Nuevo informe del Pentágono pinta a Rusia como una “zona gris”, adversario de Estados Unidos

4 de julio de 2019

3 de julio de 2019 — El Comando de Entrenamiento y Doctrina del Ejército de Estados Unidos y el Estado Mayor del Estado Mayor Conjunto, publicaron un informe titulado “Intenciones estratégicas rusas”, el cual, según la reseña de la revista Forbes, es claramente un intento por mantener el orden geopolítico imperial británico, precisamente en el momento que se han reunido los Presidentes de Estados Unidos, Rusia y China en Japón la semana pasada, en las márgenes de la cumbre del G20, y están a punto de romper definitivamente con ese viejo orden.

“Un nuevo informe preparado por el Estado Mayor Conjunto concluye con que Estados Unidos necesita un cambio de estrategia urgente para hacer frente a la creciente influencia de Rusia en el mundo”, dice la reseña de Forbes sobre el informe militar. “El Kremlin está desplegando una estrategia de propaganda cada vez más sofisticada, de manipulación política, explotación económica y de provocación para perturbar la influencia de Estados Unidos y restaurar la posición global de Rusia. Washington tiene que cambiar su enfoque o correr el riesgo de quedar más atrás”, señala la reseña. Según Forbes, el documento de 171 páginas es parte de algo llamado “Evaluación Estratégica de varios niveles”, que lleva como título “El futuro de la competencia y conflicto global”. El documento se enfoca en la “zona gris”, en donde “el Presidente ruso Vladimir Putin se adhiere a una gran estrategia global” para recuperar la influencia sobre las otrora naciones soviéticas y recuperar el reconocimiento de “gran potencia”, y para darle a Rusia una imagen de “un actor fiable, con poder e influencia regional, y de mediador exitoso”.

El objetivo de Estados Unidos para “promover y proteger el orden liberal internacional”, socava la estrategia de Putin, y por lo tanto “apuntala la creencia del Kremlin de que debe contener y constreñir la influencia y las actividades de Estados Unidos en Europa y en el resto del mundo”. Como tal, “la divergencia creciente entre las grandes potencias (EU, China y Rusia) con relación a lo que constituye una disuasión legítima y aceptable, obligatoriedad, y actividades de gestión de escalada, se deben examinar cuidadosamente”.