Washington Post señala el fracaso de Obama en el desastre del fentanilo

14 de marzo de 2019

14 de marzo de 2019 — Sorprendentemente, el Washington Post publicó un informe de investigación devastador, sobre el fracaso total y completo del gobierno de Obama para hacer frente o parar lo que es ahora una epidemia de envenenamiento relacionada con el fentanilo, que ha ocasionado muertes masivas en Estados Unidos. Hubiera sido más apropiado titular el informe, “cuando muere la ciencia, con toda seguridad le siguen muertes masivas”.

El Washington Post dice: “Entre 2013 y 2017, murieron más de 67,000 personas por sobredosis relacionadas a los opiáceos sintéticos, más que el número de personal militar estadounidense que murió en las guerras de Vietnam, Iraq y Afganistán, juntos. El número de muertes, la gran mayoría de ellos por fentanilo ha venido aumentando drásticamente año con año. En 2017, de un gran total de 47,600 casos de sobredosis con opiáceos, 28,869 casos se debieron a los opiáceos sintéticos, un aumento de 46.4% con relación al año anterior, cuando el fentanilo (con marcas comerciales como Duragesic, Actiq y otros) se convirtió por primera vez en la historia en la primera causa de muertes por sobredosis en Estados Unidos.

“ ‘Este constituye un enorme fracaso institucional, y no creo que la población se dé cuenta cabal de esto’, dijo John P. Wallace, jefe de la Oficina sobre Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca entre 2001 y 2009. ‘Esto es como una pesadilla absurda y no sabemos cómo intervenir o cómo salvar vidas’ ”.

El Post compara el aumento exponencial galopante de la emergencia sanitaria con el fentanilo (frente a la cual el gobierno de Obama no hizo prácticamente nada) con la declaración de emergencia sanitaria y gasto de miles de millones en relación con el virus Zika, que mató a dos personas. El Post destaca que el fentanilo ha crecido hasta convertirse en agente genocida, como resultado del fracaso de los dos periodos de Obama: la incapacidad de reconocer que el fentanilo representaba una amenaza única, en el dominio de los agentes de guerra biológica, en vez de simplemente una extensión de la epidemia de opiáceos y heroína ya devastadora, que está arrasando con las zonas anteriormente industriales de Estados Unidos; y la eliminación por parte de Eric Holder de la política de aplicar la ley en delitos de drogas, que tiene que ver con juicios, en lugar de centros de tratamiento de sobredosis. El artículo deja muy en claro que el fentanilo con frecuencia mata al consumidor de primera o segunda vez, lo que convierte a los centros de tratamiento, en este contexto, en un concepto absurdo.

Repetidamente, la DEA, fiscales estatales generales y otros, han estado tocando las puertas de la Casa Blanca, documenta el artículo, pero sin lograr nada. “El fentanilo estaba matando gente como nunca antes habíamos visto” dijo Derek Maltz, ex agente encargado de la División de Operaciones Especiales de la Agencia Nacional Antidrogas (DEA por siglas en inglés) en Washington. “Se prendió una luz roja, ring, ring, ring. Esto es algo totalmente nuevo. ¿Qué demonios está sucediendo? Necesitábamos un sentido de urgencia serio”.

El artículo destaca que “para los traficantes, el fentanilo ilícito producido en laboratorios era la oportunidad más lucrativa posible en la historia, una oportunidad que le sacaba la vuelta a lo impredecible de los campos sembrados de amapola que producían su heroína. Los traficantes podían ordenar uno de los opiáceos más baratos y más poderosos en el planeta directamente de laboratorios chinos por Internet. Era 20 veces más redituable que la heroína por peso. Al incorporar un poco de la droga blanca en polvo en su heroína, los distribuidores podrían hacer que su producto fuera más potente y más atractivo para los adictos. Lo llamaron “China White”, “China Girl”, “Apache”, “Dance Fever”, “Goodfella”, “Murder 8” o “Tango y Cash”. La DEA también identificó a México como un punto importante de producción de fentanilo”.

Es de destacar que los Presidentes Donald Trump y Xi Jinping han convertido en prioridad estratégica el erradicar completamente estos laboratorios y que el gobierno de Trump ha lanzado una campaña significativa aunque aún inadecuada para intervenir en esta gran crisis nacional. Según el artículo, Trump también está trabajando con México para detener en flujo proveniente de ahí.