Pompeo y Bolton amenazan a Rusia: dejen de enviar personal militar a Venezuela o ya verán

28 de marzo de 2019

27 de marzo de 2019 — Karen DeYoung del Washington Post informó el 25 de marzo que el Secretario de Estado, Mike Pompeo, le llamó al Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov “y le dijo que Estados Unidos ‘no se va a quedar cruzado de brazos’ si Rusia continua enviando personal militar a Venezuela para apoyar al Presidente Nicolás Maduro, dijo el Departamento de Estado”. Dos aviones militares rusos transportando unas 100 personas arribaron a Venezuela el fin de semana, como parte de la cooperación militar que existe entre los dos países y para entrenarlos sobre el uso del equipo ruso.

DeYoung agrega que “aumenta la frustración de EU con la situación, ya que los esfuerzos para tratar de convencer a las fuerzas armadas de Venezuela que cambien de bando y apoyen a Guaidó, han producido pocos resultados”.

El Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, se hizo eco del ataque de Pompeo a Rusia en un tuit del 25 de marzo: “Estados Unidos envía alimentos y medicina para ayudar a la población de Venezuela. En vez de enviar bombarderos con capacidad nuclear y fuerzas especiales que apuntalen a un dictador corrupto, Rusia debería de trabajar con la comunidad internacional para apoyar al pueblo venezolano”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia informó que la llamada entre Pompeo y Lavrov fue a iniciativa de Estados Unidos, y que Lavrov “subrayó que los intentos de Washington de organizar un golpe de Estado en Venezuela y las amenazas en contra de un gobierno legítimamente constituido, constituyen una violación a la Carta de las Naciones Unidas y una interferencia abierta en los asuntos internos de una nación soberana”.

El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolai Patrushev, tampoco escatimó palabras; dijo que la política de Estados Unidos hacia Venezuela fue diseñada para “promover los intereses económicos de Estados Unidos [y] apoderarse del petróleo venezolano”, según el Washington Post.