El “auge” en el PIB de Trump en el primer trimestre, se lo debe a China principalmente

3 de may de 2019

2 de mayo de 2019 — El Departamento de Comercio de EU anunció el martes 23 de abril un crecimiento en el Producto Interno Bruto de Estados Unidos del primer trimestre de este año, de un 3.2%, casi el doble de la tasa de crecimiento que habían pronosticado los “expertos”, y cuatro veces más de lo que pronosticaban los bancos de la Reserva Federal seis semanas antes. Haciendo de lado algunos indicios de que el informe podría ser demasiado bueno para ser verdad, la realidad es que una parte muy importante de la expansión inesperada fue impulsada por el fuerte crecimiento económico de China en el mismo período.

El crecimiento económico en Estados Unidos ocurre a pesar de la caída en la producción industrial en el primer trimestre, de que no hubo ningún cambio en la inversión de capital de las empresas (hubo una caída de casi $1,000 millones en la compra de equipos agrícolas) y apenas un crecimiento de 1.1 por ciento en el gasto del consumidor. Esto es lo que domina por lo común al PIB, dado que la definición de “producción” y de “inversión de capital” incluye también a la actividad no productiva de la economía. Entonces, ¿qué constituyó el crecimiento? La mejora enorme en la balanza comercial de Estados Unidos y un gran aumento en el inventario de las empresas.

Dado que la producción industrial cayó, y también las importaciones cayeron, los $35,000 millones de dólares en inventarios nuevos quiere decir que ni se produjeron ni se importaron; quedaron ahí misteriosamente y quizás fueron cifras “ajustadas” como suele suceder.

Ahora bien, la mejora en la balanza comercial fue real. La recuperación en la aceleración del crecimiento económico de China, junto con su desempeño de las promesas que hizo el Presidente Xi Jinping al Presidente Donald Trump en su cumbre de 2018 en Buenos Aires, Argentina, ocasionó un gran aumento del 21% en las exportaciones estadounidenses a China en el primer trimestre de 2019, en tanto que las importaciones estadounidenses de China se redujeron en un 3.6%.

Esta bendición para el comercio de Estados Unidos ocurre en el momento en que el comercio mundial se había reducido por cinco meses hasta febrero, y un valor del dólar cada vez más fuerte reflejaba en realidad una cada vez mayor crisis monetaria en varios países en desarrollo (Argentina, Turquía, Corea del Sur, etc.). El crecimiento de las exportaciones de China por su lado, proviene de los países que participan en la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

Es evidente que estas dos grandes potencias, a través de los Presidentes Xi y Trump, deben cooperar en lo económico, en lo científico y para crear instituciones de crédito para proyectos de desarrollo productivo, para evitar una crisis y un crac financiero.