El IPCC y sus seguidores promueven el pánico por los alimentos

12 de agosto de 2019

10 de agosto de 2019 –- Un nuevo informe especial del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC en sus siglas en inglés), publicado el jueves 8 de agosto, se concentra en los supuestos efectos del calentamiento global sobre la calidad del suelo, la agricultura y el suministro de alimentos. Coordinados con todo un ejército de organizaciones no gubernamentales (ONG) ambientalistas que se está activando de nuevo en torno al tema en los medios noticiosos dominantes, atacan al modo en que se consumen los alimentos en el sector en desarrollo: comen demasiada carne, demasiados alimentos provenientes de las llamadas granjas no sustentables, de cualquier modo no habrá más seguridad alimentaria.

Greenpeace denuncia que la producción y el consumo de carne son responsables del 70% de las emisiones de gases con efecto invernadero a nivel mundial.

A la cría de ganado y otra cría de animales también los acusan de consumir grandes cantidades de granos que no son directamente consumidos por los humanos, sino que se desperdician alimentando cerdos. (¿Acaso incluyen el gas etanol como consumo directo de los humanos?). Denuncian que los hábitos de alimentación tradicionales de los indígenas están siendo sustituidos por el consumo alimenticio moderno, ninguno de los cuales es sustentable. Y, puesto que la ola de calor está supuestamente convirtiendo las tierras arables en desiertos, las zonas que se pueden utilizar son cada vez menores.

Un plan directo que se discutió para Alemania colocará un impuesto a la comida, como existe para los productos de lujo, con el IVA (impuesto al valor agregado) más alto, lo cual implicará un aumento desde el 7% actual a un 19% en la comida, y en particular a la carne, llegando a tener precios mucho más elevados. Y como van las cosas, los mismos agricultores no tendrían ingresos extras sino solo unos cuantos centavos de cortesía.

Lo que no se menciona es que, desde ya hace varios años, el comercio de trigo a futuro era 50 veces más que el porcentaje anual de trigo que se cosechaba globalmente. Con los “bonos verdes” de los que se viene hablando, las cosas van a empeorar todavía más. Si solo unos pocos de los monopolios que comercian el trigo colapsa financieramente, el suministro de trigo global también se va a colapsar.