Epidemia de grave enfermedad pulmonar en adolescentes y jóvenes adultos que utilizan cigarrillos eléctricos

30 de agosto de 2019

30 de agosto de 2019 –- Se extiende la alarma entre funcionarios de salud a nivel federal y estatal, por el surgimiento de una grave enfermedad pulmonar que está relacionada con el consumo de cigarrillos eléctricos (eCig) de nicotina y marihuana entre adolescentes y adultos jóvenes. Se han reportado alrededor de 192 casos en los últimos dos meses, que incluyen 149 hospitalizaciones y al menos una muerte.

El gobierno federal, que ha hecho muy poco para lidiar con la crisis, dio la voz de alarma en junio de este año; sin embargo desde entonces, según informa el periódico Político, no se ha retirado el producto, ni se han dado detalles, ni se ha hecho una campaña amplia para alertar a la población sobre cuáles productos eCig pueden estar causando esta enfermedad.

“Vapear” (inhalar vapor de los eCig) utilizando cigarrillos electrónicos, se ha hecho muy popular entre los jóvenes en los años recientes. Entre el 2017 y el 2018, el uso de los cigarrillos electrónicos entre los estudiantes de bachillerato casi se duplicó al pasar a un 20.8% (de un 11.7%), informó el Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés), según reseña de la revista Popular Science. Inundaron el mercado no solo con sabores dulces y de frutas, sino además con infusiones vaporizadas de cannabis terapéutico (THC en sus siglas en inglés); y no hay regulación alguna en lo que respecta a estos productos de cigarrillos eléctricos.

¿Cómo responder a esto? A nivel federal la marihuana, todavía, es ilegal, así que muchos funcionarios se quejan de que no hay normas nacionales de seguridad o mecanismos de protección. Ante la ausencia de medidas por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA en sus siglas en inglés) o el CDC, muchos profesionales estatales de la medicina y la salud , así como legisladores, plantean que haya una mejor regulación sobre la marihuana y otros productos vaporizadores, o prohibirle por completo esa práctica a los jóvenes.

Si lo consideramos en el contexto de la campaña por la legalización de las drogas que tiene en marcha el aparato de Narcotráfico S.A. en Estados Unidos, ni la reglamentación ni la prohibición a esta práctica va a resolver el problema. Eliminar ese aparato de Narcotráfico S.A., y a sus bancos afiliados y financistas, es la cuestión a discutir más apropiada.