Los asesinos de El Paso y Dayton, entre fascistas ecologistas e izquierdistas

9 de agosto de 2019

9 de agosto de 2019 — Aunque los medios noticiosos están llenos de la línea vociferante de que los asesinatos son resultado del “racismo” de Trump y su “diseminación de odio”, los perfiles de los dos asesinos revelan algo más veraz y más importante. Hay aspectos de “derecha” y de “izquierda” en ambos, pero comparten un odio fascista a la humanidad.

Patrick Crusius, el asesino de El Paso, tiene desvaríos racistas contra los hispanos en el manifiesto que publicó 20 minutos antes de empezar sus asesinatos contra una población principalmente hispana. Plantea la partición de Estados Unidos según las diferentes razas, y apoya el “manifiesto de Christchurch”, en referencia a la matanza de musulmanes en la mezquita del poblado Christchurch, Nueva Zelanda.

Pero su manifiesto se titula “Una verdad inconveniente”, y no es accidental que se refiera a las mentiras de Al Gore sobre el carbón y el clima. Crucius dice lo siguiente:

“La aniquilación del ambiente está creando un peso enorme para las generaciones futuras. Las corporaciones dirigen la destrucción de nuestro medio ambiente con la descarada extracción exagerada de los recursos. La cultura consumista está creando miles de toneladas de desechos plásticos innecesarios y de residuos electrónicos, y el reciclaje para ayudar a detenerlo es casi inexistente. La expansión urbana crea ciudades ineficientes que destruyen innecesariamente millones de hectáreas de tierra. Utilizamos sabe dios cuántos árboles para hacer toallas de papel solo para secarnos las manos; la mayoría de ustedes es demasiado terco para cambiar su estilo de vida. Así que el paso más lógico es disminuir el número de gente en Estados Unidos que utiliza los recursos. Si nos podemos deshacer de suficiente gente, entonces nuestro estilo de vida puede ser más sustentable”.

Esto parece copia del planteamiento de Bertrand Russell: “Si la peste negra pudiera diseminarse por todo el mundo una vez en cada generación, los supervivientes podrían procrear libremente sin que haya un mundo tan lleno... El estado de cosas podría ser un poco desagradable, pero ¿y qué?”

El asesino de Dayton, Connor Betts, era un demócrata registrado que odiaba a Donald Trump. Decía en los medios sociales que se identificaba con la “izquierda” y que apoyaría a Elizabeth Warren, elogiaba al grupo “antifa” y a los Socialistas Democráticos de América. Desde que estaba en bachillerato exhibía tendencias sicóticas, y en una ocasión publicó un “lista de asesinatos” de sus compañeros de clase masculinos, y una “lista para violar” de sus compañeras femeninas, motivo por el cual fue suspendido de la escuela.