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Brillantes expectativas en el espacio, mientras que los enemigos de la humanidad persisten en atizar conflictos peligrosos

5 de abril de 2019
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Reunión bilateral entre el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el Presidente de EU, Donald Trump. 2 de abril de 2019, Casa Blanca, Washington DC. (Foto de la OTAN).

3 de abril de 2019 — Los acontecimientos del momento prometen emocionantes adelantos en la frontera de la ciencia del espacio y de la energía de fusión nuclear, así como de ejemplos del espíritu de cooperación internacional para hacerlos realidad. Pero al mismo tiempo, esta perspectiva se ve amenazada con el avivamiento de conflictos, e incluso de guerra, que mantienen los neoconservadores, neoliberales y belicistas de toda ralea a nombre del moribundo viejo orden del monetarismo y la geopolítica británica. Por ejemplo, los representantes de los países de la OTAN se reúnen esta semana en Washington, DC, para planear el 70avo aniversario de la alianza, y el principal punto de discusión es atacar y vilipendiar a Rusia.

El telón de fondo de este drama de la historia, cuyo desenlace determinará el futuro de la humanidad, quizás por siglos por venir, es el espíritu de Lyndon LaRouche, cuya memoria provoca temor en los corazones (si es que los tienen) de los gerentes del imperio británico (como los escribanos del diario británico The Times que publicaron hoy un “obituario” calumnioso sobre LaRouche) y evoca valentía en las almas y conciencia de todas las personas de buena voluntad que conocieron la misión de LaRouche en vida.

El martes 2 de abril despertaron de nuevo el planeador Chang’e-4 y el robot Yutu 2, luego de pasar su segunda noche lunar de dos semanas, y están en su función otra vez. El robot Yutu 2 ya ha superado su esperanza de vida que era de “tres días lunares”, pero todavía funciona con precisión. Siguen llegando fotos a la Tierra, y una de las tareas del Yutu 2 es la de obtener información sobre la edad de las rocas aledañas a su ubicación. Esto se suma al cúmulo de conocimientos y a la tecnología para cumplir con el imperativo extraterrestre de la humanidad. Asimismo, al comienzo de la semana también en Rusia se entrenarán tres astronautas estadounidenses para viajar a la Estación Espacial Internacional, en el Centro de Entrenamiento Cosmonauta Yuri Gagarin.

Por otra parte, esta semana la Academia de Ciencias de China anunció el visto bueno a la creación de un nuevo centro de investigación de fusión nuclear, el cual contará con instalaciones integradas para varias líneas de investigación, tales como el confinamiento magnético y un tokamak. Se ha establecido un cronograma de metas, a fin de poder construir plantas de energía de fusión para el año 2050, y para que contribuya también a la propulsión de las naves espaciales.

Frente a esta perspectiva brillante para la humanidad, se encuentra el fomento del conflicto para poner a Estados Unidos contra Rusia y China y para hacer que Estados Unidos ataque a los vecinos en las Américas; el peligro de todo esto es patente. El guión es el mismo viejo y cansado Gran Juego británico, de crear trampas geopolíticas. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, estuvo en la Casa Blanca y habló en una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos, algo que tradicionalmente está reservado solo a los jefes de Estado y de gobierno. Antes de salir a Washington, Stoltenberg planteó en Bruselas un feroz enfoque antirruso para la reunión de la OTAN. “El jueves, comenzaremos con abordar las relaciones de la OTAN con Rusia. Rusia sigue violando el Tratado INF... Rusia sigue desafiando nuestros llamados a que retorne al cumplimiento del Tratado INF, y el tiempo se agota... La OTAN está preocupada también por el patrón de comportamiento agresivo de Rusia con Ucrania y Georgia”, y así por el estilo.

Dentro del propio gobierno del Presidente Donald Trump se hacen eco de esta línea, toda la camarilla neoconservadora que ha convertido a Venezuela en su objetivo como pretexto para crear un enfrentamiento con Rusia, así como los ataques de la burocracia del Departamento de Estado contra la cooperación de los países de Centroamérica y Sudamérica en la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

Vamos a investigar a la gente que está promoviendo este programa imperial británico y vamos a exponer sus orígenes criminales ante la población, que en general apoya al Presidente Trump, en gran medida, debido a su compromiso con la paz mundial.

Las próximas semanas, rumbo al acto de Conmemoración de la vida de Lyndon LaRouche en junio, serán momentos en que muchos estadounidenses y ciudadanos del mundo pueden ser motivados a afiliarse públicamente con LaRouche, para empezar, poniendo su nombre al llamado para su exoneración, y colaborando con nosotros para garantizar que la visión de LaRouche de un Nuevo Paradigma para la humanidad se haga realidad.