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Los ojos del mundo están en los Estados Unidos de LaRouche

12 de junio de 2019
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El Presidente Donald J. Trump durante su discurso en el acto conmemorativo del Día D, el miércoles 5 de junio de 2019, en Southsea Common de Portsmouth, Inglaterra. (Foto oficial de la Casa Blanca por Shealah Craighead).

12 de junio de 2019 — El sábado 8 de junio se celebró en Manhattan un homenaje a la vida y legado del estadista estadounidense Lyndon H. LaRouche, Jr., con actos simultáneos en diversas partes de Estados Unidos. En todo el mundo también, los ojos de muchos de los dirigentes de la humanidad están puestos en LaRouche y su Estados Unidos, como factor decisivo en este momento de la historia tan peligroso y lleno de expectativas.

Jacques Cheminade, viejo amigo y colega de Lyndon y Helga LaRouche, y dirigente del partido francés Solidaridad y Progreso, señaló en su informe a los colegas europeos sobre el homenaje del 8 de junio titulado “El triunfo de Lyndon LaRouche”, con la idea siguiente:

“En la Conferencia sobre el Diálogo de las Civilizaciones Asiáticas del 15 de mayo en Pekín, Helga Zepp-LaRouche dijo: ‘La característica de los puntos de inflexión en la historia es que la mayoría de la gente no tiene un concepto de lo que sucede’. (Yo agregaría que las elecciones europeas son prueba de esto). ‘Solo los visionarios que tienen una idea clara del potencial positivo del futuro son capaces de intervenir en el proceso en momentos de decisión, para evitar posibles catástrofes, y en su lugar, dar inicio a una nueva época de la humanidad. Nos encontramos ahora en un cambio de fase como estos’.

“Y en ese cambio de fase, lo que celebramos en Estados Unidos el 8 de junio como ‘El triunfo de Lyndon LaRouche, Jr.’, es un punto de referencia clave para lo que va a ser nuestro futuro, y para lo que hagamos para crear ese futuro, como lo definió Helga LaRouche en Pekín. Con la presencia de Lyndon LaRouche en nuestras mentes y en nuestra voluntad, esa es exactamente la medida del desafío.

“Lyndon LaRouche ha sido siempre un luchador contra la servidumbre física y mental; y hoy la lucha contra la servidumbre mental es esencial, junto con la lucha contra la opresión, la exclusión y la explotación en el reino social y económico”, señaló Cheminade.

Esa batalla decisiva la tenemos ya sobre nosotros. En el momento en que se desmoronan las instituciones financieras, políticas y morales de Europa occidental y de Norteamérica y Sudamérica, los acontecimientos de Asia pasan ahora al centro del escenario. Los dirigentes de la Organización de Cooperación de Shangai (OCS) se reunirán los días 13 y 14 de junio en Biskek, Kirguistán, en donde habrá también un conjunto de reuniones bilaterales en los márgenes de la reunión, entre el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, el Presidente de China, Xi Jinping, y el primer ministro de India, Narendra Modi. El programa de las reuniones tiene como centro la formación de una alternativa funcional y de cooperación al choque de civilizaciones militar, económico, político y cultural, que el imperio británico quiere desatar por todo el planeta.

El fruto de esas pláticas se llevará luego a la cumbre de las naciones del G20 que se realizará en Osaka, Japón, el 28 y 29 de junio, en donde se integrará el Presidente de EU, Donald Trump, entre otros. Los gobiernos de China y de Rusia, en particular, siguen dando advertencias tajantes sobre el grave peligro que enfrenta el planeta en su trayectoria económica y estratégica actual, y exhortan al Presidente Trump a trabajar juntos para definir una trayectoria diferente.

Hace menos de una semana que el Presidente Putin aprovechó la ocasión de la reunión con los directivos de las agencias noticiosas más grandes del mundo, el 6 de junio en el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, para advertir una vez más al mundo del peligro de una guerra nuclear: “si no mantenemos bajo control a esta ‘fiera serpiente’, si la dejamos que salga de la botella, Dios guarde la hora, eso podría conducir a una catástrofe global”, declaró. “Todo mundo se hace el sordo, ciego o disléxico. Tenemos que reaccionar a esto de alguno modo, ¿o nó? Claro que sí”.

Y de nuevo el 11 de junio, el ministro del Exterior de Rusia, Sergey Lavrov, reiteró: “Es de importancia fundamental que Rusia y Estados Unidos calmen al resto del mundo y declaren conjuntamente en el más alto nivel que no puede haber victoria en una guerra nuclear, y por lo tanto es inaceptable e inadmisible”.

China, por su parte, sigue exhortando a Estados Unidos a que abandone la vía de la confrontación económica y la guerra comercial y tecnológica, y coopere más bien con la Iniciativa de la Franja y la Ruta en una nueva arquitectura global de ganar-ganar. Muchas fuerzas dentro de Estados Unidos, destacan los medios chinos, apoyan plenamente ese enfoque también.

La voz de Estados Unidos será decisiva para determinar que rumbo sigue el planeta en su conjunto, de lo cual es muy conciente el Presidente Trump. Es por eso que la voz del Estados Unidos que se debe escuchar es la de Lyndon LaRouche.