Con un mandato más fuerte, Modi reitera su poder por los próximos cinco años en Nueva Delhi

28 de may de 2019

28 de mayo de 2019 –- Después de unas elecciones maratónicas de seis semanas que se realizaron en 7 fases, para elegir a 542 miembros de la Lok Sabha (Cámara Baja del Parlamento Indio que son elegidos directamente), los resultados de la votación muestran que el Partido Bharatiya Janata (BJP) que dirige Narendra Modi, ganó 303 curules, una victoria gigantesca que sorprendió a muchos analistas. El BJP ganó 21 curules más que los que obtuvo en el 2014, y la Alianza Nacional Demócrata (NDA) encabezada por el BJP se adjudicó 351 de los 524 curules en juego. Solo necesitaban obtener 272 curules para garantizar una mayoría absoluta en el Lok Sabha, lo que le permite al partido gobernante o a la coalición, impulsar los programas de gobierno sin problemas.

La victoria debe considerarse espectacular porque le da a Modi un mandato incontestable con el que puede lograr lo que quiera en India. Es también espectacular porque Modi desafió la política electoral siempre presente en India, en donde el partido gobernante o sale derrotado, o permanece en el poder pero con una mayoría reducida. El efecto, llamado el factor de “la titularidad” en India y que influye a la mayoría de analistas de sillón, es causado por un hecho histórico: la incapacidad del partido gobernante a cumplir con sus promesas y la respuesta del electorado ante las promesas no cumplidas.

Los resultados electorales del 2019 indican que el primer ministro Modi ha prosperado políticamente durante su gobierno. ¿Sugiere esto que Modi cumplió con todo lo que había prometido? En India no se discute que no pudo cumplir con muchas de sus promesas. No le fue muy bien en la generación de empleos, aunque mejoró significativamente el PNB de India en su primer término. También su desempeño en el campo fue miserable, que es de donde provienen la mayoría de los votantes. Y sin embargo, se aseguró un mandato más fuerte. ¿Por qué?

Hay muchos factores que intervinieron en mejorar la posición política de Modi y algunos de los cuales tienen poco que ver con él. Para empezar, la oposición al BJP estaba dividida y cometieron el error de identificar a Modi, y no al BJP, como el blanco de sus ataques. Fue un error dado que a Modi todo mundo lo reconoce como un dirigente nacional serio; no se puede poner en duda su ética de trabajo duro, su compromiso a promover programas y su impecabilidad financiera. Por otro lado, muchas personas creen que algunos de los errores de Modi son producto de varios juegos de poder no resueltos entre diversas facciones en el BJP y en particular la facción hindú chovinista antimusulmana militante, conocida como RSS.

Es más, ninguno de los partidos de oposición pudo establecerse como partido nacional y continuaron estancados como partidos regionales. El Partido del Congreso que fuera otrora un partido omnipresente en toda India, se ha debilitado hasta convertirse en otro partido regional.

En el lado positivo del triunfo electoral de Modi, un hecho asombroso es que las mujeres en las zonas rurales votaron con sus pies sobre la tierra a favor de Modi. Esto solo puede significar una cosa: en los primeros cinco años de Modi, las mujeres en las zonas rurales que tienen dificultades físicas en la vida cotidiana para mantener sus hogares debido a la falta de agua, electricidad, transporte, etc., han dado silenciosamente su asentimiento a favor de Modi porque les ha dado algo de alivio, no suficiente, pero algo.

Segundo, a pesar de que se reconoce que Modi no pudo cumplir en estos últimos cinco años con sus promesas, también hay un consenso de que Modi trata de salir adelante y no acepta el fracaso como un acontecimiento natural.