¿Quién está avivando las llamas de una enorme crisis de refugiados en la frontera de Estados Unidos y México?

2 de abril de 2019

2 de abril de 2019 — La cantidad de refugiados centroamericanos que pasan a través de México en búsqueda de asilo en Estados Unidos, ha aumentado de modo dramático en los últimos seis meses, con la posibilidad de que más de 100,000 de ellos crucen la frontera en abril, según informan funcionarios estadounidenses, lo cual sería la mayor cantidad mensual de refugiados en una década. Trascendió que la mayoría de los inmigrantes son centroamericanos, y no mexicanos, y que la gran mayoría de ellos simplemente se entregan a las autoridades una vez que llegan a territorio estadounidense, con la esperanza de que les den asilo en el país. Funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos dicen que la situación llegó a un punto límite, y que están abrumados y no tienen capacidad para lidiar con este tsunami humano. El Presidente Trump anunció que recortaría la ayuda de Estados Unidos a Honduras, Guatemala, y El Salvador por haber fracasado al no contener el flujo de personas, y amenaza con cerrar por completo la frontera entre Estados Unidos y México.

Según muchas reseñas de la prensa mexicana, Jared Kushner, asesor presidencial, viajó a México y se reunió en privado el 16 de marzo con el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y su Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, para exigir que México actuara. AMLO movió la materia de migración de la Secretaría de Gobernación, donde ha estado históricamente, y la colocó bajo la responsabilidad de la Secretaria de Relaciones Exteriores, pero al parecer se encuentra tan abrumado como los funcionarios de Estados Unidos por el agravamiento de la crisis. El periódico mexicano El Universal informó que se cree que deben haber alrededor de 100,000 inmigrantes centroamericanos en México, pero el gobierno en estos momentos no tiene el control de cuántos son ni de dónde se encuentran.

La implosión económica y social subyacente en Centroamérica y México (el desempleo real está entre 50% y 80%; tiene las tasas de homicidio más altas del mundo a consecuencia del tráfico de drogas y las guerras de pandillas relacionadas con esto; en muchas zonas casi no hay gobierno y el control lo ejerce el hampa organizada) es la mecha seca para esta crisis. Sin embargo todo indica que alguien siempre se encarga de encender la mecha, provocando intencionalmente una crisis fuera de control en la frontera, del tipo que habría hecho sentir gozo al infame William Paddock (“cierren la frontera y déjenlos que griten”). Todo señala al aparato de Londres de Narcotráfico S.A.

Olga Sánchez Cordero, Secretaria de Gobernación de México, afirmó en una entrevista con el periódico El Sol de México que redes del crimen organizado están instigando que numerosas caravanas de personas vengan de Honduras y de otras partes de Centroamérica; entre los instigadores hay redes involucradas en el tráfico de personas o de órganos humanos. Ella afirmó que la mayor caravana de todas, de 20,000 personas, se está organizando en estos momentos en Honduras. Nelly Jerez Caballero, viceministra de Relaciones Exteriores de Honduras, respondió que las agencias de inteligencia de su país no tienen tal información, y exigió que Sánchez explicara de dónde sacó su inteligencia.

A solo cuatro meses de que AMLO asumiera la presidencia de México, Londres se las ha ingeniado en gran medida para cambiar la agenda de cooperación entre Estados Unidos y México, sobre desarrollo económico para poder abordar la crisis migratoria, lo cual fue la política que establecieron tanto Trump como AMLO, para salir de una crisis fuera de control y de una confrontación entre los dos países. Una causa importante en el cambio de planes en la región, ha sido la estratagema política de los británicos y los neoconservadores de Washington para arrastrar al gobierno de Trump hacia una operación de cambio de régimen en contra de Venezuela, lo cual forma parte del intento de hundir al gobierno de Trump por cualquier medio.

Solo piensen en cómo se vería la región si Estados Unidos y China ya estuvieran trabajando juntos para construir una red ferroviaria de alta velocidad desde Panamá, que atravesara Centroamérica, pasara por México y llegara a Estados Unidos, como la espina dorsal de un corredor de desarrollo industrial que significaría millones de empleos productivos para las poblaciones desesperadas de la región. Eso, es lo último que Narcotráfico S.A querría que sucediera en la región.