John Solomon revive la vieja historia: todos los caminos del Rusiagate llevan directamente al golpe británico en Ucrania, no a Rusia

22 de marzo de 2019

22 de marzo de 2019 — John Solomon escribió un artículo en el periódico The Hill que causará olas, en el cual reabre el archivo Ucrania en relación a las elecciones presidenciales del 2016.

Solomon informa que el Fiscal General de Ucrania abrió un caso sobre la filtración intencional de los registros de los pagos a Paul Manafort, por su trabajo de cabildeo a favor de Ucrania en el 2016, con la intención de dañar la campaña de Trump y favorecer la elección de Hillary Clinton.

“La investigación del fiscal general ucraniano Yuri Lutsenko se inició por la publicación... de una cinta grabada en donde supuestamente se cita a un alto funcionario encargado de aplicar la ley, diciendo que su agencia había filtrado los registros sobre Manafort para ayudar a la campaña de Clinton”, escribe Solomon. El parlamentario que dio a conocer la cinta también aseguró un fallo judicial en el sentido de que la filtración del llamado libro de contabilidad negro de Manafort, constituye una “intrusión ilegal en la campaña electoral de Estados Unidos”. El tribunal de Kiev acusó a Artem Syntnyk, quien encabezó la campaña anticorrupción, y a Serhy Leshchenko, un político financiado por George Soros y por el oligarca ucraniano Victor Pinchuk, de ser responsables de filtrar los pagos que supuestamente le hizo el Partido de las Regiones de Ucrania a Manafort.

Paul Manafort renunció a la Presidencia de la Campaña de Trump el 19 de agosto del 2016, luego de que circularon públicamente imputaciones de que era uña y mugre con Putin, en una andanada de prensa que llevaba por delante el expediente marrullero de Christopher Steele y encabezada por el periodista preferido de Steele en un principio, Michael Isikoff. A su vez, Isikoff difundió la versión creada por Alexandra Chalupa, la Banderista ucraniana favorita de Hillary Clinton, empleada entonces por el Comité Nacional Demócrata (DNC) como su principal investigadora de oposición con relación a Donald Trump. El periódico Político ya había documentado anteriormente, en el 2017, que Chalupa tenía una línea directa a la agencia de inteligencia estatal ucraniana en su campaña en contra de Manafort. (https://www.politico.eu/article/ukrainian-efforts-to-sabotage-trump-backfire/).

Lutsenko también afirma, según Solomon, que el embajador estadounidense le dio “una lista de personas no enjuiciables” en relación con lo que aparentemente él creía era el desvío corrupto de fondos pagados por el Departamento de Estado, cuyo destino era la oficina del Fiscal General. Las implicaciones claras de estas imputaciones son que este dinero se le pagó a varios ucranianos que proporcionaban inteligencia para la operación de propaganda negra del Departamento de Estado y de Ucrania en contra de la Campaña de Trump y después contra su presidencia. Además, Solomon informa que la actual embajadora estadounidense en Ucrania, Maria Yovanovith, una obamista rezagada, le dijo al personal de la embajada estadounidense que no le deben presta atención a lo que ordene Trump, porque va a ser enjuiciado políticamente. El 20 de marzo, el ex fiscal federal por Washington D.C., Joseph DiGenova, hizo un llamado en el programa de Sean Hannity a que el Presidente Trump retire de inmediato a Yovanovitch.

La primera ronda electoral en Ucrania se va a celebrar el 31 de marzo y no está claro cuál es la relación de dar a conocer esta noticia con las próximas elecciones. El Presidente actual, Petro Poroshenko, está muy por debajo del comediante Volodymyr Zelensky, en las encuestas. Las revelaciones de Solomon también incluyen la siguiente afirmación: “Ahora tenemos evidencia sólida de que el espía británico retirado Christopher Steele empezó su investigación en lo que se llegó a conocer como el infame expediente ruso, con una serie de conversaciones con el alto funcionario del Departamento de Justicia, Bruce Ohr, entre diciembre del 2015 y febrero del 2016, sobre cómo recabar evidencia en contra de Manafort”. Esto explicaría el por qué Steele se convirtió a partir de febrero del 2016 en informante pagado por el FBI.

Como quedó demostrado en el juicio contra Manafort, las acusaciones de corrupción en su contra se basaron única y exclusivamente en sus actividades en Ucrania, en donde trataba de alejar a ese país de Rusia y acercarlo hacia Europa. El cuento de vincular a Manafort con “¡Rusia, Rusia, Rusia!” fue una fabricación de pies a cabeza de los británicos, Obama y de la campaña de Clinton.

Victor Pinchuk contribuyó con millones tanto al puesto de avanzada de la inteligencia británica conocido como el Consejo Atlántico como a la Fundación Clinton y es un partícipe extremadamente importante en la operación británica en contra de Trump. La investigación de EIR sobre el intento de golpe contra Trump ha demostrado una y otra vez que la sucia operación británica dirigida en contra del Presidente, está integrada con personal de lo que se pudiera llamar “veteranos del golpe de Estado en Ucrania”. No solo era Christopher Steele un informante pagado por el FBI en relación a Ucrania sino que también él canalizó sus sucios memorandos a Victoria Nuland en el Departamento de Estado, la funcionaria estadounidense encargada del golpe en Ucrania. StopFake, la red antirrusa de censura y guerra informativa asociada con las hermanas Chalupa, es un socio pleno en la operación de guerra informativa de la mentada “Iniciativa Integridad” de las fuerzas armadas británicas. Esa operación se desprende de la decisión estratégica británica de lograr un cambio de régimen en Rusia, después del golpe de estado en Ucrania en el 2014. StopFake ha atacado repetidamente al Instituto Schiller y a Lyndon LaRouche. Las hermanas Chalupa estuvieron implicadas hasta el fondo en cada una de las medidas que se tomaron en la operación británica en contra de Trump, haciendo campaña públicamente, por ejemplo, con miembros del colegio electoral para que no votaran por Trump.

Según las últimas revelaciones, se ha demostrado que Kurt Volcker, actual enviado estadounidense en Ucrania, y David Kramer, empleado del Instituto John McCain, escogidos por Christopher Steele y sir Andrew Wood para garantizar la publicación de toda la sucia basura de Christopher Steele sobre el Presidente después de la elección, estaban totalmente enredados tanto en el golpe de Estado en Ucrania como en la operación contra Trump. El escritor George Eliason tiene elementos detallados significativos sobre esta operación, como es el argumento extremadamente intrigante de que, Robert Mueller, al aceptar el análisis del CND y de la empresa Crowdstrike sobre el supuesto hackeo de las computadoras del CND, en realidad está enjuiciando a la inteligencia ucraniana, en vez del GRU de Rusia, dado que el personaje “Fancy Bear” es una creación de la inteligencia ucraniana. Seguir este hilo nos va a llevar muy lejos de verdad, en demostrar que el intento de golpe en contra del Presidente, tiene su origen totalmente de la inteligencia británica y está localizado en la estrategia de siglos del Gran Juego de Gran Bretaña contra Rusia, tal y como el Presidente Trump lo retuiteó a principios de esta semana.