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El ex director técnico de la NSA, William Binney, debe testificar en el Congreso para que quede al descubierto la gran mentira del hackeo ruso a las computadoras del CND

7 de may de 2019
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Derecha: William Binney

por William F. Wertz, Jr.

3 de mayo de 2019 (EIRNS) — El 24 de octubre del 2012, a solicitud del Presidente Donald Trump, el entonces director de la CIA Mike pompeo se reunió durante una hora en las oficinas centrales de la CIA con el ex director técnico de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sigla en inglés) William Binney, uno de los coautores del análisis publicado por los VIPS (Veteranos Profesionales de Inteligencia por la Cordura), que contradice la evaluación oficial promovida por la inteligencia británica de que Rusia había estado detrás del robo de información de las computadoras del Comité Nacional Demócrata (CND). Esa mentada Evaluación Oficial de la Comunidad de Inteligencia fue hecha por los mismos funcionarios del gobierno de Obama que ahora han quedado al descubierto que fueron los que acusaron falsamente al Presidente Trump de estar coludido con Rusia, y que utilizaron dichas acusaciones, que ahora han probado haber sido falsas, en un intento por derrocar al Presidente de Estados Unidos de América.

Esta gran mentira, no obstante, gracias en gran parte a Mike Pompeo, sigue siendo un obstáculo para que el Presidente Trump actúe conforme a sus intenciones expresas de establecer buenas relaciones con Rusia y por extensión con China, y sigue contribuyendo a poner en peligro la paz mundial, incluso con políticas de cambio de régimen, que el Presidente Trump combatió durante su campaña presidencial.

En la reunión, a la que asistieron otros dos funcionarios de la CIA, el director de la CIA Pompeo le dijo a Binney, que el Presidente Trump le había dicho que “si quieres conocer los hechos, tienes que hablar conmigo”, según lo refiere Binney. Éste informó que al final de esa reunión, Pompeo le preguntó si estaba dispuesto a reunirse con funcionarios de la NSA y del FBI para discutir su análisis. Binney aceptó inmediatamente y Pompeo dijo que se iba a poner en contacto con él, cuando se programaran las reuniones.

Sin embargo, poco después de la reunión, la CIA hizo pública una declaración a través de su vocero Dean Boyd, en donde decía que “el director respalda y siempre ha respaldado la Evaluación de la Comunidad de Inteligencia de enero del 2017 titulada ‘Evaluación de las actividades e intenciones rusas en las recientes elecciones de Estados Unidos’ ”, una evaluación organizada por John Brennan, James Comey y James Clapper, para desviar la atención de las actividades de la inteligencia británica en las elecciones de 2016, y para evitar que el Presidente Trump estableciera buenas relaciones con Rusia, al acusar falsamente que Rusia había interferido con las elecciones en Estados Unidos.

Nunca se programaron reuniones con el FBI o la NSA. William Binney nunca fue entrevistado por Robert Mueller. Nunca se le ha pedido que preste testimonio ante las comisiones pertinentes de la Cámara de Representantes o del Senado. Incluso hasta el Noticiero Fox, que había entrevistado a Binney por lo menos 10 veces desde septiembre del 2016 hasta entonces, inexplicablemente decidió que no era adecuado volverlo a entrevistar sobre este tema.

Como ha destacado insistentemente el Presidente Trump, los servidores del CND nunca fueron examinados ni por el FBI ni por Mueller. Por lo tanto, la evaluación “oficial” del mentiroso y filtrador de noticias falsas, James Comey, del asesino con drones y espía de la Comisión de Inteligencia del Senado, John Brennan, y del mentiroso y encargado de espionaje masivo James Clapper, evaluación que se repitió en el informe de Mueller, careció de cualquier prueba forense. Nunca fueron entrevistados los testigos pertinentes. Nunca se acordonó la escena del crimen.

Y lo que es más importante, Mike Pompeo, a quien el Presidente de Estados Unidos le pidió que escuchara a Bill Binney, se negó a tomar las medidas necesarios para poner al descubierto toda esta gran mentira.

El pueblo estadounidense y más importante aún, el Presidente Trump merecen que el Secretario de Estado Mike Pompeo explique por qué cedió ante una evaluación sin prueba forense alguna, motivada políticamente, de una interferencia rusa en las elecciones de EU, ofrecida por los instrumentos de la inteligencia británica, los mentirosos de John Brennan, James Comey y James Clapper, en vez de indagar la verdad con William Binney, como le había pedido el Presidente Trump que lo hiciera.

¿Por qué Pompeo no organizó las reuniones prometidas de seguimiento para Bill Binney con la NSA y el FBI?

¿Por qué aceptó la evaluación de quienes han venido trabajando con la inteligencia británica en su intento por ejecutar un golpe de Estado en contra del Presidente de Estados Unidos debidamente electo?

Recuerden, si no hubiera sido por esta mentira, entonces Michael Flynn, un oponente a las políticas de cambio de régimen del Presidente Obama, y no el defensor de los cambios de régimen John Bolton, sería el Asesor de Seguridad Nacional (NSA) del Presidente Trump.