El sicario judicial brasileño de “Lava carros” llegó a Washington, DC, para pedir ayuda al FBI y al Departamento de Justicia

29 de junio de 2019

29 de junio de 2019 – El ministro de Justicia de Brasil, Sergio Moro, apareció en Washington, DC, este fin de semana, en medio del escándalo político y judicial que ha provocado una tormenta en Brasil, luego de que se descubrió la manera ilegal y dolosa en que llevó a cabo la mentada operación “Lava carros” con el propósito de derrocar al gobierno legítimo y para encarcelar al ex Presidente Lula da Silva para impedir que participase en las elecciones presidenciales, y en el proceso destruyó áreas fundamentales de la economía productiva de Brasil. La tormenta se inició el pasado 9 de junio, cuando el portal noticioso The Intercept comenzó a publicar los textos y transcripciones de conversaciones privadas que se filtraron a la prensa, en donde se pone de manifiesto que el entonces juez Moro violó la Constitución de Brasil y todas las leyes y códigos judiciales al darle instrucciones al fiscal y a la policía sobre cómo llevar a cabo el caso de “Lava carros”.

Su visita a Washington no hace más que agravar el escándalo. EIRNS había generado ondas de choque en Brasil en 2017, cuando publicó partes del discurso que dio en julio de ese año el entonces jefe de la División Penal del Departamento de Justicia, Kenneth Blanco, en donde Blanco alaba el encarcelamiento de Lula como el gran éxito de la extraordinaria colaboración estrecha del Departamento de Justicia con el equipo de Moro.

Hace diez días, el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT), el partido de Lula, el diputado Paulo Pimenta, presentó todo un expediente al Parlamento Europeo en donde se documenta la ilegalidad de la colusión del gobierno de Estados Unidos con la operación “Lava carros”, en donde Pimenta dio a conocer el discurso de Blanco

La estancia de Moro en Estados Unidos fue breve, en realidad. Empezó en El Paso, Texas, donde visitó a la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, el Centro de Operaciones Especiales de la DEA (la agencia antidrogas de EU), y luego pasó todo un día en Washington, DC, donde se reunió con funcionarios de alta jerarquía en el Departamento de Estado y funcionarios de la Tesorería, con miembros del equipo de Inteligencia sobre Crimen Organizado y el Centro de Operaciones del Departamento de Justicia, con funcionarios del FBI no identificados y con el equipo especial del FBI de investigaciones cibernéticas, así como la Alianza Nacional Cibernética Forense y de Entrenamiento (NCFTA, por sus siglas en inglés). Esta última alianza compuesta por empresas privadas, personal del gobierno y académicos, define su función como “la identificación, atenuación y finalmente neutralización de las amenazas de delitos cibernéticos globalmente”.

Moro califica las filtraciones mediante las cuales se destapó toda su operación delictiva, como un “delito cibernético”, y acusa al sitio de The Intercept de “sitio aliado a los hackers delincuentes”. El Presidente Bolsonoro de Brasil ha dicho que Moro es un “héroe nacional”. La BBC Brasil publicó el 22 de junio una amenazante entrevista con el juez federal de Maryland, Peter Messitte, quien ha sido asesor y entrenador de la rama judicial brasileña en las reformas que han aplicado por décadas, en donde Messite advierte que “la revocación de las decisiones de Moro en [la operación] “Lava carros” [debido a las filtraciones] sería un error muy grave”. Messitte alega que el siempre habla con los fiscales en los casos que están bajo su juicio, “y eso nunca ha comprometido mis casos”.

Sin embargo, el escándalo “Lava carros” va en ascenso. El portal The Intercept anunció el 23 de junio que ha firmado una asociación el diario Folha de Sao Paulo –-uno de los diarios institucionales de mayor prestigio— el cual ya ha comenzado a publicar sus propias confirmaciones de la autenticidad del material filtrado”.