Nuevas amenazas de Pompeo y Abrams a Venezuela: te vamos a matar

15 de marzo de 2019

15 de marzo del 2019 –- El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, y su secuaz Elliott Abrams, enviado especial para Venezuela, profirió una serie de nuevas amenazas, en contra de Venezuela este martes 12.

Pompeo anunció en un tuit que Estados Unidos retiraría a todo su personal diplomático de Venezuela, alegando que su presencia allí representaba una “limitación a la políticas de Estados Unidos”. Esa declaración provocó la alarma entre algunos medios de comunicación y otros observadores que asumieron que implicaba que Estados Unidos ahora tendría la libertad de embarcarse en una intervención militar. En el informe del Departamento de Estado del martes 12, su vocero Robert Palladino recomendó a “todos los estadounidenses” en Venezuela que deberían salir del país.

Paralelamente, el felón del Iran-Contra, Elliot Abrams, anunció que pronto se le van a imponer a Venezuela “nuevas sanciones” muy significativas, contra instituciones financieras de las que no dio su nombre, además de la suspensión de otras visas. El mismo día, durante su intervención en la conferencia anual de productores de energía, CERAWeek, en Houston, Texas, Pompeo dejó claro que Estados Unidos sigue adelante con la estrategia de cambio de régimen en Venezuela, no importa qué tanta gente tenga que matar.

“Estamos comprometidos a utilizar todas las herramientas económicas a nuestra disposición” dijo.

Hasta ahora, el Presidente Trump le ha insistido a sus subordinados que no habrá intervención militar en Venezuela. Sin embargo, la preocupación de una posible acción militar de Estados Unidos es tal que los representantes Ro Khanna (demócrata por California) y David Cicilline (demócrata de Rhode Island) introdujeron ayer un proyecto de ley que le prohibiría al gobierno utilizar la fuerza militar en contra de Venezuela sin la aprobación del Congreso. Cicilline dijo que eran “alarmantes” las declaraciones de Pompeo, sobre las limitaciones que se levantarían, y advirtió que cualquier intervención militar en Venezuela colocaría a Estados Unidos en el centro de una “guerra civil desastrosa”, en una región en la cual todavía existe resentimiento por la larga historia de intervenciones estadounidenses.