerzas de la CIA y del FBI, por los mismos motivos de la inteligencia británica, que la persecución y procesamiento del economista y estadista Lyndon LaRouche en los años de 1980, cuando LaRouche había alcanzado un respeto e influencia internacional y un vigoroso movimiento de base en Estados Unidos.

El movimiento de LaRouche se encuentra ahora en una posición singular para acabar con este vulnerable intento de golpe con el enjuiciamiento, para plantear de frente el caso de LaRouche para su exoneración.

Si se deshace el golpe, el Congreso recibirá la presión por todos lados, por arriba y por abajo, para financiar el proyecto Luna-Marte que recibió tanto entusiasmo y optimismo por parte de la población estadounidense.