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El Plan LaRouche para “sellar herméticamente” la frontera contra el tráfico de drogas

abril 6, 2019
Narcotráfico, S.A.

por Dennis Small

20 de marzo de 2019 -- No hay duda de que el presidente Donald Trump tiene razón cuando afirma que hay una crisis enorme en la frontera de Estados Unidos con México. Hay inmigrantes desesperados que tratan de escapar del infierno de pobreza, pandillas narcotraficantes, asesinatos, secuestros, etc., creado por las mismas fuerzas políticas que buscan sacar al Presidente Trump de la presidencia a como dé lugar; y hay problemas de tráfico de drogas y armas que son amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos, México y Centroamérica. Y que el problema no va en una sola dirección, como nos enseñó el escándalo de “Rápido y Furioso”. Así que ambos países necesitan protección fronteriza.

Pero seamos claros. La única solución viable es acabar por completo con la producción y el tráfico de drogas, así como el lavado de dinero del narcotráfico por parte de la City de Londres y Wall Street; y también hay que decir de manera enfática que se tiene que aliviar la pobreza, lo cual solo se puede lograr con el verdadero desarrollo industrial de toda Sudamérica, Centroamérica y México.

Existe una oportunidad única para que los Presidentes Donald Trump de Estados Unidos y Andrés Manuel López Obrador de México forjen una alianza que asegurará la frontera de Estados Unidos con México de la única forma posible: derrotando de forma conjunta el narcotráfico que está demoliendo a los dos países; y acabando con la terrible pobreza y subdesarrollo que alimenta a ese narcotráfico y a la crisis migratoria asociada al mismo.

Para resolver un problema, primero hay que determinar su causa de forma adecuada, y entonces diseñar políticas que aborden esa causa y la corrija. Lyndon LaRouche hizo eso exactamente, en ambos casos, del problema de las drogas y de los inmigrantes. Es tiempo de regresar a lo básico.

Narcotráfico S. A.

Empecemos con las drogas. LaRouche y sus asociados son la autoridad en el asunto del tráfico de drogas. Como lo demostró sin la menor sombra de dudas el libro de 1978 Dope, Inc. (Narcotráfico SA) [https://store.larouchepub.com/product-p/eirbk-2010-1-0-0-std.htm] el tráfico internacional de drogas lo manejan como un monopolio internacional único los principales bancos de la City de Londres y Wall Street, que por otro lado han creado una impagable burbuja financiera especulativa de $1,500 billones de dólares. Las ventas potenciales anuales estimadas de Narcotráfico S.A. (incluyendo marihuana, cocaína, opiáceos y drogas sintéticas) son hoy día de alrededor de $1 billón de dólares.

Otros componentes relacionados de la economía negra internacional —armas, oro, diamantes, petróleo, prostitución, trata de blancas, etc., -- asciende a otro billón de dólares más o menos, y es manejado por el mismo aparato financiero que tiene su centro en Londres. Ellos hacen todo esto para ayudar a mantener a flote su burbuja especulativa con el lavado de dinero sucio, pero aún más para librar un tipo de Nueva Guerra del Opio contra poblaciones que toman como blanco, incluyendo enfáticamente a la población estadounidense. La epidemia de adicción a los opiáceos y la heroína barata, y la muerte por sobredosis de los últimos años, es solo la última ofensiva intencional “de mercadeo” llevada a cabo por ese aparato de Narcotráfico S.A., tal y como lo hicieron con la cocaína barata tipo crack hace algunas décadas, bajo la mirada vigilante de George H.W. Bush.

El problema de las drogas empeoró en la época de Obama, con la legalización de las drogas, la promoción de la contracultura y la destrucción de la economía física, que allanó el camino para la actual epidemia de las drogas.

Como lo declaró Lyndon LaRouche en 1985, al presentar un plan de 15 puntos de guerra a las drogas, en una conferencia internacional en la Ciudad de México:

"El narcotráfico internacional se ha convertido en todo un gobierno malvado y poderoso. Representa en la actualidad una potencia financiera, política y militar mayor que la de naciones enteras de las Américas. Es un gobierno que libra la guerra contra naciones civilizadas, un gobierno al que debemos declarar la guerra, guerra que debemos librar con las armas de la guerra y que debemos ganar con el mismo espíritu con que Estados Unidos luchó por la derrota incondicional del nazismo entre 1941 y 1945. Métodos policiales de aplicación de la ley, por sí mismos, fracasarán; incluso esfuerzos policiales conjuntos de las naciones de la Cuenca del Caribe fracasarían".

La estrategia para derrotar a Narcotráfico S.A.

La estrategia para derrotar a Narcotráfico S.A. debe proceder simultáneamente en tres frentes:

1) Erradicación de cultivos: Con tecnologías modernas, especialmente de las que dispone la NASA, pueden identificarse y erradicarse hasta el 90 por ciento de todos los cultivos globales de marihuana, coca y amapola. De hecho, hace más de 40 años, un estudio conjunto de 1978 de la NASA y del gobierno mexicano de José López Portillo demostró el caso incluso en aquel entonces:

“Las técnicas de detección remota desarrolladas en el Laboratorio de Recursos Terrestres de la NASA para monitorear cultivos agrícolas de satélites Landsat [pueden usarse] para detectar cannabis. Se determinó que la firma espectral de radiación particular para el cultivo de marihuana está en la banda de 1.55 a 1.75 micrones, en la parte infrarroja del espectro electromagnético. Con este conocimiento, los analistas de la NASA pudieron encontrar los campos de cannabis desde el aire. Un instrumento de escaneo de espectro múltiple (MSS) de la NASA, montado bajo el ala de un avión Lear 35, podría cubrir 31,000 kilómetros cuadrados de México por día. Se podría hacer un registro del país entero cada 15 días, para permitir que los cultivos se destruyeran casi tan pronto como comenzaran a crecer”.

Las tecnologías desarrolladas en las últimas cuatro décadas, incluidos sistemas basados en satélites, pueden hacer mucho más.

Una vez que se detectan los cultivos de drogas, se pueden aplicar masivamente herbicidas altamente efectivos como glifosato, empleando verdaderas flotillas aéreas protegidas por su respectiva fuerza aérea nacional, de ser necesario. Para áreas montañosas de difícil acceso y valles profundos, se pueden equipar para esa tarea helicópteros armados modernos. Los argumentos ambientalistas contra tal fumigación son falaces. Existen herbicidas diseñados para dañar solamente a los cultivos de drogas, y no a las otras plantas.

En años recientes, gran parte de la producción nacional de marihuana en Estados Unidos (que es uno de los principales productores de cannabis del mundo) se ha movido al interior de edificios o a zonas subterráneas, con tecnología sofisticada para grandes cultivos que no pueden detectarse con la vigilancia aérea normal. Aquí, sin embargo, es muy útil la fotografía infrarroja, sensible al calor. También es muy útil la detección de cantidades inusualmente altas de consumo de agua y electricidad en zonas donde no se justifica. De igual forma, se pueden detectar descargas de efluentes químicos no autorizados.

Se puede y debe aplicar el mismo enfoque básico para otras drogas, incluyendo opio y coca. Es razonable sugerir que se puede identificar y erradicar directamente hasta el 90 por ciento de los tres cultivos ilícitos principales.

2) Intercepción e incautación de drogas: Con tecnologías modernas, se pueden interceptar, incautar y destruir hasta el 75 por ciento de las drogas que sobrevivan a la erradicación.

En todas las discusiones en torno a la construcción de un muro de concreto o de acero en la frontera México-Estados Unidos, parece que se ha prestado poca atención a la Evaluación Nacional de la Amenaza de Drogas 2018, de la misma DEA, que identifica el modo en que ingresan en realidad la mayoría de las drogas ilícitas a Estados Unidos. La gran mayoría de la marihuana, cocaína, opiáceos y sintéticos foráneos entra a Estados Unidos por México. ¿Cómo cruzan la frontera? La DEA informa:

"El método más empleado por estas TCOs [Organizaciones Criminales Trasnacionales, por sus siglas en inglés] tiene que ver con el transporte de drogas ilícitas a través de los POEs [Puertos de Entrada a Estados Unidos, por sus siglas en inglés] en vehículos de pasajeros con compartimentos ocultos o mezclados con productos legítimos en camiones de remolque. En algunos casos, independientemente del método, el tamaño de las cargas ha disminuido, mientras que el número de ellas ha aumentado. Otras técnicas de contrabando transfronterizo empleadas por las TCO mexicanas incluyen el uso de túneles subterráneos, que se originan en México y conducen a refugios en el lado estadounidense de la frontera ... Las TCO mexicanas también transportan drogas ilícitas a Estados Unidos a bordo de trenes de carga comercial y autobuses de pasajeros. En menor medida, las TCO mexicanas utilizan buques marítimos frente a la costa de California”.

Esto plantea el importante problema de inspeccionar a toda la carga que entra legalmente a Estados Unidos. Según la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza del Departamento de Seguridad Nacional (USCBP, por sus siglas en inglés), entran cerca de 25 millones de contenedores a Estados Unidos cada año: 11 millones por mar; 11 millones en camiones de carga; y 2.7 millones por tren. Del mismo modo, cientos de millones de pasajeros cruzan las fronteras en automóvil, al igual que aproximadamente 11 millones de toneladas de envíos de carga aérea.

En la actualidad, la USCBP realiza solamente inspecciones “basadas en riesgo”, es decir, solo pueden examinar una pequeña fracción de los contenedores que realmente ingresan a Estados Unidos. Incluso en los casos en que se realizan inspecciones, los narcotraficantes desarrollan constantemente nuevas tácticas ingeniosas para evadir los sistemas de detección existentes: empacar cocaína dentro de postes de concreto elude las radiografías; colocar cocaína en el interior de bloques de camarones congelados despista a los perros detectores de drogas; o esconder cocaína en lotes de atún enlatado, donde solo una lata en mil no es legítima, lo que significa que el lote entero tiene muy buenas posibilidades de pasar la inspección.

Entonces, lo que se requiere es un obstáculo mucho más serio que un muro de unos 6 metros de altura. Sólo la introducción extensiva de nuevas tecnologías de detección cambiará la trayectoria actual.

Por ejemplo, las tecnologías de imágenes por resonancia magnética (IRM), aplicadas hoy en día de manera rutinaria en el campo médico, son prometedoras para la guerra contra las drogas. Aquí, el sistema de detección excita los núcleos atómicos en el material escaneado y, al "leer" la firma espectral, es capaz de localizar la presencia de narcóticos ilegales.

Otra posibilidad prometedora es utilizar la tecnología de haz de neutrones (desarrollada en la década de 1980 para verificar los acuerdos de desarme de armas nucleares y químicas) en la guerra antidrogas. Estas tecnologías se pueden aplicar para detectar las firmas no solo del cannabis, la cocaína y la heroína, sino también de los opiáceos que hoy se producen en masa (incluido el mortífero fentanilo), las drogas sintéticas siempre nuevas y los precursores químicos utilizados para procesar todo lo anterior.

Con el empleo de esas tecnologías, se podrían escudriñar todos los contenedores que ingresan a Estados Unidos con dichos sistemas de detección, y se produciría un salto gigantesco en la cantidad de drogas incautadas. Esto, combinado con la interdicción aérea basada en el despliegue coordinado de tecnologías basadas en el espacio, AWAC y terrestres, coordinado estrechamente a través de las fronteras y respetando plenamente la soberanía nacional, sería capaz de interceptar e incautar tal vez el 75% o más de las cantidades de todas las drogas enviadas a los Estados Unidos.

Entonces, si solo el 10% de las drogas cultivadas sobreviven la etapa de erradicación, y si solo el 25% de esa cantidad reducida sobrevive la etapa de incautación, estamos hablando de que solo el 2-3% de la cantidad total que se cultivó logra llegar en realidad al mercado de consumo. Eso sigue siendo una gran cantidad de drogas; pero pondría una mella sustancial en Narcotráfico SA.

3) Detener el lavado de dinero de las drogas: La bala de plata contra el lavado de dinero del narcotráfico es la Ley Glass-Steagall, la separación estricta de la era de Franklin Roosevelt entre la banca comercial y la banca de inversión especulativa. Esto volvería insolvente de inmediato a Narcotráfico SA. El muro más temido por los controladores de los carteles de la droga y el comercio de drogas de $1 billón por año, es el muro entre la banca comercial y la banca especulativa que establece la Ley Glass-Steagall, que se mantuvo en vigencia en Estados Unidos desde 1933 hasta 1999.

Un caso ejemplar es el de HSBC, anteriormente conocido como The Hongkong and Shanghai Banking Corporation (Corporación Bancaria de Hongkong y Shangai), que durante siglos fue el banco central del narcotráfico internacional controlado por Londres. A la HSBC la atraparon in fraganti lavando decenas de miles de millones de dólares de dinero proveniente de las drogas del cartel de Sinaloa, como se reveló en 2012 en las audiencias de la Comisión de Seguridad Nacional y de Gobierno del Senado, dirigida por el senador Carl Levin. O recordemos la cuestión que señalaba en 2009 Antonio María Costa, entonces jefe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen, quien declaró: "Actualmente, el dinero proveniente de las drogas es el único capital de inversión líquido... En la segunda mitad de 2008, la liquidez fue el mayor problema que tenía el sistema bancario y, por lo tanto, este capital líquido se convirtió en un factor importante ".

Lyndon LaRouche presentó estos tres aspectos de su propuesta de Guerra a las drogas (contra la producción, el tránsito y los flujos financieros) en su histórico plan de 15 puntos de 1985:

"Deberán proporcionarse, con asistencia de Estados Unidos, los medios técnicos adecuados, entre ellos equipos de detección montados en aeronaves y satélites, para localizar y comprobar el cultivo, la elaboración y el transporte de estupefacientes. Tan pronto como se compruebe en una región determinada un cultivo de proporciones significativas, deberá lanzarse un ataque militar aéreo para destruir dicho cultivo; se enviarán así mismo fuerzas terrestres apoyadas desde el aire para catear la zona y realizar las operaciones complementarias que pudieren requerirse. El objetivo es eliminar hasta el último cultivo de marihuana, coca o amapola en las Américas, con excepción de los cultivos debidamente autorizados por los gobiernos.

"Echando mano de los mismos medios técnicos deberán detectarse y comprobarse los centros de elaboración, así como los campos donde se elaboran los estupefacientes, y destruirse de inmediato.

"Las fronteras entre las naciones aliadas, así como las fronteras con otras naciones, se deben sellar de modo prácticamente hermético contra el narcotráfico. Deberá emprenderse una acción militar para derribar cualquier aeronave que cruce una frontera o vuele sobre aguas caribeñas sin emblema y se niegue a aterrizar cuando se le ordene. En todas las fronteras y demás puntos de inspección aduanal se deberá inspeccionar de manera meticulosa todo vehículo acuático, carretero o ferroviario que llegue a cada país, inclusive los recipientes de carga. Se deben formar grandes concentraciones con la ayuda de fuerzas militares en las zonas de tránsito fronterizo y en todas las carreteras nacionales y vías acuáticas principales.

"Deben elaborarse y mantenerse reglamentos detallados que gobiernen a las instituciones financieras, a fin de detectar depósitos y transferencias de fondos, tanto hacia fuera como hacia dentro, de los cuales pudiera sospecharse provengan del tráfico de estupefacientes.

"Se debe concentrar atención especial sobre aquellos bancos, compañías de seguros, y otras instituciones mercantiles que son de hecho elementos de un cartel financiero internacional que coordina el flujo de miles de millones de dólares anuales de ingresos del tráfico internacional de drogas. Tales entidades deben clasificarse como ilegales de acuerdo a la doctrina de ‘crímenes de lesa humanidad’ elaborada en el Tribunal de Nuremberg en la posguerra, y debe prohibirse cualquier trato de negocios con dichas entidades según los términos de la prohibición contra el comercio con el enemigo en tiempos de guerra”.

Ahora, ése sí que es un muro contra el narcotráfico internacional. Nada menos que eso funcionará.

El otro componente crítico para derrotar a la economía de las drogas al sur de la frontera, es reemplazarla con grandes obras de infraestructura y otros proyectos de desarrollo económico, especialmente entre EU y México, pero incluida América Central y del Sur, y todo esto en cooperación con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China. Abordaremos este aspecto más a fondo a continuación, con relación al problema de los migrantes.

La crisis de los inmigrantes

En el centro de quienes fomentan intencionalmente las caravanas de inmigrantes y otras crueles provocaciones, se encuentran George Soros y otros promotores de la legalización de las drogas, controlados por los británicos, incluyendo los que gravitan en la órbita de Obama, como parte de su estratagema para derrocar la presidencia de Trump. Están manipulando la crisis subyacente, producto del saqueo y la destrucción crónica e intencional de las naciones y de las poblaciones al sur de la frontera estadounidense: México, Centroamérica y más allá.

Aquí también, LaRouche ha dado la pauta para entender la causa subyacente de la crisis y cómo corregirla. La crisis de inmigración solo se entiende desde el punto de vista del concepto de la Densidad Relativa Potencial de Población (DRPP) de LaRouche. Las naciones de la región de la Cuenca del Caribe, al igual que México, hoy día tienen niveles de actividad físico-económica (i.e., DRPP) que son significativamente menores que sus poblaciones existentes. Esto significa que carecen actualmente del poder económico para mantener a sus poblaciones existentes a un nivel aceptable de vida. Esto a su vez ha conducido a generar grandes déficits en múltiples parámetros físico-económicos (alimentos, vivienda, salud), que también se refleja en la considerable emigración ilegal y, en menor grado, legal, que ocurre, en especial a Estados Unidos. Las remesas que esos millones de individuos envían a sus familias en su país de origen son con frecuencia su único medio de sobrevivencia.

Por ejemplo, veamos la emigración acumulada desde Centroamérica y México a Estados Unidos. Hasta el 2015, ha emigrado a Estados Unidos más del 20% de los salvadoreños, huyendo de la devastación económica, de las violentas pandillas de narcotraficantes que controlan gran parte del país, y de desastres naturales como los terremotos.

Llevar el enorme potencial de desarrollo de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China a esta región, creará las condiciones económicas en las cuales poblaciones que hoy se ven forzadas a emigrar de sus países de origen –-o someterse a la esclavitud para los carteles de las drogas— puedan encontrar trabajo productivo y una vida digna para ellos en sus naciones de origen, con la perspectiva de un futuro aún más brillante para sus hijos y nietos.

Al unirse a la iniciativa de la Franja y la Ruta y adoptar la política mas amplia de “Las Cuatro Leyes” de LaRouche por un renacimiento económico [https://larouchepub.com/lar/2014/4124four_laws.html], Estados Unidos también desatará dentro de sus propias fronteras una recuperación económica impulsada por la ciencia y generará una explosión de optimismo cultural, en especial entre los jóvenes.

Al adoptar tal enfoque, Estados Unidos encontrará un socio dispuesto en el Presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien ha declarado repetidamente que los mexicanos deben emigrar por elección y no por la fuerza de la penuria económica.

Él también ha propuesto discutir proyectos de desarrollo específicos con el Presidente Donald Trump, entre ellos algunos que involucrarían a las naciones del Triángulo Norte de Centroamérica: Guatemala, Honduras y El Salvador. Trump debe hacer exactamente eso: reunirse de inmediato personalmente con AMLO, y forjar entre ellos un enfoque innovador ante la crisis de las drogas y de los inmigrantes, en la dirección de lo especificado aquí.

Las veces que el Presidente Trump se ha escapado de la camisa de fuerza de la geopolítica británica y ha llevado a cabo tal diplomacia personal (con Xi Jinping, con Kim Jong-un, y con Vladimir Putin) los resultados han sido excelentes. Se puede esperar lo mismo de una cumbre con el Presidente de México Andrés Manuel López Obrador, quien ha solicitado a EU la coinversión para juntarla a los considerables compromisos de México con los proyectos de desarrollo en el país. El gobierno de Trump debe hacerlo.

El plan LaRouche para la cooperación EU-México

LaRouche estableció las bases para dicha cooperación en su libro de 1982, Operación Juárez (https://larouchepub.com/spanish/lhl_articles/2005/EspecialOperJuarez/Oper_Juarez_indice.html), redactado después de su reunión con el entonces Presidente José López Portillo. Hoy, la cooperación entre EU y México contra el saqueo de Wall Street debe incluir también la Iniciativa de la Franja y la Ruta, e incluir grandes proyectos (que se presentan con más detalle en https://schillerinstitute.nationbuilder.com/wlb_ii), como por ejemplo:

  • Construir una línea ferroviaria de alta velocidad cruzando el Tapón de Darién (en la frontera de Panamá y Colombia), y a lo largo de toda Centroamérica para llegar a México y luego conectarse con las líneas ferroviarias de Estados Unidos y Canadá, para finalmente cruzar hacia Eurasia a través de un túnel a construirse en el estrecho de Bering. Éste sería un corredor de desarrollo completo, con proyectos industriales y agrícolas relacionados a lo largo de su trayectoria, que aumentarán sustancialmente el empleo productivo para millones de personas en toda la región.

  • Construir una línea ferroviaria de alta velocidad a través del istmo de Tehuantepec en México, así como las terminales de aguas profundas en los puertos de Coatzacoalcos en la costa del Golfo y Salina Cruz en el Pacífico.

  • Finalmente lanzar el gran proyecto de gestión de agua NAWAPA, que involucra a Estados Unidos, México y Canadá, junto con los proyectos hidráulicos relacionados PLHINO y PLHIGON en México. La investigación sobre la ionización atmosférica para aumentar la lluvia debería ser un aspecto importante del programa de gestión del agua en México, al igual que la desalación nuclear. Estas son dos formas de producir más agua dulce, y no simplemente transferir los suministros existentes de una cuenca a otra, y como tal ayudará a establecer una plataforma tecnológica completamente nueva para el país.

  • Adoptar un programa de gran envergadura para la energía nuclear, que incluye la construcción de al menos 20 plantas nucleares en el país, como pretendía originalmente López Portillo.

  • Lanzar otros proyectos impulsados por la ciencia para México y toda la región, incluyendo actividades de la ciencia del espacio centradas en los centros de lanzamiento espacial en Alcántara y Kourou, localizadas en Brasil y Guyana Francesa, respectivamente. El Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) debe regresar a su papel histórico como un centro de investigación científica avanzada y trabajo de ingeniería en todos los campos de actividad.

Una NASA revitalizada tiene un papel especial que jugar en muchos aspectos de las políticas mencionadas para resolver las crisis interrelacionadas de drogas e inmigración que amenazan a nuestro hemisferio. Despertar ese gran sueño americano es lo mejor que podemos hacer por nuestro país, y por nuestros buenos vecinos.